La respuesta la encontró uno de esos linces que escriben columnas como podrían comerse las uñas de los pies. No sé cuál era la pregunta y sospecho que él tampoco, pero a mitad del tercer párrafo se leía: «la cultura occidental es el problema». Aquello me recordó una escena de La vida de Brian, titulada en el guión original de Monty Python con algo que se podría traducir, en versión libre, como «antes de los romanos, todo olía mal». Es el conocido diálogo entre Reg, Loretta y varios guerrilleros, cuando se preguntan qué ha hecho Roma por ellos.
Tras la mencionada conclusión, el columnista pasaba a una catarata de afirmaciones peculiares en alguien que teóricamente aprobó la enseñanza primaria; ya saben, el ejercicio de moda entre los necios con ínfulas: cultura depredadora, individualista, agresiva, etcétera. La falta de inteligencia no me sorprende, pero me asombra la ausencia de curiosidad. Qué es eso de la cultura occidental. Además de repetir palabras que se escuchan en la tele, ¿alguien se plantea lo que significan? Nuestros buenos progres, no: si entraran por la puerta de occidente se darían tal golpe con oriente que tal vez seguirían hablando, pero sin dentadura.