



Las minificciones quiebran los corsés genéricos tradicionales. Charles Johnson señala que la narración ultracorta es “proteica, capaz de adaptarse a cualquier forma: el esbozo, la fábula, la parábola, una transcripción de diálogo, una lista”7. De ahí su resistencia a ser englobada en una categorización rígida y excluyente. La prosa de Lord Dunsany se revela fundamentalmente poética, lo que se manifiesta en el gusto por aliteraciones, anáforas, polisíndeton, en la preocupación por el ritmo y la musicalidad, o en la utilización de recursos arcaizantes. La filiación poética de la minificción, el hermanamiento entre lírica y narrativa que se da en estos textos es patente, pues “la concentración de la anécdota narrativa le es natural y esto lo vincula con el poema breve. Ambos comparten el exquisito cuidado con el lenguaje, el ritmo, la musicalidad y los recursos estilísticos”8. Esta característica también es señalada por la escritora argentina Ana María Shua, cultivadora asidua de estos pequeños textos, cuya elaboración compara con la construcción de un mecanismo de relojería: “cuando se trabaja en un espacio tan breve, cada palabra tiene un peso enorme. En ese sentido, las minirreflexiones se parecen a la poesía. Cada palabra encaja en su lugar exacto como un pequeño rompecabezas. No puede haber el más mínimo roce, la menor incomodidad. Tiene que calzar perfectamente una con otra.”9
Es significativo al respecto que el autor venezolano José Antonio Ramos Sucre, uno de los más destacados precursores de la minificción, sea considerado alternativamente poeta y cuentista. Todo esto no es ajeno a los microrrelatos dunsanianos, que comparten la indefinición genérica de la que hacían gala los poemas en prosa, las prosas modernistas hispanoamericanas, la viñeta, las greguerías, los apotegmas y epigramas... Muchos de ellos se presentan como anécdotas o viñetas de corte maravilloso. Algunos se postulan desde el principio como sueños, ya desde la fórmula introductoria, en consonancia con la proclamada base onírica de la literatura del irlandés10. No hay que olvidar que otra compilación relevante en lo que a minificción se refiere es el Libro de sueños borgiano que, al igual que la Antología de la literatura fantástica preparada junto a Bioy y a Silvina Ocampo, recontextualiza algunos fragmentos narrativos pertenecientes a obras mayores, presentándolos como ficciones breves integradas en un nuevo marco temático.
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