Mi opinión personal, teniendo en cuenta los puntos planteados en el presente texto (y muchos otros que no he incluido porque escapan a mis posibilidades) es que Microsoft representa una seria amenaza para el desarrollo de la informática y, peor aún, para el libre desenvolvimiento en el mundo del futuro, cada vez más ligado a las tecnologías de la información. Debemos tomar consciencia de que no se trata solamente de una cuestión técnica, sino que hay mucho más en juego.
Una clave para el establecimiento del monopolio que Bill Gates ha logrado a través de estos últimos veinticinco años es la gran desinformación (y en muchos casos desinterés) existente, la que le ha permitido mediante campañas de marketing muy efectivas, lograr que el común de la gente y muchos profesionales de la disciplina tengan una imagen totalmente distorsionada sobre los objetivos de esta empresa y su verdadero aporte a la tecnología informática.
Quienes producen los verdaderos avances son aquellos que trabajan para la evolución de la ciencia y la tecnología, no quienes intentan por cualquier medio imponer sus productos, destruyendo los avances, corrompiendo los estándares, robando las ideas, destruyendo a los posibles competidores. Por todo esto, yo ya encontré una respuesta a la pregunta.
¿Microsoft? No, gracias.