



El IIIA conoce de la necesidad de implantar un sistema de este tipo dentro de la institución. Los directivos del primer nivel se encuentran identificados con el proceso de diseño e implantación. A partir la solicitud del consejo de dirección, se procedió a realizar una serie de encuentros y reuniones con cada uno de los departamentos o áreas de la institución. Los propósitos de estas reuniones eran:
En esta etapa, se exploró la organización y se evaluó el ambiente imperante, a partir de las diferentes opiniones recogidas (Subsistema A, figura 2).

Fig. 2. Etapa de sensibilización en el IIIA.
Durante esta etapa, el CID ejecutó un levantamiento de la información necesaria, a partir de la realización de un grupo de encuentros con los responsables de cada área. Se consultaron, además, diferentes documentos internos de la empresa que se encontraban en la biblioteca del centro. Finalmente, a partir de está búsqueda y el procesamiento de sus resultados, se obtuvo la siguiente información:
Con la información anterior, se realizó un informe, que corresponde a la etapa B (figura 3).

Fig. 3. Etapa B de "Conocimiento de la situación" en el IIIA.
En esta fase, se conoció la infraestructura de comunicación existente (tecnologías), las conexiones de la red interna, el servicio de correo electrónico y otros vinculados al proceso de inteligencia de la organización. Los expertos han señalado que un diagnóstico erróneo de la situación puede causar problemas graves al implantar el sistema.
Se trazaron los objetivos de la empresa, en consideración a su misión y su pronóstico de mercado. Se evaluaron, además, los proyectos por área. Los objetivos generales de la institución son:
De acuerdo con lo anterior, se trazaron los ejes de vigilancia (figura 4).

Fig. 4. Etapa C de "Definición de los objetivos" en el IIIA.
La etapa C y D están muy entrelazadas, en este sentido se propone (para trabajos futuros) agrupar ambas etapas en una sola, la nueva tomaría el nombre de "Trazar ejes de vigilancia".
Un antecedente fundamental en esta etapa es la previa identificación de los objetivos de la empresa. Se trazarán, entonces, los proyectos o temas prioritarios para la institución (figura 5). Los temas fueron:
Los ejes de vigilancia identificados se analizaron y discutieron con el director y los jefes de proyectos. La soya a pesar de no incluirse en los 10 ejes de vigilancia definidos, es por sus características la base de la mayoría de los proyectos. Se identifica, además, con la mayoría de los productos que se elaboran en el IIIA. Por ejemplo, está dentro del eje "leche y sus derivados" los yogures de soya, helado de soya, queso de soya, etc; en las carnes también se encuentra la soya como enriquecedora proteica y para la extensión de embutidos y otros preparados. Por ello, se seleccionó para elaborar un producto particular resultante del sistema de vigilancia.

Fig. 5. Etapa D de "Ejes de Vigilancia" en el IIIA.
En esta fase, se realizó un balance del IIIA, según las consideraciones del sistema de dirección organizacional y el flujo de información entre los departamentos (figura 6). Dicho balance incluyó:

Fig. 6. Etapa E de "Diagnóstico de la organización y de las prácticas" en el IIIA.
Esta etapa es fundamental para proponer una nueva estructura o cambio de organigrama. En algunos casos, es posible que un área ofrezca el servicio de vigilancia, siempre que esté identificada con los procesos de información. Así no sería necesario proponer cambios de estructura, sólo se realizarían cambios de funciones o misiones por áreas.
En la realización del censo de las fuentes, se procedió a identificar y valorar aquellas fuentes de información, internas y externas, necesarias para tomar decisiones estratégicas en la empresa (figura 7). Se valoraron, además, las fuentes en función de costo, accesibilidad, cobertura geográfica, actualización, etcétera. Considerar a las fuentes informales dentro del sistema de vigilancia, fue un punto de análisis en esta etapa.
Con respecto a las fuentes y obtención de la información, se estableció la trazabilidad y se midieron las posibilidades de anticipación. En las posibilidades de anticipación, se determinaron las variables: tipo de información, retraso sobre la acción, posibilidad de adelantar, importancia, posibilidad de ampliar, etcétera.
En esta etapa, se consideraron las herramientas y formas de almacenamiento de la información extraída de las fuentes. Se prestó una atención especial a este aspecto, porque la fase de recopilación de datos del proceso de vigilancia es la más propensa a errores. Los datos obtenidos deben procesarse, analizarse, así como extraer la información pertinente y ofrecer resultados inteligentes. Al respecto, es importante automatizar el proceso en la medida de lo posible. En esta fase, se deben utilizar software de análisis y herramientas estadísticas.

Fig. 7. Etapa F de "Censo de las Fuentes" en el IIIA.
En esta etapa, se realizó una comparación entre la situación actual del IIIA y la situación ideal. Se explicó al consejo de dirección los problemas existentes y las soluciones que ofrecería el sistema de vigilancia (figura 8). El intercambio con los miembros del consejo contribuyó a una mejor interpretación de los problemas y comprensión de las opiniones, valoraciones y criterios. Además, se presentaron los problemas surgidos durante la aplicación del proyecto y se establecieron los límites.
En esta fase, se propuso una prueba de validación para una de las problemáticas concretas, el objetivo era verificar su desarrollo en el tiempo. Para ello, se utilizó la temática de las regulaciones en la producción de alimentos. Se había detectado que no se seguían los cambios de las regulaciones relacionadas con la industria alimentaria. Esto era un tema crítico, porque las nuevas legislaciones constituyen un factor crítico de la vigilancia y se relacionan con muchos aspectos de los negocios y la comercialización del producto final, incluso con las etapas de Investigación y Desarrollo (I+D).
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Fig. 8. Etapa G de "Evaluación de las Diferencias" en el IIIA.
Las agencias gubernamentales pueden investigar y prohibir un producto potencialmente inseguro, una de las más conocidas es la Federal Food and Drug Administration (FDA) que es una guía para otras agencias del mundo. Las regulaciones asociadas con los alimentos incrementan los costos de (I+D), aumentan el tiempo transcurrido entre la idea y la introducción del producto en el mercado, etcétera. Al respecto, se propuso crear una base de datos que permitiera un seguimiento continuo, porque estas regulaciones cambian periódicamente y pasan del estatus "en revisión" al de "aprobación". Dicha base de datos contiene todas las regulaciones asociadas con alimentos de interés (según los ejes de vigilancia) para las agencias gubernamentales que operan en países con los cuales existen vínculos comerciales o de transferencia tecnológica, por ejemplo, Brasil, México, Canadá, entre otros.
Para el tema de las regulaciones se concibió, además, el empleo de dos consultores en línea. Ellos atenderán las preguntas o dudas de los tecnólogos , investigadores, especialistas de control de la calidad, etcétera.
También, se estableció la diferencia entre el sistema de diseminación selectiva (DSI) anterior y el actual. El actual se basa en una biblioteca virtual que soporta los ejes de vigilancia mediante productos informacionales (boletines de alerta, informes de la competencia, regulaciones, perfiles de los competidores, patentes de productos competidores, etc.).
En la etapa H, el suministrador del servicio, realiza las recomendaciones pertinentes, a partir de los tres temas recogidos en el acápite II, (etapa H del diagrama general).
En este informe, se realizan recomendaciones sobre las fuentes de información, su adquisición y prioridades, así como sobre las herramientas de análisis; se trataron en la etapa de censo de las fuentes (figura 9). Las recomendaciones esenciales realizadas en el proyecto, se relacionaron con la necesidad de cambios en el organigrama y funciones de algunos departamentos.
En cuanto a cambios en el organigrama y funciones, se recomendó:
En ambos casos, el responsable del sistema debe garantizar que dicho sistema funcione y se ocupe de mantener el proceso constante de retroalimentación para ajustar periódicamente los ejes de vigilancia, evaluar y sugerir fuentes relevantes, etcétera.
Otras recomendaciones con respecto al grupo de vigilancia, fueron:
Fig .9. Etapa H de "Recomendaciones" en el IIIA.
En esta etapa, se elaboró, además, una carpeta con los posibles productos o salidas del sistema. En la concepción del sistema, se debe concebir la política de salva y seguridad de los datos, política de archivo y normas de confidencialidad.
Para la implementación del sistema, el CID propuso un plan que abarca desde la obtención del compromiso del director hasta el proceso de retroalimentación y perfeccionamiento del sistema (figura 10,11).

Fig. 10. Etapa I de "Establecimiento del sistema" en el IIIA.
En la definición del equipo de colaboradores, se establece la participación de los diferentes departamentos y se asignan funciones específicas a cada colaborador. El consejo de dirección debe proponer al responsable del sistema. Una persona para desempeñar estas funciones debe ser un buen comunicador, poseer habilidades informáticas y de manejo de la documentación, mostrar iniciativa, etc.).
Se debe además, fijar un plazo para alcanzar los objetivos. El tiempo transcurrido debe ser entre 3 y 6 meses. Es fundamental crear un manual de vigilancia y poner en marcha el sistema. Esta debe iniciarse con un caso sencillo. Así, se propuso comenzar con el caso de la soya en la alimentación humana, un tema donde es posible medir el efecto de demostración en el resto de la organización.

Fig. 11. Etapa I de "Implantación del sistema" en el IIIA.
La última etapa, correspondiente al Acompañamiento (Etapa J), es opcional. El desarrollo del sistema en el IIIA, aún no ha alcanzado esta etapa. A pesar de ello, se ha seleccionado un grupo, que se entrena en el uso de las herramientas de análisis y en el trabajo con diferentes fuentes de información.
Las experiencias obtenidas en el diseño de un sistema de este tipo, según la norma francesa, permite recomendar la conveniencia de incluir la valoración del soporte físico del sistema de vigilancia, idealmente una intranet o red local. Por último, se recomienda a los que utilicen la norma francesa, como guía metodológica general, no tomar exactamente el proceso establecido en el documento sino realizar las adaptaciones necesarias para satisfacer los requerimientos del modelo organizativo y las características de cada empresa en particular.
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