La explosión informativa que desde hace tiempo significa el fenómeno Internet no sólo ha satisfecho ya su misión, entre otras, de permitir la trasmisión de los conocimientos de manera rápida y efectiva, sino que incluso, dada la saturación de datos a la que a veces debe enfrentarse un ingenuo navegador, ha llegado al paradójico límite de entorpecer el acceso a esos mismos conocimientos. El proceso es doble y curioso. En primer lugar, quien navega por la red en busca de un determinado dato va descartando accesos múltiples hasta llegar finalmente a su meta. Esta parte del proceso, por lo tanto, es de naturaleza convergente. Pero una vez allí, partiendo de la palabra mágica “enlace”, eso que en principio parecía una simple página web de información se transforma de pronto en una avalancha de accesos a otras páginas, que a su vez tendrán otros enlaces a otras páginas y así, pues, en una aparente dinámica ad nauseam, ese ingenuo navegador que había empezado la búsqueda con incertidumbre por si realmente encontraría su dato, queda desorientado entre tanto enlace e impedido, en ocasiones, de continuar. El movimiento de ese proceso, como se ha visto, ha cambiado y ha pasado a ser, contra toda expectativa, divergente. La consecuencia de esta dicotomía puede no ser alentadora. ¿Es posible que acaso la principal herramienta actual para el acceso al conocimiento sea la que al mismo tiempo nos impida asimilarlo? Dejaré que la respuesta a esta inquietud la den los expertos en la materia. Yo tan sólo me he permitido una reflexión introductoria, que nace de mi propia experiencia como explorador de la red. De hecho, a pesar de ser un asiduo usuario de Internet, no he podido evitar cierta sensación de desconcierto cuando se destapó de pronto todo el caudal de información sobre el dato que había entrado a buscar: la lengua latina.
Pensar que un tema como las lenguas clásicas puede gozar de prestigio cuantitativo en Internet parecerá al común de la gente algo insólito. Pues no sólo la cantidad de recursos ya podría definirse como “inabarcable”, sino que a esto deberemos agregar una tendencia hacia la óptima calidad de los datos.
Así como está planteada la cuestión, este trabajo es apenas un humilde esfuerzo destinado a servir de guía para ese nautae interretiali que desea una búsqueda sin riesgos de naufragios. En estas líneas intentaremos ordenar la informe masa de datos sobre el latín, para que el profesor o el estudiante pueda converger aequo animo en puntos precisos de búsqueda y evitar así la posterior divergencia exagerada y nada saludable.
El paradigma de los recursos clásicos en Internet, el indiscutido punto de partida es sin duda The Perseus Proyect (www.perseus.tufts.edu), vastísima página en inglés que contiene, además de la literatura griega y latina, lo cual ya es todo, una serie de hipervínculos que permiten controlar los textos tanto a nivel léxico, pues incluye el Harpers Dictionary of Classical Antiquities de Harry Thurston Peck, y A Latin Dictionary de Charlton Lewis y Charles Short, como también a nivel morfológico, con la apertura de cuadros que informan sobre la situación gramatical de las palabras seleccionadas. Los usos que pueden hacerse de esta página están al servicio de las imaginaciones más demandantes. Así, en caso de que alguien desee buscar, por ejemplo, la palabra “amicus”, Perseus muestra su significado, su situación morfológica y, esto es lo más notable, la lista completa de los fragmentos en que esta palabra aparece (en diferentes casos, por supuesto) en la totalidad de la literatura publicada, con las referencias bibliográficas adecuadas y con accesos, a veces, a material informativo.
Otro inmenso catálogo de obras, esta vez latinas únicamente, podemos encontrarlo en Forum romanum (www.forumromanum.org), precisamente en la primera de las secciones en que está dividido: Corpus Scriptorum Latinorum. Muchas de sus obras cuentan además con una traducción al inglés y con accesos a estudios críticos y teóricos. Por otra de las secciones entramos al libro de Harold Whetstone Johnston, The private life of the Romans, publicado íntegramente en su versión electrónica. La página también cuenta con recursos para el aprendizaje de la lengua y, por si fuera poco, con un acceso a otro libro, A grammar of Oscan and Umbrian de Carl Darling Buck. Este libro aún se encuentra en construcción; aunque ya es posible echar un vistazo al índice, por el momento sólo podemos leer el prefacio y la introducción.
Siguiendo con los grandes catálogos de obras latinas, es el turno ahora de The Philological Museum perteneciente a la Universidad de Birmingham, cuya página www.philological.bham.ac.uk/index despliega dos secciones: la primera, una numerosa lista de bibliografía sobre textos neolatinos publicados en la web; la segunda, una biblioteca de textos humanísticos en latín y en inglés.
Y para finalizar con las páginas de catálogos, citaremos a otro coloso, The Latin Library (www.thelatinlibrary.com), un sitio estadounidense que también consta de dos secciones. Agregando /index a la dirección electrónica accedemos al índice de autores y obras, tanto de la época clásica, como medievales y neolatinos. Si, en cambio, agregamos /classics, llegamos a una gran lista de enlaces, entre los que se destacan los dedicados a textos de investigación, a la cultura latina y a las asociaciones que trabajan en los diferentes estados norteamericanos.
Cambiaremos ahora el centro de atención y pasaremos a enumerar aquellos sitios que sobresalen por el material didáctico de que disponen, útiles tanto para los estudiantes de latín y cultura latina en todos los niveles, como para los mismos profesores, que pueden encontrar en estas páginas verdaderos centros de abastecimiento con que renovar los contenidos y metodologías de sus programas.
Tal vez una de las páginas más contundentes en esta materia sea Grammaticus (www.santiagoapostol.net/grammaticus), incluido en la web del IES Santiago Apóstol de Badajoz. Así sea por la cantidad de recursos de que dispone, como por el buen diseño que los distribuye, Grammaticus es un ejemplo de profesionalismo. Tarea extenuante sería intentar una descripción in extenso de esta página española, por lo tanto, para no atentar con nuestra búsqueda de la síntesis, breve faciam. En la misma portada ya tenemos los enlaces más importantes: Perseus, la página de recursos clásicos de la Universidad de Salamanca, una gramática latina perteneciente al titular de Grammaticus, el profesor Carlos Cabanillas, la obra de Francisco Sánchez de las Brozas, “el Brocense”: Minerva sive de causis linguae latinae, un libro de texto interactivo para alumnos del secundario, y los principales Departamentos de Clásicas de los Institutos de España. A esto debemos sumar los accesos a bases de datos, ejercicios, foros, diccionarios; todo lo cual, en suma, hace que Grammaticus pueda ser catalogado, y esto a pesar de la insuficiente descripción que he dado, como la página más provechosa para la totalidad del ámbito educativo que gira en torno al mundo latino.
Un buen complemento de Grammaticus es Aula de Latín (www.antalya.uab.es/pcano/aulatin), otra web española diseñada íntegramente para servir de apoyo didáctico a profesores y alumnos del nivel medio. Entre sus diferentes secciones se destaca Methodos, revista electrónica de didáctica de latín supervisada por el profesor Pedro Luis Cano Alonso de la Universidad Autónoma de Barcelona y también director de Aula de Latín. Mediante artículos que delatan el compromiso de sus autores con el universo clásico, la revista busca medios para la renovación de la enseñanza del latín en las escuelas. Otra sección interesante, además de los Ludi electronici de lingua latina, rescata la filmografía existente que transmite la influencia de los textos clásicos, e incluye propuestas metodológicas para trabajar con películas como La leyenda de Eneas de Giorgio Rivalta o Edipo Rey de Pier Paolo Pasolini.
El material didáctico no es patrimonio de estas páginas únicamente; también puede encontrarse en librerías especializadas en antigüedad clásica. Hasta donde han llegado mis averiguaciones, no he encontrado otra más representativa que la Librería áurea (www.libreriaaurea.com), con sede en Madrid y que realiza envíos de sus ejemplares a diferentes países. Entre los títulos que pueden servir de mayor utilidad para el profesor, se debe citar la Guía didáctica de Gladiador de Leonor Bock Cano y Fernando Lillo Redonet, una herramienta idónea para el análisis del film, con actividades y un estudio del trasfondo histórico. Así todo, la importancia de esta librería radica principalmente en sus colecciones de obras literarias, como Belles Lettres, Oxford Classical Text, Loeb Classical Library, Teubner y Alma Mater. También es de obligatoria mención, si hablamos de colecciones, la “Biblioteca Clásica Gredos” (www.editorialgredos.com), cuyas recientes ediciones de textos grecolatinos traducidos al español continúan día a día abriendo el panorama de la literatura clásica.
Otras necesidades imprescindibles para todo el que trabaja con textos latinos son la gramática y el diccionario. Si bien ya hemos mencionado algunos ejemplos de la primera, agregaremos aún la web en inglés Orbis Latinus (www.orbilat.com), pues posee dos interesantes gramáticas descriptivas de fácil consulta. Iter per grammaticam es otra de las páginas útiles a la hora de revisar conceptos gramaticales. Aunque mucho más didáctica que las dos anteriores, incluso así esta web avisa que ha sido diseñada para tener por usuarios a alumnos universitarios. En cuanto a su dirección electrónica, y dada su complejidad, conviene directamente insertar el título de la página en un buscador, entre los que recomendamos www.google.es. Pasando a los diccionarios on-line, el más completo lo encontramos en www.dictionaies.travlang.com, una inmensa web que traduce el latín al español, inglés, alemán, francés, holandés y sueco, y desde todas estas lenguas nuevamente al latín. Le sigue el diccionario latín-francés de Gérard Jeanneau, una muy buena alternativa que podemos utilizar desde www.collatinus.fltr.ucl.ac.be, o bien accediendo desde la página francesa principal: www.collatinus.org.
Lejos estamos de agotar esta breve descripción de recursos, pues todavía nos queda mencionar una enorme cantidad de páginas que sirven de sólido apoyo a esta estructura clásica: me refiero a los Circuli Latini. Incluso sin contar con el complejo diseño de las páginas nombradas hasta el momento, los Circuli Latini se destacan del resto por estar presentados omnino in latine, y conforman todos un entramado comunicativo que legitima la existencia de webs sobre didáctica o de catálogos. Los Circuli se distribuyen por todo el mundo y los agrupa la Societas Circulorum Latinorum (www.augustinus.eresmas.net/scl); cada uno es nombrado de acuerdo con la ciudad de origen, y así tendremos el Panormitanus, Matritensis, Londinensis, Varsoviensis, etc. En Argentina ya contamos con el propio, el Circulus Latinus Bonaerensis, gracias a la infatigable labor del profesor Raúl Lavalle, quien ha hecho posible esta adhesión de Buenos Aires a los Círculos latinos del mundo.
Otra entidad que desde hace años trabaja con notable eficacia cohesiva es la Unión Latina (www.unilat.org). Si bien fue fundada en 1954, la Unión Latina comenzó a funcionar como institución desde 1983, agrupando a los países de lenguas romances y cuya cultura es legado de Roma. Desde entonces y hasta hoy, son más de treinta los países que se han incorporado y han hecho sus aportes culturales a la Unión. El impulso que brinda al mundo latino ha dado importantes frutos incluso lejos de su país de origen, España. Si hacemos un rápido repaso por las actividades de la Unión en los diferentes países miembros, nos sorprenderá el dinamismo existente en Latinoamérica, mayor sin duda del que existe en los países europeos.
Un nuevo punto de apoyo sólido lo dan las páginas culturales sobre la Antigüedad, entre las cuales abundan las de mitología. Una digna de recomendar es El hilo de Ariadna (www.elhilodeariadna.com); otra, Asterión XXI (www.asterionxxi.com.ar). Ambas son argentinas y dedican importante atención a los temas clásicos. En la primera debemos destacar los cursos on-line sobre mitología, a los que se agregarán próximamente los destinados a la enseñanza de griego clásico y de latín.
Por último, es posible encontrar también páginas personales de profesores que han abierto su camino en la web de manera independiente. Tal es el caso del profesor Manuel Ramírez Sánchez (www.mramirez.webhop.net), titular del Departamento de Ciencias Históricas de la Facultad de Geografía e Historia (Universidad de las Palmas de Gran Canaria). El valor de su aporte está dado por los enlaces a guías de recursos, enciclopedias, asociaciones y revistas electrónicas. Entre los propios trabajos del profesor, destacamos la investigación publicada sobre epigrafía medieval (latina y visigoda) en el norte de España. (Mediante las palabras “epigrafía” y “medieval” en el buscador www.google.es llegamos directamente a su artículo.)
Y hasta aquí llegaremos en el recorrido. Me queda la sensación de no haber abarcado suficientemente el grueso de recursos, y la certeza de haber omitido unos pocos datos ad brevitatis salutem. De todas maneras, me consuela que nuestro “navegador clásico” aprehenda eficazmente los datos brindados en este trabajo, de suerte que pueda acceder con orden al universo del latín y descubrir por su cuenta lo que no hemos dicho aquí. El resto es un deseo de buena suerte y una expectativa de que todo quien se aventure en la web continúe maravillándose con la cantidad de recursos disponibles, y sienta por eso que Roma, a pesar de los siglos que nos separan de su esplendor, aún hoy y siempre debe ser contemplada sub specie aeternitatis.