Hace poco en un foro de diseñadores gráficos de la vertiente más estética (
Domestika.org∞) al comentar una web de
venta de vinos∞ sencilla y bastante centrada en el usuario se decía entre otras cosas "la ves y no te entran ganas de tomarte un vino, le falta feeling". En mi opinión esto es confundir prioridades y funcionamiento de una web.
Una web de vinos no tiene como objetivo prioritario incitar a beber vino, sino vender vinos y dar información sobre ellos, al igual que un cajero automático no se crea principalmente para incitar a la gente a que saque dinero, sino posibilitar que lo saque. En ambos casos no hay que crear ninguna necesidad porque si el usuario llega al cajero o a la web, ya tiene la necesidad.
Cuando los recursos son escasos como en proyectos web de pequeñas empresas, centrarse en los aspectos críticos y no desaprovechar esfuerzos en elementos de dudosa influencia es crucial para el éxito. Hay que valorar el ratio coste/beneficio de cada iniciativa y trabajar en lo que realmente puede dar resultados, en este caso, el proceso de venta.