



Título:
El título de la película ya estaba implícito en la obra original, cuando se habla de la fama de Novecento: <> (Baricco, 2001: 35).
En la versión en inglés la película se distribuyó con el título “The legend of 1900”, que retoma en parte el título del libro. Probablemente con el cambio de título Tornatore intenta señalar la originalidad de su obra respecto al texto del que parte. La suya, en efecto, es una lectura personal del libro de Baricco, una de las diferentes interpretaciones que se pueden dar al mismo texto,6 y la elección del título pone en evidencia el aspecto épico-narrativo que caracteriza a la película.
Actos:
La historia, ya sea en el monólogo o en la película, está dividida en tres partes o bloques, que constituyen lo que Seger llama actos:7 Prólogo (América), Desarrollo de la historia (Novecento y Tim) y Epílogo (el saludo de Novecento), pero, como hemos dicho, en la película el marco narrativo (el vendedor) precede el prólogo y sigue al epílogo, además, parte del segundo acto de la historia del monólogo teatral está incluida en el prólogo de la película (alistamiento del trompetista y presentación de la Band), mientras el segundo acto de ésta se ha ampliado con la inclusión de escenas que no se encuentran en el libro sobre la infancia de Novecento, su amor platónico por una pasajera y los diálogos entre Max y los empleados del puerto (marco narrativo del buque en demolición).
Catalizador:
La escena que en la película tiene la función de catalizador, es decir, que pone en marcha la historia,8 es la de la venta de la trompeta, que forma parte del marco narrativo del vendedor. Como hemos visto, en el libro la venta de la trompeta es sólo un detalle, insertado en una reflexión más amplia del trompetista. En el monólogo, en cambio, la función de catalizador la cumple la escena de Novecento, sentado sobre una bomba, que regala su historia a Tim, que comienza a relatarla, mientras la venta de la trompeta constituye una simple acotación incidental.
Clímax:
El momento culminante, o clímax, de “La leggenda del pianista sull’oceano” corresponde a la escena del estallido, en la que Tornatore nos muestra el buque que está por estallar, y las manos de Novecento que tocan su música sobre un piano imaginario, Su expresión serena cambia por un sólo instante cuando oye un ruido sordo que anuncia el estallido, y luego asistimos a la escena del buque que estalla en mil pedazos. El climax de la obra de Baricco, en cambio, coincide con el monólogo de Novecento, en que éste pasa de personaje narrado a protagonista absoluto, que explica las razones que lo han llevado a tomar la decisión de no abandonar el Virginian. Aquí Novecento se dirige primero a Tim y luego directamente a los espectadores, a quienes, en definitiva, va su último saludo:
Io sono nato su questa nave. E qui il mondo passava, ma a duemila persone per volta. E di desideri ce n’erano anche qui, ma non più di quelli che ci potevano stare tra una prua e una poppa. Suonavi la tua felicità, su una tastiera che non era infinita.
Io ho imparato così. La terra, quella è una nave troppo grande per me. È un viaggio troppo lungo. È una donna troppo bella. È un profumo troppo forte. È una musica che non so suonare. Perdonatemi. Ma io non scenderò. Lasciatemi tornare indietro.
Per favore/ (Baricco, 2001: 57).
Tornatore, en una entrevista, explica su decisión de mostrar el estallido con la necesidad de no dejar hilos de la historia pendientes.9 Aunque también es evidente que una escena de este tipo tiene un gran impacto emocional sobre el público, y, por tanto, es posible encontrar justificaciones de tipo comercial y publicitario.
Trama:
La trama principal de la película corresponde a la historia de Novecento y su amistad con el trompetista, como en el monólogo, aunque el personaje del trompetista, su historia personal, su evolución interior y su amistad con Novecento, adquieren en la película una importancia mayor. En el monólogo teatral, en efecto, la trama coincide con la historia de Novecento, relatada por su amigo Tim. Novecento entra en escena, a través del relato del trompetista desde la primera escena y concluye personalmente la obra con su monólogo. Tim tiene únicamente la función de relator y de interlocutor de Novecento y sabemos muy poco de su personal evolución interior.
Subtramas:
También algunas de las subtramas adquieren mayor espacio e importancia en la obra de Tornatore. Es el caso, por ejemplo, de la subtrama del desafío por parte del famoso pianista jazz Jelly Roll Morton, que en la película se transforma en una escena-secuencia muy larga, con la inclusión de personajes y detalles que no encontramos en el libro. Allí la escena del desafío es mucho más breve y contiene a su vez otras dos subtramas, la de la fama de Novecento y la del senador Wilson. Esta última, en la película, es extrapolada y anticipada, y forma parte de una escena- secuencia sobre Novecento y su música.
Entre las subtramas que no existen en el original, además de la del vendedor, la principal es la de la grabación del disco que contiene otra subtrama, la del amor de Novecento por una emigrante italiana. Esta última historia se entrecruza en la película con otra subtrama, la del campesino que habla a Novecento de la voz del mar, ya que Novecento descubre que la joven es la hija del emigrante que había conocido sobre el Virginian algunos años antes. En el libro sólo encontramos esta última subtrama, aunque el campesino no es italiano sino inglés y sus dos hijos han muerto.
Escenas-secuencia:
Además de las mencionadas, otras escenas-secuencia son la del emigrante que avista América antes que todos los demás, que se repite a lo largo de la película como un motivo reiterativo (leit motiv), la de Novecento niño, que adquiere en la película una importancia mucho mayor que en el monólogo, la del alistamiento de Max, que en el monólogo forma parte de una secuencia narrativa que precede la presentación de la Band, la del emigrante italiano y el mar, la del intento de Novecento de bajar del Virginian y la del diálogo final entre Max y Novecento antes del estallido del Virginian.
Cambios temporales:
En “La leggenda del pianista sull’oceano”, gracias al expediente del marco narrativo, asistimos al desarrollo de la historia principal, situada en el pasado, a través de una serie de flashbacks, introducidos por el relato de Max e intercalados con el marco narrativo que constituye el presente de la historia. Cuando Max encuentra a Novecento sobre el Virginian lleno de explosivos y a punto de ser destruido, el tiempo del marco y el de la historia se reúnen y a partir de entonces asistimos a la historia en directa. En el monólogo, en cambio, encontramos el tiempo del relato (pasado) y el tiempo de la interpretación (presente). En efecto toda la historia nos viene relatada a posteriori, y ya desde las primeras escenas se anticipa el final. El recurso al flasback, en este caso, se consigue con el cambio de personaje (Tim se convierte en el Jazz man o en Novecento) o, simplemente, con el cambio del tiempo verbal.
El final del monólogo coincide con el final de la historia, aunque queda abierto a la interpretación del espectador, al que se le han dado las pautas para deducir el estallido final.
Personajes:
En el monólogo, además de los dos personajes principales y del Jazz man, hay una serie de personajes secundarios que nunca aparecen en escena, pero que son nombrados y caracterizados por el narrador o por el Jazz man. La película retoma estos personajes, a veces fielmente, a veces introduciendo modificaciones en cuanto a su origen (el inmigrante inglés de Novecento es italiano en la película), nombre (el trompetista Tim Tooney pasa a llamarse Max Tooney), e importancia en la historia. Algunos personajes son totalmente nuevos, creados en el marco de subtramas pre-existentes (el vendedor, los empleados del puerto) o de nueva creación (la inmigrante italiana).
Por lo que se refiere a los personajes principales, hemos dicho anteriormente que Max tiene en la película un mayor espesor psicológico. Por el contrario, Novecento, adquiere una mayor vena cómica, aunque pierde, en parte, la profundidad que le otorga el monólogo final del texto original, en que revela todo el tormento interior que lo ha impulsado a emprender un largo y minucioso proceso de desapego del mundo que ha durado doce años, y que explica su decisión final:
Io, che non ero stato capace di scendere da questa nave, per salvarmi sono sceso dalla mia vita. Gradino dopo gradino. E ogni gradino era un desiderio. Per ogni passo, un desiderio a cui dicevo addio.
Non sono pazzo, fratello. Non siamo pazzi quando troviamo il sistema per salvarci. Siamo astuti come animali affamati. Non c’entra la pazzia. È genio, quello. È geometria. Perfezione. I desideri stavano strappandomi l’anima. Potevo viverli, ma non ci sono riuscito.
Allora li ho incantati.
E a uno a uno li ho lasciati dietro di me. Geometria. Un lavoro perfetto. (Baricco, 2001: 58).
En cuanto a la caracterización de los personajes secundarios, las modificaciones aportadas apuntan en la dirección de una acentuación de la presencia de inmigrantes de origen italiano y de trabajadores de diferentes nacionalidades entre los marineros del Virginian, que aparecen con frecuencia en los momentos fundamentales en la vida de Novecento.
Tema:
El tema de la película coincide con el marco narrativo: como ha explicado Tornatore, es una película sobre la necesidad de contar una historia.10 La frase que justifica la narración y que da a la película su carácter épico, << [...] non sei fregato veramente finché hai da parte una buona storia e qualcuno a cui raccontarla...>>(Tornatore, 1999:17), que encontramos al principio de la película, vuelve en diferentes momentos de la historia, hasta el final, cuando el vendedor muestra que ha apreciado la historia y le atribuye un valor superior al valor material de un objeto cualquiera, como la trompeta.
En el diálogo teatral, en cambio, el tema es el de la imposibilidad de aceptar la propia condición de seres finitos en un mundo infinito, el de la fuga de la realidad y la renuncia a la vida misma. Este es un tema recurrente del período en que está ambientado el texto, es decir la primera parte del siglo XX.
La historia del pianista nacido sobre un buque, que es incapaz de bajar del barco en el que ha pasado toda su vida y prefiere renunciar a ella antes que afrontar la vida en un mundo que no puede controlar, como el teclado de un piano o el limitado espacio de un barco, es una metáfora del hombre moderno, incapaz de adaptarse a la vida caótica de nuestro tiempo, que se refugia en su personal mundo privado, renunciando a tomar parte de la vida real y terminando por sucumbir.11
Tornatore retoma en parte este tema, aunque le reserva un papel secundario, por la mayor relevancia dada a la figura del narrador y a su historia personal.
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