Paco Azorin (Investigador de la Ouija), dice lo siguiente: " en los veinte años que llevo investigando el fenómeno, he podido constatar los siguientes tipos de contactos más comunes:
Parece ser que podemos conectar y extraer información de nosotros mismos, es decir podemos tener acceso a la información que subyace en las capas más profundas de nuestro cerebro y que, por algún mecanismo aún desconocido por nosotros y alimentado por las energías puestas en juego en la sesión ouija, es transferida del subconsciente al consciente, aflorando en nuestra mente aunque de manera incomprensible para nosotros.
Recuerdo la información que nos suministró en una de estas sesiones una supuesta entidad extraterrena. En aquella ocasión, al preguntarle a la supuesta entidad por la capacidad y rendimiento con que trabaja el cerebro humano, nos comunicó que si bien nuestro cerebro trabaja con una capacidad muy baja, ésta aumentaba considerablemente en el momento en que varias personas unían debidamente sus manos, permitiendo que la energía fluyera entre todas ellas. No es descabellado pensar que, en estas condiciones, nuestro cerebro aumente su capacidad y rendimiento al igual que lo hacen, simplemente, unos condensadores conectados entre sí en paralelo."
Esto no es extraño si tenemos en cuanta que en la practica de estas sesiones todos los componentes aportan su dedo a un catalizador único (copa, espacio hueco) que actúa de testigo y podríamos lanzar como hipótesis de trabajo que en la sesión nuestro cerebro funciona con una capacidad notablemente superior a lo que lo hace habitualmente, poniendo en juego un tipo de energía desconocida por nosotros y que sería la responsable tanto del traspaso de información subconsciente/consciente además de promover la comunicación telepática entre materia (nosotros ) y espíritu (el ente).
Estas energías que entran en juego en el fenómeno, también tienen su parte negativa, por consiguiente, cuando participan determinados individuos incapaces de controlar sus emociones por determinadas situaciones de angustia, ansiedad, temor, confusión, inseguridad, etc (caso de los niños), este descontrol puede provocar fenómenos de poltergeist asociados e integrados dentro de la propia sesión, como pueden ser desplazamientos de objetos próximos a los participantes.
Personalmente creo que la mayoría de las veces lo primero que se contacta es con los llamados espíritus burlones, o desencarnados perdidos, por la sencilla razón que son los que se encuentra en el plano astral más próximos a nosotros, si bien debo reconocer que una vez en mi grupo contactamos con un representante extraterreno pero evidentemente no hay pruebas "demostrables" de ello salvo el hecho de que en sus declaraciones dijeron que la tierra estaba atravesando una zona galáctica que podría provocarnos lluvias de "piedras" del espacio exterior. Alrededor de los próximos 6 meses aparecieron en la tierra unos pedazos de meteoritos caídos uno en Valencia y otro en Rusia de origen desconocido.