| Atrás quedaron los tiempos en que los vehículos industriales eran lentos, pesados, poco maniobrables o incómodos. Hoy día, con las Berlingo, Kangoo, Expert, Dobló, Tourneo… se puede trabajar con niveles de comodidad, agilidad, prestaciones, maniobrabilidad… sorprendentemente parecidos a los de un turismo.
Pero “parecer” no es “ser”, tenemos que tener en cuenta las diferencias entre turismos y vehículos industriales. Amigo profesional del transporte, tómate tiempo para leer unos pequeños consejos que harán tu jornada mucho más segura y productiva.
Este texto no pretende ser muy extenso, por lo que se incide en lo más importante:
Sobre la física: Tu vehículo industrial (en adelante VI) tiene más superficie frontal cara al viento, así como un centro de gravedad más elevado que un turismo. No se conducen igual ni tienen el mismo comportamiento. Un buen profesional debe saber que la cantidad de carga también repercute en la maniobrabilidad, las distancias de frenada, balanceos en curva, etc. Ignorar estas diferencias es motivo de no pocos accidentes. El uso de remolques o cargar en el techo también cambia las propiedades del vehículo. |