



La patente es un contrato entre el estado y los inventores, el primero de ellos otorga al segundo un título que le confiere al titular el derecho de monopolizar (temporalmente) la explotación industrial y comercial de la invención patentada. El inventor, como contrapartida a este monopolio, debe divulgar el contenido de la invención para favorecer el progreso técnico. El documento en el que aparece la divulgación de la invención es el documento de patente.
El concepto de patente contiene dos elementos fundamentales para la promoción del desarrollo tecnológico: la propiedad limitada temporalmente y el interés público en la información que se divulga. Con la primera, el titular se orienta a continuar el perfeccionamiento de las artes para evitar que los competidores lo superen; con la segunda (la cara opuesta de la misma moneda) el titular ofrece a los competidores una información tecnológica sobre una producción nueva, que permitirá – al ascender a etapas superiores del conocimiento- seguir adelante y, a veces, volver obsoleta la forma productiva anterior.1
En la primera página de una patente (figura 1) se incluye una serie de datos, cada uno de estos elementos tiene su origen en exigencias legales y económicas establecidas. Estos elementos ofrecen numerosas ventajas, que hacen de las patentes un tipo de documento de incalculable valor para la gestión tecnológica y facilitan su análisis desde una perspectiva métrica. Una vigilancia científica y tecnológica objetiva requiere no sólo de los indicadores de patentes, estos se deben relacionar con otros indicadores como son qué parte del producto interno bruto se invierte en las actividades de investigación, qué cantidad de personal se dedica a una actividad tecnológica, cuál es el nivel profesional de ese personal, etcétera.
Durante años, uno de los obstáculos que dificultaron la utilización de la información de patentes era el esfuerzo necesario para la localización de los documentos y el costo de obtención de las copias. Como resultado de los adelantos en la industria electrónica, proliferan actualmente las bases de datos automatizadas que facilitan extraordinariamente la localización de estos documentos. La información contenida en estas bases de datos posee una amplia diversidad, se diferencian así por su modo de presentación, contenido y técnicas de recuperación.
Los distribuidores, llamados generalmente host, ofrecen acceso a varias bases de datos en línea, por ejemplo DIALOG que incluye el acceso a más de 400 bases de datos sobre diferentes áreas del conocimiento. Los principales host que distribuyen información sobre patentes son:
Ante la variedad de las bases de datos especializadas con información sobre patentes, existen varios criterios sobre su selección para realizar estudios métricos. Algunos expertos señalan determinadas bases de datos como de consulta obligatoria y otros autores se refieren a otras. Estos criterios, por lo general, dependen del área geográfica de la que proceden los expertos. Algunas, de las bases de datos propuestas son WPI (gestionada por la sociedad inglesa DERWENT), EPAT (por la Oficina Europea de Patentes que genera Francia), CIBEPAT (de la Oficina del Registro de la Propiedad Industrial, España), CLAIMS (Patentes Estados Unidos, elaborada por IFI-Plenum Data Corporation) y JAPIO (de la Oficina Japonesa de Información de Patentes).
Los indicadores son medidas que tratan de ilustrar un aspecto particular de una cuestión compleja y con múltiples facetas. En este caso, las actividades de I + D y sus efectos en la sociedad. Ernesto Spinak particulariza a los indicadores de ciencia y tecnología. Él los define como la medida que provee información sobre los resultados de la actividad científica en una institución, país o región del mundo, y agrega además que los indicadores, como toda medición, pueden obtenerse, tabularse y hacer comparaciones.2
La patentometría agrupa o clasifica los indicadores de varias formas, los que a su vez pueden ser llamados de forma diferente aunque en esencia el procedimiento para su obtención es el mismo. El nombre de los indicadores está asociado, fundamentalmente, a la escuela o institución de la que proceden los investigadores que los tratan. Se presenta una manera de agrupar los indicadores de patentes.
Este indicador se analiza mediante tres aspectos fundamentales: número y distribución de patentes solicitadas o concedidas, productividad de los innovadores, países, instituciones y por el cómputo de citas. Es uno de los más utilizados y se plantea que es uno de los indicadores más sencillos. Dentro de esta categoría se consideran al número y distribución de las patentes, productividad de los científicos (pueden ser países, instituciones, etc.) y cómputo de citas. A través de ellos se puede determinar el dinamismo de un campo, la productividad de diferentes investigadores y organizaciones, los líderes en un campo tecnológico, etc.
Rastrean los lazos y las interacciones entre los diferentes campos. No entran en el contenido de los documentos analizados. Se construyen a partir de las firmas conjuntas en las patentes (de inventores o signatarios), las redes de citas, las citas de los artículos científicos en las patentes, las citas conjuntas (cocitación), etc. Su importancia para la empresa radica en que permiten determinar las características de la actividad innovadora a diferentes niveles (ejemplo determinar tendencias y características de la colaboración, por ciento de inventores que firman las patentes, etc.). Permite además identificar transferencias, préstamos de técnicas experimentales y reconocer tecnologías o teorías fundacionales. El análisis dinámico de los agrupamientos permite seguir la evolución y las reorganizaciones de los campos de investigación, la representación de un campo específico, así como analizar la coherencia e integración de una comunidad científica, etcétera.
Los indicadores relacionales de segunda generación son aquellos que consideran la información presente en el título, el resumen o en el propio texto. Estos indicadores tratan el contenido de los documentos. El más conocido de estos indicadores es el elaborado a partir del estudio de la aparición conjunta de palabras (indicador de coocurrencia o coword). Permite identificar temas o problemas de investigación, las relaciones entre los temas de investigación, la transformación de los temas y de sus relaciones (análisis dinámico).
Se han desarrollado múltiples técnicas como las relacionadas con la inteligencia artificial. Entre las más conocidas están las redes neuronales que para los estudios métricos están asociadas, fundamentalmente, con la clasificación de información, es decir, con la formación de clusters (que posibilita la clasificación de la información) y su representación en mapas bidimensionales de conceptos. Una red neuronal, según Félix de Moya es un sistema de procesamiento de información compuesto por un gran número de elementos de procesamientos (neuronas) profusamente interconectados mediante canales de comunicación a la recuperación de la información. Existen diferentes modelos de red, asociados a diferentes algoritmos que la integran, uno de los más utilizados en el campo de la patentometría es el modelo de Kohonen que permite la formación de mapas topológicos. Estos mapas posibilitan la organización de la información de entrada clasificándola automáticamente. Una de las variantes de estos mapas son los conocidos como mapas autoorganizativos (Self-Organizing Map) o SOM.
En los mapas cada documento (podría ser una patente) ocupa un lugar en el espacio, en función de sus contenidos temáticos. Cada área del mapa refleja un contenido específico, los tópicos varían ligeramente. Las diferentes tonalidades indican la densidad de documentos, cuanto más oscuras más documentos se encuentran.
Se trata a las familias de patentes, como una variedad independiente, por constituir una fuente de generación de indicadores y por sus propias características, que le confieren una importancia vital cuando se trata de la patentometría. Esto se constata en diferentes estudios realizados donde se evidencia una relación entre el valor económico de la patente y el tamaño y la composición de la familia de patentes. Esta información es útil, tanto para caracterizar la estrategia de las firmas como para prevenir la aparición de un competidor en un área comercial de interés. Considerando a la familia de patentes como unidad de análisis, se puede construir una serie de indicadores como nivel de actividad tecnológica, que se mide a partir de dos datos fundamentales número de familias de patentes y número de assignee activos. Campbell, R.S. desarrolló un modelo para determinar estos niveles, el cual se basa en las diferentes fases del desarrollo tecnológico, o sea, surgimiento, crecimiento, madurez y declinación a las cuales asocia los conceptos de actividad y concentración.3 Puede determinarse además, el indicador de significación tecnológica y el valor comercial; este último asume el tamaño de la familia de patentes como un indicador de su valor comercial.
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