5 - ¿La cocina portatil?

Artículo creado por Luis Barragán. Extraido de: http://www.ucm.es/info/especulo/numero29/notigast.html
21 de Octubre de 2006

La cocina es un fenómeno de los cinco sentidos. El restaurant o la tagüara. Como cocinero o comensal. El “güelefrito” de hace muchas décadas o las invocaciones de las sopas “Campbell’s” de Warhol. En los noventa, los programas de televisión probablemente no registran las huellas del auge de los sesenta.

Se ha impuesto la prisa gastronómica. No otra cosa que la “delegación” hacia fórmulas portátiles. Las hamburguesas industriales, con toda su ambientación, sustituyen las tradicionales y encarecidas arepas rellenas. Se levanta una maquinaria que masifica el gusto con recetas “patentadas”, a lo mejor fáciles de preparar y habrá quien diga de digerir a pesar de los ingredientes artificiales. Partimos de la obesidad ahora desprestigiada cuando antes era señal de prosperidad y poder en un país que no soñaba siquiera con la orimulsión. El furor de las dietas, consideradas la del atleta, la erótica, Scardale, la de la aeromoza y la “oficial” del Departamento de Agricultura del Canadá a propósito del pavo relleno ( Vanidades Continental, 01/01/66). Muchos años después aparecerá la del desecho de los frutos, una exquisitez en los alrededores del 27 de Febrero de 1989, gracias a la campaña de la Oficina Central de Información en las inmediaciones de aquella explosión social.

A las puertas de la Venezuela dineraria fue común manejar la distinción del plato o de uno de sus ingredientes. El pato a la naranja era una de “las gotas de oro” de la cocina (Momento, 20/02/72, Nr. 814) o las panquecas rellenas de “fois-grass” recibían la jerarquía de un plato “popof” (Variedades, 01/02/71, Nr. 391). Los ingredientes costosísimos, importados y de raro nombre, darán la pauta. Increpaban: “O sea que la distinción se mide ahora por la boca. ¿Qué eso a usted no le importa?” , para acotar seguídamente que nada más “in” que un té “muy complicado” porque es el que se sirve en exclusivos círculos sociales (Vanidades Continental, 02/10/73).

No hay una espontaneidad de gustos y procederes, con claras sospechas de la experiencia y del secreto. Sólo confusión del paladar y lo “refinado”, horrible palabra sobreviviente, se asoma en la mecánica composición o decoración de la mesa, si es el caso para los que no gustan del empaque y el llamado por altavoces para retirar la bandeja. Una tradición de las distancias pintada en la casi algebraica disposición de platos y cubiertos, cosificando el acto de comer. Muy distinto a una estética, a una plasticidad que puede ser, ¿por qué no?, expresionista, impresionista, cubista o constructivista al proponer los alimentos en la mesa.

Sé el primero en opinar


Artículos relacionados con 'La noticia gastronómica o el paladar petrolero'

La dura competencia de la televisión comercial ha abierto distintos derroteros a la cocina para... Más »

Autor y licencia de 'La noticia gastronómica o el paladar petrolero'


Artículo de Luis Barragán. Extraido de: http://www.ucm.es/info/especulo/numero29/notigast.html CopyLeft
Este contenido ha sido recopilado por el equipo de Wikilearning. Todo el contenido recopilado se ha obtenido respetando y comunicando en nuestro site la licencia de cada fuente.
Wikilearning tiene permiso expreso por escrito de los autores para publicar los contenidos que ha extraído de otras webs, incluyendo su uso comercial.