La perspectiva ecológica en antropología - Antropología y ambiente

1 - Antropología y ambiente

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Artículo creado por Felipe Cárdenas.
25 de Febrero de 2006
La perspectiva ecológica en antropología



Felipe Cárdenas

Universidad de la Sabana

Colombia,,,,

centir@telecom.com.co

INTRODUCCIÓN

¿Qué le puede aportar la antropología a la sociedad en el sentido y finalidad de ayudarle a superar la crisis y problemas ambientales que viene sufriendo la humanidad y el planeta Tierra y que son problemas que se expresan a escalas mundiales, regionales, nacionales y locales? Una respuesta corta: la posibilidad de descubrir nuevos mundos. Dicha posibilidad implica reconocer la fuerza del pasado, actuando en el presente. El pensamiento ambiental esta ligado a la ecología, la espiritualidad y el conocimiento. Ahora, lo que este libro pretende probar es que la salvaguarda de la tierra es por excelencia una tarea de tipo religioso, e incluso místico. Es decir, la crisis planetaria no es exclusivamente un fenómeno ecológico o económico. La crisis planetaria tiene que ser comprendida desde la filosofía moral y la ética.

Son muchas las personas, incluidos no pocos científicos, que desconocen los aportes conceptuales y metodológicos de la antropología en lo referido al estudio de la relación ecosistema-cultura y de las dimensiones sociales y ambientales que configuran a las sociedades humanas y actualmente vienen desencadenando una serie de problemas, como el de la extinción biológico y cultural, y que aparentemente no se detiene. Esto puede ser visto como un problema de ignorancia, pero también es el resultado de la fragmentación al interior de la ciencia occidental que en muchas ocasiones no reconoce los aportes de una disciplina o de una escuela de conocimiento debido a que estos pueden transformar radicalmente nuestra forma de ver el mundo y de organizarlo, comprometiendo seriamente la institucionalidad dominante y sus esquemas e intencionalidades de investigación. Como la historia de la ciencia lo ha demostrado— en más de una ocasión las disciplinas se niegan ha aceptar los descubrimientos, ideas, categorías y argumentos de otras disciplinas que pueden considerar como poco rigurosas o confiables por sus datos muchas veces subjetivos y no experimentales. La actual experiencia histórica ligada a la destrucción del planeta y al empobrecimiento acelerado de millones de hombres, mujeres y niños, obliga a pensar en actuar de manera inteligente en el sentido de recuperar aquella forma “mítica” que nos hablaba de una imagen y semejanza divina que hoy se encuentra sumamente opaca en la versión del hombre contemporáneo. La enfermedad mortal –como mostró Kierkegaard, parte de la soberbia de sentir que nuestra autorrealización es exclusivamente un asunto humano, individual y personal. La realización del hombre, su plena identidad y humanidad es un proceso ecológico, humanista y trascendente. Ecológico en el sentido, de captar y entender que las formas de vida no humana son dimensiones constitutivas del desarrollo de la sociedad humana y del cosmos, tal como lo han intuido las voces de las culturas tradicionales a lo largo del tiempo y del espacio. La realización es humanista, ya que la acción tiene que ser recíproca con el mundo y los otros hombres, quienes también se encuentran tras los pasos de su propia realización. Y si el destino del hombre concierne al hombre, entonces dicho destino, tiene su fundamento en el designio creador de Dios, que hace parte de la propia interioridad del hombre. Con estas convicciones es que se pretende instaurar un discurso renovador de la antropología, especialmente cuando se debe reconocer su importancia en los posibles aportes que pueda hacer, dirigidos a superar la crisis ambiental. El modelo antropológico desde el que partimos, reconoce los aportes de los sistemas de conocimiento desarrollados por el hombre, pero apela a la imagen simbólica como el medio ideal para instaurar una sana terapéutica. Desde el luego, que en un tema como el abordado, los desarrollos y aportes de las ciencias naturales son indispensables, pero al encontrarnos en el campo de los valores subjetivos que movilizan un mundo hoy cada vez más orientado por el consumismo inmediatista.

La antropología es una ciencia que ha estado enfrentada permanentemente a la crisis ambiental generada en los últimos doscientos años por el desarrollo y consolidación de empresas coloniales y con la constitución del capitalismo. Lo cierto es que el interés por el estudio de dimensiones ecológicas es relativamente reciente. Sin embargo, no debe olvidarse que el contacto (¿¿y participación??!!) de primera mano por parte del antropólogo en los procesos de etnocidio, genocidio y ecocidio que ha ejercido la sociedad dominante entre los marginados herederos de la biodiversidad, le ha permitido clarificar nociones de realidad que han enriquecido el análisis de otras disciplinas, tanto de las ciencias sociales como de las ciencias naturales. Desde luego que nuestra herencia occidental nos ha hecho cómplices de las grandes aventuras y procesos de devastación, muerte y graves perturbaciones engendradas a miles de culturas no occidentales.

El discurso antropológico se desarrolló en el seno de una sociedad que fue influenciada ampliamente con base en la filosofía de Hegel, Descartes, y Kant. El contexto del quehacer antropológico estuvo ligado a un proyecto “civilizatorio" de "apertura al mundo” (Gehlen), que sé autoproclamó como la única verdad y senda a recorrer por todos los pueblos y naciones. Consecuentemente desde una perspectiva temporal amplia, la globalización no es un hecho reciente, la feroz capa de la historia occidental ha querido asfixiarlo todo. La genialidad del paganismo ha tenido que ser defendida especialmente por los antropólogos, y recientemente por teólogos “iluminados” como Raimon Pannikar y un poco opacos como Leonardo Boff. La aventura de la conciencia occidental, como nos recuerda Jean Monod, está dialécticamente relacionada y supone “la negación del otro y nuestra expansión en su territorio material y mental, es decir, la sustitución de sus leyes por las nuestras, civiles y mentales” (en: Jaulin,1976:345).

Ahora bien, la perspectiva de la antropología ha hecho que sus métodos y enfoques vengan siendo utilizados por diversas disciplinas; el concepto moderno y científico de cultura, desarrollado por la antropología ha sido apropiado por disciplinas como la psicología, la comunicación y la historia. De igual manera, la antropología, desde sus orígenes en el siglo XIX, ha sido una ciencia de carácter interdisciplinario, ya que sus primeras afirmaciones teóricas se fundamentaron en trabajos provenientes de la biología, la historia, la agronomía, la ciencia política, la filosofía, la lingüística, geografía, prehistoria, arqueología, paleontología, etcétera. Nadie puede dudar que la antropología es una disciplina eminentemente interdisciplinaria.
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1 opinión

Un juicioso análisis de distintos enfoqes ambientales.

Interesante alternativa a los modelos exclusivamente biológicos.

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