El castillo militar, la fortaleza, se convierte en segura y confortable vivienda, transformándolo en verdadero palacio. En Francia se realizan edificios de gran valor, aunque sin la grandiosidad de los religiosos. Se crean conjuntos urbanos como Coursy Vincennes, palacios en Bourges, el de los Papas en Avignon y la primitiva construcción del Louvre, que podemos ver representado en el Libro de las Horas de Berry.
También tienen gran importancia en los Países Bajos. Se realizan conjuntos urbanos como Brujas y edificios públicos como ayuntamientos y lonjas de comercio de Brujas, Lovaina, Bruselas.
Con la importancia que adquiere el comercio y el desarrollo de los talleres artesanos aparecen las lonjas, edificios para la contratación y venta a gran escala; por otra parte, con el aumento de la burguesía aparecen inquietudes en cuanto al gobierno de la ciudad, creándose edificios donde reunirse: los ayuntamientos.
En Italia es interesante porque se confunde a veces el castillo-palacio o casa fortificada. En Toscana, por su inestabilidad política los palacios tienen aire de fortaleza: ventanas pequeñas y altas, muros rematados con almenas y accesos estrechos y difíciles, dominado el conjunto por una gran torre, como La Señoría de Florencia y el palacio público de Siena. Distinto es el palacio veneciano, urbano y sin defensas, con gran sala para fiestas en la planta principal, buen número de ventanas al canal, como el Palacio de los Dogos y la Ca D’Oro en el Gran Canal.
En la corona de Aragón sobresalen las construcciones catalanas con un tipo de palacio de gran fachada de 2 ó 3 cuerpos, puerta descentrada de gran dovelaje, ventanas dobles o triples de arcos apuntados sobre columnitas muy esbeltas, encuadrado el vano con moldura sobre ménsulas con decoración vegetal. El patio suele tener una escalera adosada a un lado, dejando el muro liso o con sencillas ventanas o vanos en la parte inferior, mientras que en la parte alta se sitúa una galería de arcos apuntados sobre finas columnas con capiteles vegetales. En el interior se disponen grandes salas con techumbre que suele descansar en arcos diafragma. Ejemplos se encuentran en el palacio Vilabeltran en Gerona, el Salón de Ciento del Ayuntamiento de Barcelona, obra de Pere Llobet, 1375.
Debido también a su gran desarrollo comercial, se impulsó la creación de centros de contratación: lonjas de comercio inspiradas en modelos italianos, de pórtico abierto: Alcañiz (Teruel), Tortosa, Barcelona, este último rectangular, de 3 naves, techos de madera sobre arcos de ½ punto.