Actualmente, el mundo editorial anda inmerso en la continua publicación de libros que se consideran dentro de un género de moda: La novela histórica. Como todos podéis imaginarios, todos estos libros, que se suceden uno tras otro en los ya abigarrados estantes de las librerías, se publican al calor del éxito de la novela de Dan Brown El Código da Vinci tratándose de historias próximas tanto en planteamientos o simplemente de factura similar. No creo que haga falta recordar que las tramas conectadas con el pasado, los misterios ocultos, las sociedades secretas o el ocultimos siempre han sido de gusto del lector que considera que debajo de esta sociedad, o más bien por encima, hay personas que realmente saben mover los hilos y él, dentro de su inopia, poco puede hacer por evitarlo.
Desde luego que no va a ser la intención de este texto analizar pormenorizadamente este tipo de literatura, es un decir claro, surgida tras el best-seller citado; ni mucho menos las sociedades secretas y su versión moderna bajo el nombre de lobbies. Esto es un blog sobre libros y bibliotecas, creo, y además de interesarnos poco el libro antes citado, nos interesan bastante menos los libros surgidos tras este éxito. A mi parecer, la novela histórica bien entendida se ajustaría más bien a nuestro idolatrado libro El Nombre de la Rosa de Umberto Eco, Los Hijos del Grial de Peter Sterling o Memorias de Adriano de Marguerite Yourcenar, por citar simplemente tres. Pero desde luego que no es nuestra intención realizar una crítica poco reflexiva hacia esta tendencia editorial o hacia la gente que adquiere libros y que ¡además los leen! Dios nos libre.
En cualquier caso, os confesaré que si realmente quiero leer un libro que se acerque a la Historia, que se aproxime no es pedir demasiado puesto que ésta por lo visto es incognoscible, trato de leer un libro de Historia, o editado bajo ese formato, no sea que luego nos de por creer, y algunos caen en el error, que lo que se nos cuenta en El Código da Vinci, una novela al fin y al cabo, es cierto.
Pero dejémonos de derivas varias, centrémonos ahora en el tema que realmente nos ocupa y que es objetivo de este texto. Como ya indiqué que las novelas por sí mismas no me despiertan la mínima curiosidad, no tengo mayor ambición que recoger algunas de las novelas editadas recientemente que se encuadran dentro del género Novela Histórica que tocan por su ámbito o su trama con algún libro, biblioteca o manuscrito como una curiosidad. Lo cierto es que no nos debe de sorprender que esto suceda, pues está muy a mano que en las bibliotecas son verdaderos Thesaurus con mucha y variada información privilegiada por descubrir y no hay nadie mejor que un bibliotecario para saber esconderla o evitar el acceso a ella, o un manuscrito rarísimo de procedencia casi desconocida y de cuya existencia conocen unos pocos.
Así que sin más dilación, os dejo el listado de libros para todos los gustos, aunque los más acérrimos seguidores de este género ya habrán adquirido y dispuesto de buena cuenta de ellos. Y por supuesto recordaros que es La Historiadora de Elizabeth Kostova el libro que las máquinas de publicidad y promoción de las editoriales ya se han encargado de tildar como la novela digna sucesora de El Código da Vinci, aunque algunos echan pestes de él. ¿Para cuándo uno que lleve el título de “El Bibliotecario“? Pues eso.
El último alquimista de Nicah Nathan
Mientras la leyenda de la Piedra Filosofal exista siempre habrá alguien dispuesto a todo para conseguirla
Eric, un joven estudiante, llega a la universidad de Aberdeen en Nueva Inglaterra. Su talento excepcional para la historia y el latín pronto le abre las puertas de los equipos de investigación de la facultad, y así conoce al doctor Cade, que está escribiendo un ensayo sobre alquimia. Poco a poco, Eric y sus compañeros se verán sumidos en una extraña y peligrosa obsesión en la búsqueda de la inmortalidad.
La Biblioteca del Cartógrafo de Jon Pasman
Una narración sorprendente que arranca como un thriller policíaco y conforme avanza se introduce en el terreno de lo esotérico, de lo mágico, del misterio ancestral. La necrológica que ha de redactar un joven periodista acaba conduciéndolo a una gema sagrada que otorga el don de la inmortalidad a quien la custodia, a una red de contrabando de joyas y objetos de arte y a un cartográfo árabe del siglo XII que atesora quince objetos con poderes extraordinarios
El informante de Leslic Silbert
Cuando la joven Kate Morgan, especialista en literatura inglesa del siglo XVI, recibe el encargo de investigar el intento de robo de un antiguo manuscrito en Londres, su vida toma un sesgo inesperado. Propiedad de un acaudalado financiero, La anatomía de los secretos parece guardar una valiosa información, y al menos una de sus páginas es obra de Christopher Marlowe, el dramaturgo inglés más popular de la corte de Isabel I antes de Shakesperare. Marlowe que murió apuñalado, formaba parte de una sofisticada red de informantes, como se llamaba a los espias entonces. Y miestras Kate se dispone a analizar el manuscrito, la agencia privada para la que trabaja, asimismo tapadera de la CIA, le asigna la misión de vigilar a un conocido marchante italiano que mantiene una sospechosa relación con el jefe de la contrainteligencia iraní.
La Biblia de barro de Julia Navarro
Una arqueóloga iraquí nieta de un poderoso hombre con un oscuro pasado, cuatro ancianos con sed de venganza, traficantes de arte sin escrúpulos, un hombre en la sombra que mueve muchos hilos -El Mentor-, dos asesinos a sueldo y un cura que escuchó una confesión que jamás debió oír… Estos son algunos de los protagonistas de un rompecabezas inquietante que no se resuelve hasta la últmia página.
El último catón de
Julia Navarro
Matilde Asensi
Intriga erudita y apasionante, en donde la alicantina Matilde Asensi -que irrumpió con sus inesperados éxitos El salón de Ámbar y Iacobus-, confirma su poderío narrativo y su merecido primer lugar en las listas de ventas. Una religiosa del Archivo Secreto Vaticano, un misterio de alcances insospechados, desde la Divina Comedia a la acción sin aliento. Tras los restos de la cruz de Cristo.
La palabra de Irving Wallace
En las ruinas de Ostia Antica, el profesor Augusto Monti descubre un papiro del siglo I d.C. que resulta ser el más grande y trascendental descubrimiento arqueológico de todos los tiempos. Es el Documento Q, el evangelio escrito por Santiago, hermano menor de Jesús y ofrece al mundo moderno a un nuevo Jesucristo, desvela los secretos de sus años desconocidos y contradice las relatos existentes sobre su vida.
Teólogos, impresores, lingÜistas, traductores, cristólogos y otros profesionales de todo el mundo forman un único grupo de trabajo, conocido en clave como Resurrección Dos, que publicará y explotará la nueva versión de la Palabra, una empresa comercial de tal magnitud que ningún rastro de falsedad debería ensombrecerla.
Steven Randall dirige la agencia de relaciones públicas que lanzará la nueva Biblia al mercado mundial. Pero desde el momento en que decide investigar acerca del nuevo Evangelio, cae preso de una red de intrigas que pone a prueba la autenticidad del descubrimiento.
Ex - libris de Ross King
Inchbold, la búsqueda de un texto hermético titulado El laberinto del mundo, desaparecido de la inmensa biblioteca de su padre durante los saqueos de la guerra civil. La única pista de que dispone el desconcertado librero es un ex libris, propiedad del difunto dueño de la biblioteca, Sir Ambrose de Pennington, coleccionista de ejemplares de todas las cortes europeas.
Su suerte y su fortuna dependen del éxito de su misión, pero pronto descubrirá que no es el único que busca el escurridizo volumen. Isaac Inchbold va a encontrarse inesperadamente sumergido en un mundo de espías, contrabandistas, códigos cifrados y falsificaciones, convertido en involuntario participante de un juego mortal.
A partir de tramas paralelas sólidamente construidas, Ross King recorre la convulsa y apasionante Europa del siglo XVII, testigo de constantes enfrentamientos entre católicos y protestantes, del estallido de la Guerra de los Treinta Años o de cruciales descubrimientos en materia de astronomía y cartografía… Como Umberto Eco o Arturo Pérez-Reverte, King mantiene una sorprendente tensión narrativa haciendo gala de una documentación y ambientación impecables.
El manuscrito de Dios de Juan Ramón Biedma
Tomando como escenario una Sevilla adentrada en el siglo XXI y con tintes apocalípticos, la novela narra la lucha que se establece entre los nostálgicos de la Inquisición -deseosos de su nueva implantación- y un hombre elegido para evitar que eso ocurra. Se trata de Álvaro, un sacerdote atípico con la misión de hacerse con un texto conocido como El manuscrito de Dios.
El códice secreto de Lev Grossman
Edward Wozny es un joven banquero que debe catalogar una serie de libros de gran valor para los duques de Bowmry. Los duques están especialmente interesados en la recuperación de un códice del siglo XIII escrito por Gervase de Langford -un coetáneo de Chaucer- y que habría sido ocultado durante siglos para evitar que salieran a la luz ciertos secretos. Pero Edward dedica mucho tiempo a un juego de ordenador y descubre paralelismos entre su propia vida y el juego.
El misterio Cervantes de Pedro Delgado Cavilla
Año 1658. EL Inquisidor General aparece asesinado en su celda con un ejemplar del Quijote entre sus manos. Los asesinos buscaban el Speculum Cordis, el libro que encerraba el secreto mejor guardado de la Iglesia Católica y que Cervantes había conseguido salvar de la hoguera un siglo antes en Roma. El padre Alonso, médico jesuita a quien Felipe IV encarga resolver el crimen en secreto, arriesga su vida y sus convicciones en busca del libro prohibido. Todas las pistas apuntan a la Biblioteca del Santo Oficio y a varias obras literarias del Siglo de Oro español, en cuyo interior, antes de morir, el Inquisidor ha ido dejando claves cifradas.
Con un ágil trama de aventuras en donde las órdenes militares pugnan por la posesión del enigmático libro, El misterio Cervantes reta al lector a buscar señales ocultas en el Quijote.
"N. del A. No son todos los que son, ni están todos los que deberían, pero libreta en mano acudí a una librería y fui mirando, a la vez que anotando, aquellos que me parecieron más adecuados al tono y temática de este texto. Si disponéis del título de alguno más que merece ser citado y queréis, dad buena cuenta de ellos en los comentarios".