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La segmentación de los grupos sociales en el espacio urbano: - La región mas transparente (1958) de Carlos Fuentes y Las rei

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CopyLeft Artículo de Francisco Manzo-Robledo - 16 de Septiembre de 2006
Temas Relacionados: AntropologíaCiencias sociales
1. La región mas transparente (1958) de Carlos Fuentes y Las rei

El hombre de la ciudad viste el traje europeo, vive de la vida civilizada tal como la conocemos en todas partes; allí están las leyes, las ideas de progreso, los medios de instrucción, alguna organización municipal, gobierno regular, etc. Saliendo del recinto de la ciudad, todo cambia de aspecto; el hombre de campo lleva otro traje, que llamaré americano, por ser común a todos los pueblos; sus hábitos de vida son diversos, sus necesidades peculiares y limitadas; parecen dos sociedades distintas, dos pueblos extraños uno de otro. Aun hay más; el hombre de la campaña, lejos de aspirar a semejarse al de la ciudad, rechaza con desdén su lujo y sus modales corteses, y el vestido del ciudadano, el frac, la capa o la silla, ningún signo europeo puede presentarse impunemente en la campaña. Todo lo que hay de civilizado en la ciudad, está bloqueado por allí, proscrito afuera; y el que osara mostrarse con levita por ejemplo, y montado en silla inglesa, atraería sobre sí las burlas y las agresiones brutales de los campesinos.
Domingo Faustino Sarmiento, en Facundo
(1848).

At present, feminism, Gramscian Marxism or neo-hegemony theory and Marxist political economy, amongst others, are participant in the debate on the appropriate ways of analysing popular culture [and their products] and the mass media. Postmodernism is not the only one we have to contend with.
Dominic Strinati (248)

En este ensayo se presta atención principalmente a la segmentación que ocurre en la clase alta por medio del estudio de dos productos literarios/culturales, donde se muestran conflictos de relación humana en la sociedad y la manera convenenciera en que estos se resuelven para beneficio de uno u otro sector. Es importante mostrar cómo el acto-espacio1 de individuos al no conformar con los acto-espacios de los otros, produce tensión y esta a su vez da como resultado una segmentación dentro del mismo grupo o clase social. Para que exista una solución, ese acto-espacio debe plegarse al acto-espacio moldeado por la mayoría, de otra forma el individuo queda marginado, fuera de ese grupo.

Para el análisis propuesto, además de la teoría cultural, se hacen otras consideraciones como son las de género y la reproducción de mitos o estereotipos (como el del comportamiento femenino abismado en la ignorancia y superficialidad). Se mostrarán ejemplos y se propondrá orígenes a estas situaciones.

En la cultura latinoamericana, hoy en día todavía existe, flotando como nube gris, la elucubración de Domingo Sarmiento, Civilización y Barbarie : bajo esa visión casi naturalista, lo urbano se mira como la personificación de la evolución, y la provincia, siempre a la zaga, imitando a la ciudad pero nunca igualándola. El campo, la provincia y todo lo que de allí deriven, se encuentra en un ciclo y dimensión distintos: tardío, en otro tiempo, o cuando bien, interesante y curioso por su naturaleza. A la sombra de la gran ciudad, los pueblos y pequeñas ciudades pierden su identidad, empezando por el nombre, su localización requiere como referencia obligada las coordenadas de la ciudad grande. En el caso de México, la Gran ciudad de México eclipsa a todas las demás en el país. La concentración de población (uno de cada cinco mexicanos está allí), poder, recursos económicos y servicios, la convierte en el centro de todo movimiento, allí es donde se marca el palpitar del país, allí se encuentra el centro de todos los centros de las ciudades mexicanas: La región más transparente, el imperio de Las reinas de Polanco. En este trabajo se analiza la multisegmentación, principalmente de los miembros de la sociedad de la clase alta urbana en las obras arriba citadas.

El debate sobre la teoría de la cultura de masas puede encontrarse en los escritos de Pascal y Montaigne en los siglos XVI y XVII respectivamente (cit. En Dominic Strinati, 2). En los años cincuenta, con el establecimiento de la modernización en varios países del mundo, y bajo la óptica de la teoría cultural de masas, la segmentación en las urbes se agudiza; con la industrialización y el urbanismo, el sentido y valor comunitario se rompe o desaparece, los individuos se aíslan, la alienación se intensifica, y las únicas relaciones entre éstos son de carácter contractual y financiero (Strinati 9). En el ensayo “A Theory of Mass Culture” (cit. por Dominic Strinati, 13), D. MacDonald propone que bajo estas condiciones, los individuos se convierten en parte de una masa y que las relaciones entre ellos se concretan a situaciones abstractas, distantes y no-humanas: el caso de un partido de fútbol o una gran barata en el caso de multitudes, un sistema de producción industrial, un partido político en el caso de una masa de individuos. Estos conceptos, importantes en el desarrollo de la teoría cultural, y que pueden auxiliar en el estudio de la segmentación en grupos sociales, no son suficientes para explicar otra segmentación más interna, de herencia en algunas circunstancias y en otros casos de género.

Anterior al advenimiento de los suburbios metropolitanos donairosos, las ciudades latinoamericanas mostraban una distribución urbano-social paracéntrica: el poder emanaba del centro hacia afuera y éste era inversamente proporcional a la distancia relativa a ese centro: a mayor separación del centro, menores las manifestaciones de auge, y el garbo de las residencias sufría el achique correspondiente. Obedeciendo al crecimiento urbano desmedido, la vida del centro de la ciudad cambió radicalmente, ahuyentando a los moradores de las viviendas elegantes, creándose así los suburbios, reestructurándose las concentraciones de grupos sociales siempre acorde a la jerarquía económica y esfera social. Sin embargo, a diferencia de la ciudad del sueño de Sarmiento, dentro de la misma ciudad, en el medio urbano actual, se reproduce el esquema de civilización y barbarie en un grado más complicado. La literatura, como reflejo, aunque sea tenue, de la realidad, muestra en algunas obras esta segmentación.

En los años cuarenta y cincuenta, México sufrió la mayor transformación de su historia2, y esa transformación se concentró más en la capital de la república: México D.F. Durante esa época, fresco aún el recuerdo de la segunda guerra mundial, México se recuperaba de los destrozos causados por la Revolución, la Guerra de los Cristeros y los subsecuentes reacomodos políticos. Después de las revoluciones, la miseria en el campo contrastado con el espejismo de la gran ciudad, atraía a ésta —y sigue atrayendo, más de veinte millones después— a gente de la provincia en busca de la tierra prometida, llevando a la gran ciudad sus sueños y la cultura de la tierra en que vivían. De estos tiempos, los tiempos de los Alemán, los Uruchurtu, habla la novela de Carlos Fuentes, La región más transparente (1958). Pero también nos habla del presente, un presente forjado desde allá con la “modernización” de la capital, centro de poder político: los subsidios millonarios, los convertidos en millonarios por los subsidios y compadrazgos políticos redituables, y por otro lado las grandes migraciones de provincia a la gran ciudad, al centro del poder, este es el lugar de los personajes de Guadalupe Loaeza, Las reinas de Polanco.

En La región más transparente, el medio urbano de la ciudad de México se encuentra seccionado en espacios geográfico-sociales. Este seccionamiento se manifiesta a razón de los sectores sociales que habitan la gran urbe: los ricos de abolengo, los ricos pobres (ricos venidos a menos por las pérdidas durante la Revolución, pero con apelativo de ‘importancia’), los nuevos ricos (hijos de la Revolución, o del PRI), los de la clase media, los pobres que llegan de provincia en busca de prosperidad y que se unen a los que ya eran menesterosos desde épocas vetustas. Como individuos de un grupo social, cada uno tiene un acto-espacio, es decir un área de acción propia reconocida que también delimita su actividad. Cuando este acto-espacio no coincide con el que se debía tener, entonces surge el conflicto.

En el libro coordinado por Rafael Loyola, en el ensayo “Filosofía y literatura: La hora de los catrines”, Sara Sefchovich nos dice con referencia a ese tiempo: “Han triunfado los catrines en la realidad y en la literatura. El país marcha por la vía de la modernidad y atrás quedan los indígenas, los campesinos, las leyendas, los pueblos y hasta la Revolución” y después añade; “el país se asienta, los obreros quieren volverse catrines y los catrines políticos” (319-20), es decir, el acto-espacio de cada cual se vuelve confuso, y el ‘caos’ sobreviene.3

Al hablarse de obreros y catrines se acepta como un hecho la existencia de una segmentación, pero esta segmentación es de sobra aceptada. En las primeras páginas de La región más transparente el lector intuye otra clase de segmentación añadida, en donde, en forma de guía, se introducen los personajes en grupos separados por títulos a manera de estampilla jerarquizante: los de Ovando, los Zamacona, los Pola, los burgueses, los satélites, los extranjeros, los intelectuales, el pueblo, los revolucionarios, los guardianes. Nótese que solamente hay tres apellidos en los títulos y el resto queda agrupado bajo un sustantivo colectivo; de la misma manera, en la obra de Loaeza, los personajes quedan determinados bajo un título único y determinante: son reinas, no de cualquier parte, sino de Polanco, un suburbio ahogado por la gran mancha urbana y que en años pasados tuvo mejores días de elegancia y tradición.

La segmentación patente desde el inicio de La región más transparente se complica porque además de las diferencias de poder económico, se sobreponen, dentro del un mismo grupo, la heterogeneidad-supuesta o real-cultural; el acto-espacio del individuo está delimitado también por factores fuera de su control. Considerando un ejemplo fuera de la novela, en el filme Los olvidados (1950) de Luis Buñuel, los jóvenes que allí aparecen todos pertenecen a la misma clase social; la diferencia que existe con el “Ojitos”, el niño de provincia abandonado por su padre en el mercado, es casi nula. Sin embargo, los jóvenes locales asumen una posición de superioridad con respecto al fuereño, como si el vivir o nacer en la capital elevara al individuo con respecto al de provincia. En La región más transparente, en varias ocasiones, leemos cómo los personajes de la clase económicamente pudiente consideran indispensable tener un apellido de prosapia reconocida, “clase”, “estilo” o “venir de una familia de abolengo”, por sobre el poder económico. Pimpinela de Ovando es un caso modelo; su familia, rica de antaño, viene a menos al perder las propiedades durante la Revolución. Aún así, los miembros de la clase alta la consideran miembro importante de su grupo; en su apellido encierran valores impuestos al acto-espacio como la decencia, la buena educación, el aprecio a la alta cultura, además de que puede traer “vínculos” y obtenerse dividendos de él. Cuando Pimpinela habla sobre Norma Larragoiti de Robles (una nueva rica, primera esposa de Federico Robles), aconseja a su tía (rica-pobre) para obtener la ayuda de Norma por medio de una cena. Le dice: “Pero Normita se derrite con un buen apellido, y una cena aquí, entre tus mementos, la va a sacar de quicio.” (subrayado mío, Fuentes 99). Cuando Pimpinela le pide a Norma que ayude (por medio de la influencia del esposo) a su tía para recuperar las haciendas perdidas, Norma, tratando de minimizar el “problema” de no tener un apelativo de “clase”, dice: “-Para eso es, Pimpinela, ¡no faltaba más! Cómo no voy a atender tu asunto, si es el mío, si yo pasé por eso. Yo tuve la suerte de casarme con Federico, y eso me solucionó todos mis problemas. Cómo crees que no voy a ayudar a una amiga de mi clase...”, a lo cual Pimpinella, intuyendo el intento de Norma, responde: “-Sí, eso nos salvará siempre, Norma, esa fidelidad a nuestra clase. Hay quienes no lo comprenden” (subrayado mío 300).

Norma Larragoiti de Robles es hija de madre mestiza y de un español pobre, con un hermano en los Estados Unidos trabajando de bracero; su esposo es muy rico e influyente; no obstante no son aceptados plenamente por la clase alta. Entre los acto-espacios de Norma y Federico y los de los demás del grupo de clase alta no hay concomitancia; antes bien, son considerados intrusos. Norma intenta a toda costa ser admitida por los ricos-pobres y los de abolengo; los que la rodean transigen con ella por su dinero, pero a sus espaldas la aguijonean por su bajo linaje, situación que se deteriora aún más por el origen humilde de su marido. Federico Robles, hijo de campesinos de una de las ex-haciendas de los Obando, ex-soldado revolucionario, abogado, banquero y consejero de compañias extranjeras, llega a las cumbres del poder económico con base a la apertura de su acto-espacio: una ambición desmedida y un despiadado manejo del poder. Norma se casa con Federico por su dinero, saliendo así de la pobreza. Federico, por su parte, especula casándose con una mujer de apellido que considera le traerá relaciones. Al igual que a Norma, todos a su alrededor lo toleran por su dinero, pero lo consideran “un barbaján”. Otro ejemplo de esto se da cuando Charlotte (“introductora de celebridades” (16)) comenta en el círculo sobre Silvia (otra nueva rica) y Norma,

-Las dos vulgares y de la clase media que se pescan millonarios a base de decir que el mar es divino y poner los ojos en blanco. Los mexicanos no quieren problemas de otro estilo con sus mujeres. Nada más bonitas y que se sientan seguras con la lana y se acuesten every now and then como cadáveres a recibir sin chistar los chorros de machismo satisfecho...” (320)

Nótese que no se dice nada de los millonarios, el comentario coloca a la mujer, y no sólo de la clase media, en un lugar de objeto de arte y placer. El caso de Norma y Silvia que sin dinero ni linaje, aspiran elevarse a la burguesía del poder “pescando” un hombre rico. Los millonarios Federico y Régules (financiero) por lo menos ya lograron las ganancias suficientes para intentar comprarse el sitio.

Autor y licencia de 'La segmentación de los grupos sociales en el espacio urbano: - La región mas transparente (1958) de Carlos Fuentes y Las rei'
Francisco Manzo-Robledo Extraído de: http://www.ucm.es/info/especulo/numero23/segmenta.html CopyLeft
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