A nivel mundial cada vez son más las empresas que han puesto su mirada en filosofías estratégicas centradas en la responsabilidad social, lo que implica un alto grado de compromiso con el desarrollo social del país en el que han decidido invertir tiempo y recursos para generar oportunidades de negocio y requiere involucrar y reconocer a cada integrante de la organización como factor de cambio al vincularlo directamente con la comunidad. La responsabilidad social en México está tomando alcances que en muy pocas naciones se perciben, esto es resultado de la toma de conciencia por parte de las empresas de que el descuido de los intereses a largo plazo de los consumidores y la sociedad es un atentado contra ellos mismos. Las compañías despiertas ven los problemas de la sociedad como oportunidades. Muchas empresas han adoptado la responsabilidad social como parte de sus actividades, por dos razones básicas:
La primera y más importante es que nuestro mundo requiere nuestra atención. Problemas como la contaminación, violencia, pobreza, ignorancia, abandono, discriminación, educación, cultura entre otros, son motivos para lograr una participación profunda de cada persona. Por ello, las empresas han de brindar el ejemplo, y demostrar que no sólo son negocios rentables, también son corporaciones que buscan contribuir con la mejora de su entorno social y medioambiental.
La segunda y no menos interesante es el resultado de marketing que puede tener este tipo de actividad, principalmente para quienes están centrados en mecanismos que incrementen sus utilidades, fortalecer sus marcas e incrementar la fidelidad entre los consumidores.
Es por eso que podemos decir que, las estrategias de la mercadotecnia social tienen un triple objetivo:
1. Generar recursos para el bienestar social de algún grupo o tema que necesite atención.
2. Fortalecer la marca, generando aprecio para la misma y, en consecuencia, alcanzando un aumento en las ventas.
3. Y una tercera meta favorable para la compañía es de carácter fiscal.
Las actividades filantrópicas o de responsabilidad social suelen ser deducibles de impuestos.
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====Si tienes un huevo, cacaréalo...====
Dado un producto de atributos tangibles similares ¿Qué prefiere un consumidor convencional? ¿Comprarle a la empresa que obtendrá una utilidad sin regresar nada a la sociedad, o adquirir los productos o servicios de la firma que apoya determinada causa? La respuesta es casi obvia, el grueso de las personas orienta sus decisiones de compra hacia marcas y productos a través de los cuales puedan contribuir con alguna causa social.
Las compañías que aquí y en el mundo, materializan esta política como un componente vital de su estrategia empresarial obtiene estos beneficios básicos:
* Mayor fidelidad a la marca
* Mejor posicionamiento de imagen
* Actitud más favorable por parte de los consumidores y medios de comunicación
* Más defensas contra la crisis, puesto que los clientes se vuelven más leales
* La corporación se distingue de su competencia
* La Organización se identifica con la comunidad en la que opera
* Su Imagen se fortalece