Sexismo y lenguaje. El estado de la cuestión: reflejos en la prensa - ¿Poetas o poetisas?
4 - ¿Poetas o poetisas?
Advierte Álex Grijelmo (1997, 495), en línea con las habituales recomendaciones de los libros de estilo, que cargos y títulos deben corresponder «en rigurosa concordancia de género con sus poseedores». Recomienda, en consecuencia, escribir "la doctora", "la ingeniera", "la diputada", "la jefa" y "la primera ministra", "el modista" y no "el modisto", "el periodista" y no "el periodisto", "la poetisa" y no "la poeta". Como es lógico, no siempre obedecen a estas instrucciones los propios redactores de los periódicos implicados: F. Javier Barroso, en EL PAÍS del día 30 de diciembre de 1997, se refiere a la poeta Gloria Fuertes en su reportaje sobre el cierre de la 18ª edición de Juvenalia.
Juan Arias, que fue defensor del lector en EL PAÍS, se planteaba ya esta misma duda, ¿poeta o poetisa?, el domingo 26 de mayo de 1996. Una lectora de México le había escrito quejándose del uso de poeta en el citado diario para referirse a mujeres que escriben poesía: 'la poeta Gabriela Mistral', 'la poeta Silvya Plath'; la lectora se confiesa desconcertada ante este uso, y no se explica ni comprende el rechazo de la voz poetisa; su alarma va aún más lejos, pues teme que el español pueda llegar a sustituir sacerdotisa, heroína, lideresa o alcaldesa por lo que ella considera barbaridades como sacerdota, héroa, lídera o alcalda, o bien a eliminar toda distinción entre géneros, dando prioridad a los masculinos correspondientes; su desconcierto aumenta cuando toma conciencia de que en este caso se actúa a contracorriente de lo políticamente correcto, y no a favor de la reivindicación de la diferencia. Por cierto, que el tal término lideresa (o lídera, tanto da) no consta en el diccionario académico (1992); el anglicismo líder aparece tan solo como masculino, olvidándose como es frecuente de las mujeres, para definirlo como "director, jefe o conductor de un partido político, de un grupo social o de otra colectividad"; y en segunda acepción, como "el que va a la cabeza de una competición deportiva".
El problema, en este caso, como en tantos otros que atañen a la reflexión sobre sexismo y lenguaje, se nos presenta como mucho más complejo y sutil de lo que parece a simple vista. Y no se puede reducir a lo estrictamente lingüístico, dejando de lado o negándose a contar con los factores sociológicos y psicológicos, ni prescindiendo de la propia historia de la palabra.
Resulta lamentable que Juan Arias, que se extiende largamente en la exposición del problema planteado con detenimiento por la citada lectora, simplifique apresuradamente su respuesta, con una rendición absoluta, sin que encontremos en ella más datos que una consulta al redactor jefe de Babelia, y la simple referencia al diccionario académico (suponemos que en su vigésima primera edición, la de 1992), y al libro de estilo de EL PAÍS, que transcribe a su vez, sin mayor reflexión, el planteamiento de la Academia. Dice Juan Arias:
La respuesta es sencilla. La lectora tiene razón, como ha confirmado al Defensor del Lector Ángel Harguindey, redactor jefe de Babelia. Se ha tratado de un error lingüístico, ya que el Diccionario de la Real Academia Española, a la voz 'poetisa', escribe: "Mujer que escribe poesía". Y lo confirma El libro de estilo de EL PAÍS, que a la voz 'poetisa' afirma: "Femenino correcto de poeta".
Por ello, no nos queda más que pedirle perdón a nuestra amable lectora mexicana.
No. La respuesta no es sencilla; pero es que además no es posible darla sin tener en cuenta otras fuentes, por ejemplo, el inevitable y utilísimo Diccionario de dudas de la lengua española de Manuel Seco, que recoge poetisa, siguiendo la solución académica, como femenino de poeta. Pero aporta otros datos, de los que no podemos prescindir: «Existe hoy la tendencia —quizá solo moda— de evitar el nombre poetisa porque se le supone evocador de la cursilería de muchas cultivadoras de la poesía; y cuando se quiere designar, ensalzándola, a una de éstas, se la llama con el nombre masculino, poeta». Aporta, además, dos citas clarificadoras, aunque en cierto modo contradictorias; y es que, como decíamos antes, la respuesta no es sencilla, sino compleja, y por ello enriquecedora, pues nos obliga a reflexionar, a tomar partido entre distintas soluciones. La primera cita que aduce Seco es de Dámaso Alonso, y se remonta a una fecha ya remota, 1952, que corresponde a la primera edición de Poetas españoles contemporáneos (p. 359), donde en un trabajo titulado PASIÓN DE CARMEN CONDE, se comenta un libro suyo «que fué el que la reveló como la primera entre las muchas y valiosas poetisas de la España actual»; pues bien, allí se dice en nota a pie de página:
A las mujeres españolas que escriben hoy en verso parece que no les gusta que se las llame poetisas: se suelen llamar, entre sí, poetas. Habrá, sin embargo, que rehabilitar la palabra poetisa: es compacta y cómoda.
Manuel Seco, en su ya citado Diccionario de dudas, no lo ve tan claro, y aporta otro dato histórico muy significativo, sobre el que conviene reflexionar, y que procede nada menos que de Lope de Vega: «Nótese, no obstante, que el uso de poeta como femenino ya existía en la época clásica: "solícita, poeta, enferma, fría" (Lope de Vega, Poesías líricas, I, 141, en Clásicos Castellanos 68. Se trata, en efecto, de una cita que procede del soneto A LA NOCHE: «Noche, fabricadora de embelecos,/ loca, imaginativa, quimerista/, [...] la sombra, el miedo, el mal se te atribuya,/ solícita, poeta, enferma, fría,/ manos del bravo y pies del fugitivo)».
El Diccionario de Autoridades (V, 1737, p. 310b) recoge la voz POETA como sustantivo masculino definiéndola así: «El que tiene numen de hacer versos, ò los hace segun arte. Es voz latina». Este Diccionario recoge POETISA en entrada independiente, como sustantivo femenino, y la define así: "La muger que hace versos o tiene numen Poético"
|
Opiniona sobre 'Sexismo y lenguaje. El estado de la cuestión: reflejos en la prensa - ¿Poetas o poetisas?' (1)
Opina sobre este artículo |

