El autor más influyente en Nietzsche fue sin duda Schopenhauer. Nietzsche opinará igual que él, aunque no con la misma visión pesimista. Lo más reseñable es que Schopenhauer ve el mundo como una lucha contínua, llena de sacrificios sin recompensa (vive las guerras de Napoleón). Dice que esta lucha, eterna, se debe a nuestra voluntad de vivir: todos queremos ser eternos, y para ello intentamos adueñarnos de toda la materia. Cada individuo quiere prolongar su propia vida, y siente que el resto le quitan la energía necesaria para conseguirlo. Además, la inteligencia no es capaz de dominar esa voluntad de vivir, por lo que la ciencia sólo sirve como herramienta para alcanzar el objetivo. Como consecuencia, perdemos la vida en intentar prolongarla, y contra esto, Schopenhauer propone 3 soluciones que adoptar:
§ La estética: Crear un mundo totalmente aparente donde la voluntad de vivir se engañe y se olvide de la lucha por la existencia; que la realidad no importe nada.
§ La ascética: Decir “no” a todo cuanto deseemos; así no conseguiremos conquistar la felicidad, pero tampoco aumentar el dolor por la decepción.
§ La santidad: Matar la voluntad de vivir antes de que muera el cuerpo; deberemos mantener una relación de indiferencia con la vida, consiguiendo que ésta no nos importe. Sin embargo, nadie puede alcanzar este estado por sí mismo, es obra del destino.
Además de Schopenhauer, otras corrientes influyeron de forma destacable en Nietzsche. Además de Max Stirmer, con su individualista del ser humano (no universalista), también le interesan los estudios de las pasiones humanas de Spinoza, o que éste pensara que la razón es incapaz de enfrentarse a los instintos. Por otro lado, es importante la opinión de los Moralistas Franceses, que piensan que debajo del comportamiento humano altruista se esconden motivaciones internas muy distintas, que despiertan nuestros verdaderos instintos.