El tema de la Ouija, es uno de los más controvertidos del ocultismo. Tiene detractores que aseguran que no es más que un producto de la mente y no hay tal comunicación. Ha sido anatematizada por las corrientes más o menos religiosas o místicoides que aseguran que nada bueno sale de ahí, y amenazan con castigos a fin de asustar al personal. Los hay que dicen que es un fraude y una engañifa para ignorantes. Afortunadamente también tiene sus defensores que investigan con seriedad esos contactos y comprueban las manifestaciones en los casos en que es posible.
Nosotros no vamos a hacer ni lo uno ni lo otro sino comentar lo mas seriamente posible que es, como funciona, y las posibilidades de veracidad que tiene basado en nuestra propia experiencia y dado que nuestros conocimientos son mas metafísicos que parapsicológicos, nos centraremos en su significado y su simbolismo, y aportaremos nuestras propias investigaciones, en la esperanza de aportar luz a aquellas personas que deseen hacer algo mas que un juego de la guija para “ver que pasa” o como motivo de diversión.
La Ouija es una forma de contactar telepáticamente con supuestas entidades de muy diversas categorías; pero eso no es tan fácil como parece, si así fuera tendríamos la panacea a todas nuestras búsquedas y no es así. Cada día hay miles de sesiones en el planeta y sin embargo en muy pocas se consigue una información verdadera.
En primer lugar se necesita como mínimo un buen "conductor", que todos los participantes realmente estén dispuestos a tomarse en serio la sesión, y lo ideal seria que haya una cierta afinidad entre los miembros del grupo aunque no es imprescindible. Lo ideal seria un médium, o un vidente garantizado, de forma que pueda constatar las presencias que hubieran, y asegurarse que no se “queda ningún ente en la sala” al cierre de la sesión.