



La novela Pocho de José Antonio Villareal, aunque aparece en 1959, no es solamente uno de las primeras novelas que ayuda a fundar la literatura chicana, sino también un texto innovador, cuyos ideas y propuestas siguen vigentes hasta hoy en día, porque cuestionan las definiciones de la cultura en sí. Pocho adelanta el movimiento chicano con la descripción de la formación de la identidad chicana a través de la experiencia del inmigrante, pero al mismo tiempo plantea la imposibilidad de elegir tal identidad.
Se cuestiona el valor de identificarse con una cultura -la cultura mexicana en particular- porque la familia Rubio desprecia a su México desde las primeras páginas de la novela. Vemos una denuncia de la política corrupta en México, y de la imposibilidad de hacer una vida en ese país. Juan Rubio, un soldado revolucionario que luchó junto a Pancho Villa, abandona su país, frustrado por el final de la Revolución: “I was no longer young. It is a terrible thing to grow old in the midst of great futility” (15). Las traiciones y derrotas que ha sufrido lo han dejado muy amargado, y cuando reflexiona acerca de su país emite juicios devastadores: “In all of México, you will not find two men who are truly friends” (23). Cruza la frontera con su esposa y sus hijos, soñando volver un día a un México idealizado, pero cada día se aleja un poco más este sueño. Aunque nunca se adaptan totalmente a la vida en California, Juan Rubio y su familia se quedarán allí para siempre.
|