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Perversión del aprendizaje violento en el Tratado 1º de Lazarillo de Tormes - Escultura violenta

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CopyLeft Artículo de Margarita Ferro - 16 de Septiembre de 2006
Temas Relacionados: Historia de la literatura
2. Escultura violenta

La propuesta central de esta exposición es mostrar cómo en el Tratado 1 de El Lazarillo de Tormes la violencia se constituye en una alternativa didáctica para la construcción de un sujeto, personaje arquetípico: Lázaro-adolescente-adulto (pícaro, anti-héroe paradigmático), simultáneamente con la destrucción del frágilmente construido Lázaro- niño, protagonista de la prehistoria del pícaro.

Es clara la opción de aprendizaje, única admitida por el mundo de la picaresca, que presenta la novela. Si consideramos que los aprendizajes, vinculados a la inteligencia emocional, solamente se realizan cuando lo asimilado se asocia al placer o al dolor, veremos que en nuestro caso, la única forma posible de aprehender el mundo del pícaro es la asociación del nuevo conocimiento con el dolor, simultáneamente a la disociación o fragmentación del ya no-sujeto, devenido en objeto. El placer no cabe en ese mundo de hambrientos caminantes en el filo mismo de una sociedad férreamente estamentada, como la española del siglo XVI. El disfrute sensual -especias y sedas de por medio- eran reservados en forma exclusiva a la aristocracia, a las cortes, cuya fastuosidad contrasta también en forma violenta con la misérrima condición de los sectores populares de la época.

El placer no aparece en el horizonte de Lázaro y si aparece es de una fugacidad absoluta e inmediatamente seguido por el dolor- recuérdese el episodio del vino-, tampoco el amor es posible para quien, adulto ya, solo puede ser un marido engañado -a conciencia- por su mujer y su último amo, el Arcipreste de San Salvador. Desamor y displacer rodean al personaje en un círculo del que nunca podrá salir, desde que fue “iniciado” por su primer amo: el ciego de Salamanca.

Dijimos que la violencia construye al pícaro, destruyendo, simultáneamente a Lazarillo-niño. La primera experiencia de vida adulta -su permanencia con el ciego- significa una ruptura, con la construcción -accidentada- de un sujeto frágil, pero con suficientes anclajes emocionales como para sobrevivir. Un conjunto de circunstancias había colaborado en esa primera construcción: una fuerte presencia materna, la justificación evangélica de los delitos de padre, como intento para sostener su imago, “achacaron a mi padre ciertas sangrías mal hechas en los costales de lo que allí a moler venían...”y “padeció persecución por justicia”, “Espero en Dios que esta en la gloria, pues el evangelio los llama bienaventurados...” la llegada del Zaire, el moreno de las caballerizas...”mas de que vi que con su venida mejoraba el comer, fuíle queriendo bien...”, las gracias del hermano..., “mi madre vino a darme un negrito muy bonito el cual yo brincaba y ayudaba a calentar”... y la única referencia al amor de toda la novela: “cuando a un pobre negro el amor lo animaba a esto”.

Entonces viene el segundo parto, bajo el flujo de la palabra -violenta también- de la madre, “Criado te he y con buen amo te he puesto, válete por ti”. Ruptura prematura, lanzamiento al mundo adulto sin preámbulos ni preparaciones. Sustitución del padre, el ciego lo toma “no por mozo, sino por hijo”; extremo que se cumple a juicio de Lázaro-adulto-narrador: “...después de Dios, éste me dio la vida, y siendo ciego me alumbró y me adestró en la carrera de vivir.” Más allá de la paradojal expresión “siendo ciego me alumbró”; está el bisémico juego del verbo, como nuevo alumbramiento o nuevo nacimiento.

El primer nacimiento, a orillas del Tormes, fue accidental, intrascendente, inadecuado”estando mi madre preñada de mí... tomóle el parto y parióme allí”, el segundo pujo, y en el principio fue el verbo, es voluntario, buscado premeditado, verdadera liberación de una preñez extendida. “Válete por ti” pone fin a una frágil relación con el objeto materno, corte de cordón simbólico, fin de la simbiosis con la madre.

Autor y licencia de 'Perversión del aprendizaje violento en el Tratado 1º de Lazarillo de Tormes - Escultura violenta'
Margarita Ferro Extraído de: http://www.ucm.es/info/especulo/numero23/lazarill.html CopyLeft
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