El compromiso ambiental constituye una gran responsabilidad social para las empresas, y en donde su gestión debe tomar muy en cuenta este tópico. De ahí que la gerencia de mercados no puede ignorar esta gran responsabilidad, en donde la mercadotecnia ecológica desempeña un rol muy significativo en la gestión de toda empresa moderna. A través de este escrito se manifiesta el alcance, repercusiones, ventajas y aspectos que la gerencia de mercados debe tomar muy en cuenta ante la dinámica competitiva de los grandes escenarios en donde muchos de ellos presentan grandes turbulencias ambientales que no pueden ser ignoradas ignorase .
En una análisis sobre este tópico realizado pos las líneas de investigación de la cátedra de mercados del Programa de Gerencia y Calidad del Área de Postgrado de Faces, UC. La Lic. Zulibeth García nos indica que la creciente sensibilización medioambiental de los consumidores ha generado la aparición de un nuevo mercado al que la empresa debe satisfacer con una oferta ecológica adecuada a sus necesidades.
Fedora Contreras por su parte nos indica, que algunas empresas han optado por percibir la ecología no como una pesada obligación sino como una novedosa oportunidad de negocio. Lo cual se puede traducir en la obtención de ventajas para las compañías que crean firmemente en la realización de sus objetivos ambientales.
El mercadeo ecológico busca realizar productos sostenibles, es decir aquellos que satisfagan una necesidad definida utilizando la mínima cantidad de material y energía, así como pocos residuos y contaminación mínima a lo largo de todo su ciclo de vida.
Se debe tomar muy en cuenta que para capitalizar la oportunidad que brinda el mercado ecológico, la empresa necesita en primer lugar, determinar la extensión del segmento de consumidores ecológicos existente para su producto, con el fin de determinar si el segmento es viable económicamente. En segundo lugar y una vez detectado el potencial y viabilidad del mercado ecológico, la empresa debe seleccionar y desarrollar la estrategia de mercadeo adecuada, utilizando los principios de segmentación. Tal estrategia puede ser especialmente efectiva si se basa en el conocimiento del consumidor ecológico (Balderjahn, 1988). El propio proceso de segmentación de mercado permite, a su vez mejorar el conocimiento de las características, necesidades y deseos de dicho consumidor. La segmentación del mercado es de gran utilidad para formular la estrategia de mercadeo ecológico, puesto permite concentra y hacer más eficaces las acciones sobre el mercado.
Nos recuerda Zulibeth García en sus aportaciones a la cátedra de mercados, que la aparición del consumidor verde, preocupado no solo por la satisfacción de sus necesidades actuales, sino también por el futuro de la tierra, ha obligado a muchas empresas a adoptar nuevas estrategias de producción y de comunicación. Justamente, esto es lo que ha dado origen al mercadeo para el desarrollo sostenible, que es el mercadeo ecológico, como también conocido como marketing verde, ecomarketing, marketing medio ambiental.
No cabe la menor duda de que en el presente se manifiesta una verdadera revolución de los consumidores que quienes influenciados entre otros por el movimiento ecologista internacional y motivados por la progresiva degradación del entorno, han acabado exigiendo a los empresarios más responsabilidad social prestarle más atención al mercadeo ecológico para no afectar a todo el orden económico mundial.
Hoy las empresas deben educar a sus clientes en los temas medio ambientales y a fin de cuidar, resguardar el ambiente, mantener una credibilidad ecológica para el producto, para la empresa que lo produce y lo distribuye.
En el presente el ecomensaje debe estar dirigido no solo a los clientes, sino también a todos los implicados en las diversas relaciones que la empresa mantiene, empleados, accionistas, miembros de su canal de distribución, autoridades y miembros de grupos ecologistas, etc.
De ahí, que no debe sorprendernos que en el mercado de hoy un producto ecológico es un producto aumentado, puesto que supone una oferta más allá de lo que el cliente está acostumbrado a esperar. De esa manera, el respeto al medio ambiente puede considerarse un satisfacer del valor que diferencia al producto ecológico de los demás.