La logística es un término que surge en el área militar, para determinar cómo y cuándo movilizar recursos a los lugares donde sean necesarios, con el objetivo de mantener las líneas de suministro propias e interrumpir las del enemigo.
La explosión de productos y su comercialización desordenada propiciaron que se buscaran nuevas alternativas, así se evidencia la evolución del término logística desde la necesidad de los militares, hasta actividades propias del mundo empresarial, tales como la compra, producción, transporte, almacenaje, manutención, organización y la planificación de estas actividades. El mérito le corresponde a Peter Drucker, en la década de 1960. El llamado gurù de la administración identificó el problema y enfocó su atención en los retos y oportunidades que ofrecía el campo de la logística y la distribución, convirtiéndose en testigo de avances y progresos significativos en el campo de estos conceptos.
La distribución consiste en la unión de los aspectos relacionados con el transporte, almacenaje, embalaje, carga / descarga y distribución y un sistema de apoyo e información; esta se relaciona estrechamente con otras actividades de la logística que se identifican con el área de obtención, producción y ventas, es decir, con las entradas, procesos de transformación de dichas entradas y las salidas del sistema.
La logística se utilizó para resolver el conflicto entre la falta de coordinación entre las ventas y la producción, estableciendo el nexo entre la demanda del mercado y las actividades de producción de la empresa.
Para una mayor comprensión del tema se define la logística como: “el arte y la ciencia de manejar y de controlar los flujos de mercancías, energía e información. También puede definirse como el proceso de planificación, operación y control del movimiento y almacenaje de mercaderías, servicios e información relacionados, al menor costo efectivo total.”[1] En este concepto se pueden identificar dos formas básicas de logística: una que optimiza el flujo de material constante apoyándose en una red de enlaces de transporte y centros del almacenaje; y la otra, coordina una secuencia de recursos para realizar un determinado proyecto. Todo ello al mínimo coste global para la empresa.
La logística es un término que se maneja unido al de cadena de suministros, según el Consejo de Profesionales en Administración de la Cadena de Suministros[2] (CSCMP) define la administración logística como “la parte de la administración de la cadena de suministros que planea, implementa y controla la eficiencia y efectividad del flujo, flujo de retorno y almacenamiento de bienes y servicios, y la información relacionada, entre el punto de origen y el punto de consumo, con el propósito de satisfacer los requerimientos del consumidor”. Entendiéndose por cadena de suministros al flujo de materiales que ofertan los proveedores, las transformaciones que lleva a cabo la empresa, hasta el producto final listo para presentarlo a los consumidores.
Se optimiza generalmente para evitar la escasez de los productos en el mercado, reducir al mínimo los costes del transporte, obtener el producto en un tiempo mínimo o almacenaje mínimo de estos. Por esta razón la mayoría de los autores la identifican con los campos de distribución o transporte e inventario. Se identifica con el transporte, por ejemplo, ya que es un factor esencial para cualquier empresa, pues necesitan prever el desplazamiento de sus materias primas y/o sus productos finales. En ocasiones, la demanda es limitada por la capacidad de transporte existente fuera de la localización del centro de almacenaje. Para esto se gestiona la forma de enviar los recursos de modo que lleguen en el momento en que se necesitan, planificando a partir del análisis de trayectorias críticas[3].
El otro campo es el control de inventarios, ya que generalmente no es factible o práctico producir y vender de forma instantánea o inmediata. Este espacio intermedio entre el punto de producción y la demanda, persigue mantener la disponibilidad de las mercancías de cara al usuario, a la vez que propicia la búsqueda de métodos de fabricación y distribución más eficientes a las áreas de producción y logística. Estas acciones se resumen en las tres funciones fundamentales de la logística: aprovisionamiento, producción/operaciones y la distribución, es decir la adquisición de la materia prima, el proceso productivo dentro de la empresa y el aseguramiento de los canales de distribución del producto final a sus consumidores.
Vale destacar que la logística no solo se realiza en la dirección antes mencionada, sino que puede ocurrir en sentido contrario, denominándosele a este proceso logística inversa. Según la Fundación ICIL[4] “es el proceso de gestión de los materiales desde el destino final para tratarlos y recuperar valor. Incluye los procesos de retorno de mercancías debido a daños, inventario de temporada”
[1] WIKIPEDIA. La logística. Disponible en:
http://es.wikipedia.org/wiki/Log%C3%ADstica∞
[2] CSCMP. Supply Chain and Logistics Dictionary. Disponible en: www.cscmp.org.
[3] La ruta crítica es un modelo para hacer cronogramas de trabajo, donde se establece la relación entre estas y se traza la ruta mayor o difícil que debe ser velada para que se cumpla y no atrase la ejecución del trabajo.
[4] Mira, Jaime. Los secretos de la logística Inversa. 2006. Disponible en: www.icil.org