Cada persona tiene su propio sistema de información. Los sistemas de información son una herencia cultural que regula nuestros hábitos informacionales, nuestras formas de relación con la información, la comunicación y el conocimiento. Son susceptibles de evolución como de deterioro y ambos procesos son mas bien de orden cultural que económico.
Hasta los años noventa esos sistemas de información casi no variaban en cuanto a sus elementos. La actualización de una persona respondía en la mayoría de los casos a la cantidad de tiempo que le dedicaba a los medios de comunicación y a la calidad de estos. Pero informarse en la Red condujo a que creemos nuevos sistemas de información personales o al menos a que complejisemos el que teníamos, revitalizando la subjetividad informativa de las personas. No solo debido a la construcción, producción y publicación de contenidos y sentidos propios sino a la posibilidad de seleccionar fuentes y canales personalísimos, lo cual también es una cuestión de análisis cultural porque la habilidad en la selección y producción de sentido responderá exclusivamente a nuestro capital cultural.
Internet no rompe brutalmente con los viejos sistemas de información, aunque sí ofrece la posibilidad de construir los alternativos. Decimos que no rompe brutalmente porque no implica el desplazamiento de las viejas fuentes, por el contrario, también les ofrece un lugar, pero nos ofrece las herramientas para superarlas en la construcción de una subjetividad informativa propia. El recorrido diario que un internauta realiza para informarse responde naturalmente a sus propias necesidades informacionales y no a una agenda impuesta. Cada cual construye sin saberlo su propio sistema de información y habrá tantos como tantas personas se informen en la Red.
Este cuadro patea el tablero del periodismo, desvanece al periodista como tal y corre el eje de la discusión. Cuando hablamos de Sistemas Culturales de Información nos referimos a modelos heredados, modelos dados para la organización del conocimiento. Pero todo empieza a cambiar y tal vez tengamos que afinar la discusión para hablar de Sistemas Subjetivos de Información y ya no bregar por la objetividad del periodista sino por la subjetividad de quines se informan, por su interdependencia e interacción colaborativa.
Bien, el tema habrá que retomarlo en profundidad, para que deje de ser una preocupación personal y pueda convertirse en una discusión de ideas.
Ahí fue, puro pensamiento en voz alta, unos de los primeros post de este weblog con el que estamos contentísimos.