Francia
Durante los siglos IX y X se producen una evolución tanto en arquitectura como en artes decorativas que culminará en el románico.
Sobre este arte pesará la tradición clásica y el influjo bizantino. En el mosaico de Saint Germigny-des-Pres del siglo IX se echa de menos este último.
Carlomagno impuso la escritura carolina que se distingue por su claridad hasta el extremo de que constituye un alfabeto en letras minúsculas. Con ello pretendía extender la cultura, dándole un sentido universal. Esto influyó en el arte miniaturístico, el libro adquiere una gran importancia siendo el Evangelio el más importante.
Predomina la ornamentación a página completa, disponiéndose las escenas en fajas pero también ofrecen rica ornamentación las iniciales. La página queda envuelta en una gran orla donde es patente el influjo irlandés. Las tintas son planas y se logran efectos de modelado. Aunque cada scriptorium monacal tiene su estilo, en la practica predominan los de unos cuantos talleres principales que adquirieron una elevada producción para abastecer de libros a tantos centros religiosos como había.
El taller de Aquisgrán o escuela palatina se desarrolla bajo la supervisión del sabio Alcuino. Es tan intenso el influjo bizantino es esta escuela que sin duda hay que pensar en la presencia de artistas orientales. El estilo se distingue por los trazos rápidos y nerviosos en el ropaje. A esta escuela pertenecen los evangeliarios de las Bibliotecas de Bruselas Berlín, Viena y Aquisgrán.
También el influjo bizantino es apreciable en la escuela de Tréveris o de Ada, llamada así porque el más valiosos manuscrito pertenecido a la princesa Ada (Codex Aureus de la Biblioteca de Tréveris).
Las miniaturas de la escuela de Reims representadas por el Evangeliario del obispo Ebo tienen relación con las de la escuela de Aquisgrán y se distinguen por la extraña agitación de las escenas. Figuras, casas, paisajes, se estremecen como sobrecogidos por furiosos vendavales. El dibujo está hecho con trazos enérgicos, el color está desamparado en esta escuela.
España
La pintura mural: En tierras de Asturias se han encontrado importantes restos de pinturas del siglo IX.
El yacimiento más importante es el de la iglesia de San Julián de los Prados, sus pinturas están deficientemente conservadas.
Se observan dos clases de temas, por un lado los motivos geométricos, piedras y rosas que tratan de imitar los materiales auténticos e imitan al estilo pompeyano de las incrustaciones.
Pero lo más notable es el conjunto de pintura arquitectónica de carácter ilusionista, ya que todos los elementos están vistos en perspectiva para que parezcan reales. La inspiración es romana.
La iglesia de San Miguel de Lillo ofrece algunos restos en los que se advierte la figura humana. Es un estilo muy próximo al de los Beatos del Siglo X. las tres cruces que hay pintadas en la iglesia de San Salvador de Valdediós representarán el Gólgota, la cruz central es muy similar a la de los Angeles.
(Historia del Arte 16, I.G.Bango)