Habitualmente cuando se plantea el surgimiento de nuevos relatos se piensa en las narrativas emergentes ante la situación de contacto (Bartolomé 1976, Guss 1981, Sahlins 1983, Hill 1988, Turner 1988). Si bien es cierto que el conflicto interétnico genera abundante mitología, no es menos cierto que no agota la capacidad creativa del mito. De este fenómeno da cuenta el surgimiento de mitos que tienen que ver con el "orden tradicional". En otras palabras, la aparición de nuevos episodios responde a la dinámica y fluidez de su discurso, que es modelo referencial, explicación y trama de la propia existencia, suceso acaecido en el tiempo primigenio, pero a la vez presente, vale decir, tras y metatemporal (Eliade 1972, Bórmida 1969/70, Gusdorf 1960, Leenhardt 1961).
En la oportunidad nos proponemos abordar el surgimiento de nuevos relatos como resultado de la experiencia shamánica, mostrando la dinámica del mito y su conexión con la representación del tiempo y los estados alterados de conciencia.
Los ayoreo pertenecen al grupo lingüístico zamuco, se hayan asentados en el Chaco Boreal, en territorio de las Repúblicas de Bolivia y Paraguay. Las actividades económicas más importantes son la caza y la recolección de frutos y mieles silvestres, seguidas por la horticultura y la pesca. Están organizados en bandas conformadas por familias extensas uxorilocales, en las que conviven individuos pertenecientes a las siete sibs patrilineales en que se agrupan. Su relación con los neoamericanos data de las últimas cinco décadas, sin que pueda descartarse un contacto más antiguo de la época jesuítica1.
Hoy en día, la mayoría de las bandas se han establecido en grupos locales a instancias de misioneros católicos y protestantes. No obstante, algunas familias continúan viviendo en la selva sin contactos efectivos, como última estrategia de resistencia. En ambos países se verifica el acrecentamiento del contacto, con el consecuente abandono de la vida tradicional y la integración de los indígenas en el peldaño más bajo del sistema socioeconómico regional, trabajando para los blancos en tareas no calificadas y mal remuneradas.
Los materiales sobre los que nos basamos provienen de numerosas campañas realizadas personalmente y por otros investigadores del CAEA, tanto en el Paraguay como en Bolivia2.
Para dar cuenta del surgimiento de nuevos mitos es conveniente que nos refiramos a la estructura de la narración, así como a las posibilidades de su implementación tanto en sentido positivo como negativo.