- Heredando virtudes. Aunque parezca obvio, digamos que lo mejor existente ahora mismo debería ser el punto de partida mínimo sobre el cual deberíamos comenzar a idear nuestro buscador. De modo que el primer paso a dar sería analizar las virtudes existentes en los buscadores actuales y constituirlas como cimientos de la nueva herramienta que estamos diseñando.
- Funciones visuales básicas. Nuestro buscador tendría todo aquello que se le presupone a un buen buscador. En concreto, en cuanto a la disposición de elementos en su interfaz de presentación de resultados tendríamos que:
- El título debería estar resaltado en un color distinto al texto explicativo. Su tamaño debería ser mayor que dicho texto.
- Las palabras clave estarían resaltadas en negrita.
- Las palabras sinónimas incluidas dentro de la descripción de dicho texto habrían de estar resaltadas en un color distinto para poderse verse tan sólo un golpe de vista. Hay que evitar que el usuario tenga que leer para reconocer.
- Dentro de todas estas palabras, debería haber enlaces a lo que sería la búsqueda exacta de este término por separado, permitiendo al usuario refinar sus búsquedas sin necesidad de comandos booleanos.
- La dirección URL completa quedaría especificada en un color distinto y en una línea distinta.
- Información sobre ultima visita del usuario. Mediante cookies se podría establecer un campo dinámico en el que quedase especificado si el usuario ha visitado el sitio Web en cuestión y, de ser así, cuál fue la última fecha de su visita.
- Simplificación de botones. Desaparecerán las múltiples opciones que existen, porque el buscador debería saber y entender exactamente aquello que queremos buscar. Y aquellas opciones que existan sería ideal representarlas con iconos lo suficientemente obvios como para eliminar el texto que los explica. Si acaso, el atributo alt de estos iconos podría delimitar su función.
- Reconocimiento visual. Actualmente las respuestas que los buscadores aportan a la búsqueda de una información no son sino búsqueda de equivalencias semánticas conjuntada con un rango de popularidad otorgado por medio de visitas y apuntamientos de otros sitios web. No obstante, muchas veces hay que navegar a través de las opciones sugeridas para comprobarse aquello que buscamos está ahí realmente. Este ir y venir de sitios web es el que consume un tiempo (y paciencia) preciosos y los principales responsables de tildar a algunos buscadores como ineficaces. Que el propio buscador diese la posibilidad de observar e incluso navegar por dichos sitios sin necesidad tener que entrar en ellos sería lo deseable.

Ejemplo de previsualización de un sitio web desde el buscador.
- Controles en vez de casillas. La evolución que vienen teniendo las interfaces desde hace tiempo es colosal. De modo que no tiene sentido el persistir en desplegar páginas en las que el usuario debe leerse ‘n’ líneas de instrucciones y luego marcar casillas a diestro y siniestro para elegir sus preferencias. La interactividad imperante en la mayoría de los sistemas telemáticos actuales va mucho más allá de un simple 'clic' de selección en una casilla u otra. De modo que en vez de manejar todo por combos o por botones seleccionables (los famosos radio buttons), sería deseable que las opciones que presentase el buscador tuviesen una interfaz más gráfica. Hay que tener en cuenta que la información icónica correctamente escogida, siempre proporcionará una información mucho mejor que cientos de líneas de texto explicando lo que, en realidad, ha de ser obvio.

Ejemplo de controles para ajustar las preferencias de un motor de búsqueda.