Según el DSM-IV los trastornos sexuales se dividen en tres grandes grupos: Disfunciones ó trastornos de la sexualidad, las parafilias y los trastornos de la identidad sexual.
1. TRASTORNOS SEXUALES:
Los trastornos sexuales se caracterizan por una alteración de los procesos propios del ciclo de la respuesta sexual (aseo, excitación, orgasmo, resolución) o por dolor asociado con la realización del acto sexual. Estos pueden clasificarse en:
A) Trastornos del Deseo Sexual:
a.1) Deseo Sexual Hipoactivo.- Es la ausencia o deficiencia de fantasías sexuales y de deseos de actividad sexual. Esta alteración provoca malestar y dificultades interpersonales. El deseo sexual disminuido puede ser global y abarcar todas las formas de expresión sexual o situacional o limitarse a un compañero o una actividad sexual concreta. La edad de inicio es la presentada, presentándose el trastorno en la vida adulta.
a.2) Trastorno por aversión al sexo.- Como su nombre lo dice existe una aversión y evitación activa al contacto sexual genital con la pareja. El individuo sufre ansiedad, miedo ó aversión a la hora de intentar una relación sexual con otra persona provocando malestar o dificultades en las relaciones interpersonales. ser toda la vida ó adquirido.
B) TRASTORNOS DE LA EXCITACIÓN SEXUAL:
b.1) Trastornos de la Excitación en la mujer: Existe una incapacidad persistente o recurrente para obtener o mantener la respuesta de lubricación propia de la fase de excitación hasta la terminación de la actividad sexual. La respuesta excitatoria consiste en una vasocongestión pelviana, en una lubricación y dilatación vaginales en una tumefacción de los genitales externos. Provoca malestar y dificultades en las relaciones interpersonales.
b.2) Trastornos de la erección en el varón: Existe una incapacidad persistente o recurrente, para obtener o mantener una erección apropiada hasta el final de la actividad sexual, en algunos individuos esta capacidad se pierde al iniciar la relación sexual en otros al penetrar y otros la pierden antes o durante los movimientos coitales. Ocasiona en el varón malestar y dificultades en las relaciones interpersonales. Puede ser de toda la vida o adquirido.
C) TRASTORNOS ORGASMICOS:
c.1) Trastorno Orgásmico Femenino.- Existe ausencia o retraso persistente o recurrente del orgasmo en la mujer después de una fase de excitación normal, provocando malestar y dificultades en las relaciones interpersonales. Puede ser de toda la vida ó adquirido.
c.2) Trastorno Orgásmico Masculino.- Existe una ausencia o retraso persistente o recurrente del orgasmo tras una fase de excitación sexual normal, antes de juzgar que existe un retraso en el orgasmo se debe tomar en cuenta la edad del individuo, la estimulación recibida, la intensidad y la duración. Puede ser de toda la vida o adquirido provocando malestar o dificultades en las relaciones interpersonales.
c.3) Eyaculación Precoz.- Consiste en la aparición de un orgasmo y eyaculación persistente o recurrente en respuesta a una estimulación sexual mínima, antes, durante o poco tiempo después de la penetración y antes de que la persona lo desee. Se debe tomar en cuenta la fase de excitación, la edad, parejas o situaciones nuevas y la frecuencia de la actividad sexual, provoca en el varón malestar y dificultades en las relaciones interpersonales. Puede ser de toda la vida o adquirido.
D) TRASTORNOS SEXUALES PARA DOLOR:
d.1) Dispareunia.- Este trastorno consiste en dolor genital durante el coito, antes o después de la relación sexual. Puede afectar tanto a hombres como a mujeres. Los síntomas comprenden desde una sensación de leve malestar hasta dolor agudo. Puede ser de toda la vida o adquirido.
d.2) Vaginismo.- Existe una contracción involuntaria de manera recurrente o persistentes de los músculos perineales del tercio externo de la vagina, frente a la introducción del pene, los dedos, los tampones o los espiculos, ocasionando en la mujer malestar y dificultades en las relaciones interpersonales. El vaginismo de toda la vida tiene habitualmente un inicio repentino, se manifiesta durante los primeros intentos de penetración sexual por parte de la pareja o durante el primer examen ginecológico. El vaginismo adquirido puede aparecer ante un trauma sexual (violación) o una enfermedad médica.
E) TRASTORNO SEXUAL DEBIDO A UNA ENFERMEDAD MEDICA:
Es la presencia de una alteración sexual clínicamente significativa producida exclusivamente por los efectos fisiológicos directos de una enfermedad médica. Aquí pueden presentarse, dolor durante el coito, deseo sexual hipoactivo, disfunción eréctil en el varón, etc., provocando malestar y dificultades en las relaciones interpersonales.
F) TRASTORNO SEXUAL INDUCIDO POR SUSTANCIAS
Consiste en una alteración sexual clínicamente significativa que provoca malestar o dificultades en las relaciones interpersonales. Según la sustancia consumida, el trastorno puede afectar el deseo y la excitación sexual, así como el orgasmo o producir dolor. Estas sustancias pueden ser: alcohol, anfetaminas, cocaína, apiáceos, sedantes, hipnóticos y ansioliticos. Es el abuso de estas sustancias o el uso crónico lo que ocasiona esté trastorno.
2. PARAFILIA:
Consiste en la presencia de repetidas e intensas fantasías sexuales de tipo excitatorio, impulsos o comportamientos sexuales que por lo general engloban: objetos no humanos, sufrimiento o humillación de uno mismo o de la pareja, atracción por los niños, etc.
A. FETICHISMO.- Consiste en el uso de objetos no animados (fetiche ) como sostenes, ropa interior femenina, medias, zapatos o cualquier prenda de vestir con el objetivo de masturbarse o excitarse sexualmente mientras lo sostiene, acaricia o huele. En la ausencia del fetiche puede producirse trastornos en la erección del varón. Por lo general el trastorno se inicia en la adolescencia una vez iniciado puede ser crónico.
B. FROTTEURISMO.- Consiste en buscar un contacto o roce con una persona en contra de su voluntad.
Por lo general este comportamiento se produce en lugares con mucha gente o en los que es más fácil pasar desapercibido como aceras, vehículos de transporte público, aulas de clase, etc..
El individuo puede apretar sus genitales contra las nalgas de la víctima o tocar sus genitales, pechos, etc. mientras imagina están viviendo una verdadera relación con la victima. Sin embargo es consciente que debe evitar una posible detención o escapar después de tocar.
Por lo general se inicia en la adolescencia entre los 15 a 25 años, luego la frecuencia declina.
C. PEDOFILIA: Consiste en sostener actividades sexuales con niños prepúberes (generalmente menores de 13 años). El individuo que padece este trastorno debe tener 16 años a más y ha de ser por lo menos 5 años mayor que el niño.
La persona utiliza al niño (a) según sus impulsos pudiendo limitar su actividad a desnudarlos, observarlos, exponerse frente a ellos, masturbarse en su presencia, acariciarlos, tocarlos suavemente hasta realizar felaciones o cunnílingus, penetraciones en vagina, boca, ano, con dedos, objetos extraños o el pene. Por lo general este trastorno empieza en la adolescencia, aunque algunos individuos manifiestan sentirse atraídos por niños en la edad intermedia.
D. MASOQUISMO SEXUAL: Consiste en el acto real o simulado de ser humillado, golpeado, atado o cualquier otro tipo de sufrimiento durante las relaciones sexuales o la masturbación. Las fantasías masoquistas suponen el hecho de ser violado, atado o obligado a servir a los demás. Las personas que llevan a cabo sus fantasías, suelen atarse, pincharse, administrase descargas eléctricas, etc., una forma peligrosa de masoquismo es la “hipoxefilia” que supone la excitación sexual a través de la privación de oxígeno, mediante comprensión torácica, nudos, ligaduras, bolsa de plástico, mascaras, productos químicos, etc. que en ocasiones puede ocasionar la muerte.
E. SADISMO SEXUAL: Consiste en actos reales o simulados en los que el sufrimiento físico o psicológico de la víctima es sexualmente excitante en el sádico. Algunos individuos con fantasías sádicas evocan durante la actividad sexual estas ideas pero sin llevarlas a cabo. Otros individuos satisfacen sus deseos sádicos con parejas conscientes (masoquismo sexual), sufriendo este dolor y humillación. La edad de comienzo de este trastorno es variable (infancia) pero por lo general se da en la edad adulta. Se le asocia con un trastorno antisocial de la personalidad ya que puede lesionar gravemente o matar a la víctima.
F. FETICHISMO TRANSVERTIDA: Consiste en vestirse con ropas del otro sexo. El individuo guarda una colección de ropa femenina que utiliza internamente para transvestirse, cuando lo ha hecho habitualmente se masturba y se imagina que es al mismo tiempo el sujeto masculino y objeto femenino de su fantasía sexual.
Este trastorno se da generalmente en varones, se puede iniciar en la infancia o en la adolescencia.
G. VOYEURISMO: Consiste en observar ocultamente a personas que por lo general son desconocidas, cuando están desnudas, desnudándose o en pleno acto sexual. La persona obtiene una excitación sexual observando a la persona con la que generalmente no efectúa relaciones sexuales. El comportamiento voyeurismo tiene su inicio antes de los 15 años siendo su curso en ocasiones crónico.
Otros tipos de Parafilias son: a) Escatología telefónica (llamadas obscenas), b) necrofilia (cadáveres), c) parcialismo (la atención se centra en una parte del cuerpo), d) zoofilia (animales), e) coprofilia (heces), f) clismafilia (enemas) y urafilia (orina)
3. TRASTORNOS DE LA IDENTIDAD SEXUAL:
Debe tomarse en cuenta dos componentes en este tipo de trastorno: El individuo debe identificarse de modo intenso o persistente con el otro sexo, lo cual constituye el deseo de ser o insistir que uno es del otro sexo, o que existen pruebas de malestar por el sexo asignado o inadecuado con en el papel de su sexo.
En los niños se manifiesta por la marcada preocupación por actividades femeninas tradicionales: vestirse con ropas de niñas o mujeres (usar toallas, delantales, faldas, etc.), realizar juegos o pasatiempos de niñas (juegan al papá y la mamá haciendo el rol femenino), evitan juegos violentos, deportes competitivos o juegan con cohetes, camiones, etc. pueden sentarse en la taza como si no tuvieran pene escondiéndolo entre las piernas.
Las niñas muestran reacciones negativas ante los intentos de los padres por vestirla con ropa femenina. Prefieren la ropa de niño, el cabello corto y los nombre masculinos, sus héroes de fantasías son personajes masculinos. Prefieren tener por compañeros de juegos a niños, practicando deportes y juegos violentos y competitivos. Rechazan los pechos o la menstruación.
Los adolescentes y adultos muestran deseos de vivir como miembros del otro sexo. Desean adquirir el papel social del otro sexo o su aspecto físico, mediante tratamiento hormonal o quirúrgico. La adopción del comportamiento, ropa y movimientos del otro sexo se efectúa en diferentes grados desde pasar por desapercibidos hasta exhibirse públicamente.
La actividad sexual de estos individuos con personas del mismo sexo es restringida porque no desean que sus parejas vean o toquen sus genitales.
En los adolescentes jóvenes es más difícil diagnosticar este trastorno, debido a su cautela o a que se muestra indicio en cuanto a su identificación con el otro sexo o sí la familia no lo acepta. Para el diagnóstico en niños y adolescentes se necesita un seguimiento a largo tiempo.
La preocupación por transvestirse interfiere muy frecuentemente con sus actividades habituales afectando el rendimiento en la escuela o en el trabajo.
Su inicio generalmente se da entre los 2 y 4 años incrementándose hacia la adolescencia y la adultez no hay tratamiento efectivo aún.