Para aliviar los dolores cervicales y lumbares, se recomiendan los siguientes ejercicios:
- Acostado boca arriba (cúbito supino) con las piernas flexionadas, los pies apoyados en el piso y ambas rodillas juntas, incline las piernas a la derecha e izquierda sin que lleguen al piso. Puede ponerse una toallita enrollada debajo de la cervical.
- Nuevamente acostado con las piernas flexionadas, abrazar lentamente ambas rodillas y llevarlas hacia el pecho. Si tiene plana las lumbares, colóquese una toallita debajo que no exceda la pulgada de altura.
- Esta misma postura se logra sentándose sobre sus talones (postura japonesa o vajrasana en yoga) e inclinando el torso al frente hasta que la frente toque el piso. Los brazos y manos quedan colocados al costado de las piernas o estirados al frente. Si al inclinarse despega sus glúteos de los talones, coloque un soporte entre sus piernas y siéntese sobre él y entonces inclínese hacia delante.
- Para expandir su pecho, tome una toalla grande y enróllela de manera que quede tubular, lo más sólida posible (basta que tenga el ancho de su espalda). Acuéstese boca arriba y coloque el soporte tubular en la línea de sus omoplatos (escápulas) y justo por debajo de sus axilas, su pecho quedará elevado y la cabeza ligeramente arqueada hacia atrás.
Los ejercicios anteriores se derivan de posturas del yoga, que al no poderse realizar adecuadamente, se han modificado para ayudar a personas con disímiles padecimientos y limitaciones.