
Primero me presento: soy Chivo Expiatorio, muchos se preguntarán qué demonios hago acá; la respuesta es simple.
El síndrome de Chivo Expiatorio es universal, trasciende culturas, razas, creencias religiosas y niveles socioeconómicos, o sea, podría ser cualquiera.
Desde la tradición Judeo-Cristiana, el Chivo Expiatorio es a quien se deja caer una culpa colectiva, a pesar de no ser culpable de una falta o acción. No manejo terminología ni nada que se le parezca, por lo que comentaré y daré mi opinión – esperando ser culpado – sobre los intereses de quienes deambulan por este site que pretende entregar, desde el inconsciente colectivo, una visión tanto particular como general de aspectos vinculados al diseño.
Mi Biblia para esta columna va a ser Wikipedia, así que por ahí me pasearé buscando respuestas a estas cosas extrañas de las que hablan los diseñadores. Como la usabilidad en este caso. ¿Saben a qué me suena eso? Casi a manipulación de alimentos, a cómo ponerse los zapatos o que se yo. Averiguando descubrí que tiene que ver con la capacidad de entender, aprender, usar y ser atractivo para un usuario un software en condiciones específicas de uso. No me queda claro.
¿Eso quiere decir entonces que usabilidad es como se usa, quién lo usa, para qué se usa?
Ahí creo que capto la idea. Se usa encendiendo el Pc (si po, porque no tengo mac, si no soy top) y navegando en Explorer, obvio. Todo lo demás como Mozilla Firefox es pura pose; lo uso yo que poco cacho de estas cosas, pero sirve para encontrar lo que quieras, sobre eso no daré detalles.
Ahora encontré algo sobre los principios básicos de la usabilidad:
Facilidad de aprendizaje: ¿y qué pasa si soy medio leso? ¿Entonces no tengo derecho a navegar?
Flexibilidad: Bah, a veces no me interesa intercambiar información, si esto del feedback con los post en los blogs, fotologs, flickr y todas esas cosas es pura alimentación del ego. Soy medio leso, es verdad, pero de esas cosas alcanzo a darme cuenta. Deberían eliminar todos los guestbook del planeta para que nadie supiera lo que piensa el otro. Al final, como decía, puro alimenta al ego. No sabré yo que la gente deja mensajitos puro para causar reacciones en los demás y que digan “oh, que bacan él”, “oh, que pesao él”, etc.
Robustez: Si, estoy un poquito pasado de peso, pero mantengo mi línea a punta de hamburguesas y papitas, no se puede comer una cazuela sentado en el computador pues.
Sigue no quedándome muy claro, pero alcanzo a captar un poco de qué se trata.
Al final la usabilidad es un desafío para los diseñadores web. Claro, porque en la vida siempre va a haber jaliscos como yo, que poco entienden o se interesan por aprender de temas que no son el suyo. Entonces tienen que hacer páginas navegables para hasta el más bruto del planeta, con contenidos fáciles de leer y entender, preocuparse de la tipografía (las letritas creo que son), de los colores, de las imágenes y todas esas cosas. Después tienen que preocuparse de entender cómo funciona mi cerebro, para que así hagan todos los contenidos y esas barras a los lados con un orden lógico y simple. ¿A qué se irá primero el usuario? La media pega. Yo pensé que hacer paginitas era terrible de fácil, como ahora todos tienen una…