Los profesores, los investigadores y los tomadores de decisiones de cualquier institución se constituyen simultáneamente en consumidores y producto res de la información. Este grupo, sin embargo, está generalmente desinformado de los problemas que enfrenta cotidianamente la administración bibliotecaria, de la misma forma que los bibliotecarios pueden no estar enterados de los problemas del personal académico en la administración de los laboratorios o de la docencia y la investigación.
Desde el punto de vista de los usuarios consumidores de información, el objetivo principal de la biblioteca es satisfacer oportunamente sus necesidades de información documental. La reducción de las colecciones o de los servicios provocan frustraciones a los usuarios que ven este servicio como un derecho para ellos y, por tanto, como una obligación de la biblioteca.
Como hemos dicho antes, la mayoría de los educadores del área biomédica conceden que los libros y las revistas son la fuente primaria de educación continuada y de generación de avances del conocimiento en sus respectivas especialidades.
Un acceso ineficiente a las fuentes y servicios de información que proveen sus bibliotecas conlleva una educación de mala calidad y grandes dificultades para mantenerse actualizados.
Como consumidores de información, en ellos recae la principal responsabilidad de la selección y, por tanto, ejercen presión para la adquisición de las suscripciones de su interés. Para ninguno de nosotros es ajeno el hecho de que se requiere de un solo profesor para iniciar una suscripción, pero de todo el cuerpo docente para discontinuarla.
Como productores de información científica, los usuarios promueven la creación de nuevos foros de comunicación y buscan publicar los resultados de sus investigaciones en las revistas más visibles, más reputadas y, por tanto, de mayor circulación. Saben que si sus trabajos son publicados en estas revistas se comunicarán con un mayor número de sus colegas, reforzando o mejorando su prestigio profesional. Saben también que una de las formas de lograr mejores salarios, status o financiamiento para sus proyectos es la de publicar en revistas "prestigiadas", y que mientras mayor sea el número de contribuciones publicadas sus merecimientos y logros también serán mayores. Paradójicamente, al producir sus manuscritos y al apoyar la continuidad de las suscripciones de estas revistas, están indirectamente avalando y apoyando el incremento en los costos de la biblioteca.