En la contabilidad de doble entrada o de partida doble aparecen dos conceptos clave: el activo y el pasivo. El activo recoge todos los bienes y derechos que tiene la persona, mientras que el pasivo recoge las obligaciones. La idea fundamental es que las suma del activo tiene que ser igual a la del pasivo: esto es, la suma de los bienes y derechos tiene que ser igual a la suma de obligaciones que la sociedad contrajo para obtenerlos, con excepción de las aportaciones de los socios.
¿Eres un experto en Pasivo y te gustaría ayudar a resolver sus dudas a los demás usuarios? Envía un correo con tus datos personales a