La traducción puede desempeñar un papel relevante en el desarrollo nacional. Es por ello que, con el propósito de obtener mercado para los numerosos productos que se originan de esa actividad, algunas instituciones de nuestro país han dado los primeros pasos.
La Empresa de Servicios de Traducción e Interpretación (ESTI), subordinada administrativamente al Consejo de Estado, ofrece algunos servicios que representan la entrada de una considerable cantidad de divisas al país, como son: los de ejecución y revisión de traducción escrita elaborada; los servicios de interpretación que incluyen la interpretación acompañante, la interpretación especializada y la interpretación simultánea y de conferencias; los servicios electrónicos; la mecanografía; las fotocopias de traducciones y la transcripción de casettes, entre otros.
Por su parte, el Centro de Traducción de Ciencia y Técnica (CTCT), vinculado a la Academia de Ciencias de Cuba, brinda igualmente servicios que se traducen en el ingreso de moneda libremente convertible a los fondos de la nación. Entre los servicios comercializados por esa entidad se distinguen la traducción de obras y documentos científicos, técnicos, comerciales y publicitarios; la interpretación consecutiva; la impresión, edición, publicación y venta de publicaciones seriadas originalmente redactadas en ruso y traducidas íntegramente al español; publicación y venta de diccionarios plurilingües especializados; el estudio de mercado de publicaciones científicas; la generación y venta de bases de datos terminológicas, bibliográficas, de resúmenes, sobre personalidades en ciencia y tecnología y de otros tipos; la fotocopia de traducciones y la consultoría técnica en cualesquiera de las esferas antes mencionadas.
Independientemente de que las dos instituciones antes citadas son hasta ahora las dos únicas autorizadas jurídicamente en el país para ejercer la comercialización con ingresos en divisas de los productos informativos generados en la actividad de traducción, el Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas (CNICM) está en condiciones de poner a prueba su capacidad en este sentido, toda vez que el personal que labora en su Departamento de Traducciones es capaz de crear productos y servicios que pueden ser de gran utilidad a los profesionales de la salud foráneos, al mismo tiempo que pueden representar una valiosa fuente de ingresos en moneda libremente convertible.
Una prueba elocuente de ello es la traducción de materiales realizada a finales del pasado año, con destino a publicaciones de la Organización Panamericana de la Salud. Dicha actividad fue objeto de elogiosos comentarios por la calidad del producto terminado, al mismo tiempo que constituyó una posibilidad real de entrada de moneda dura al país.