Qué son las drogas
Una droga es toda sustancia que se caracteriza por:
- Producir alteraciones en el equilibrio del organismo al ser introducida en el mismo mediante distintas vías: inhalación, inyección...
- Provoca en el individuo dependencia física, psíquica, o ambas.
- Generar en el organismo tolerancia a los efectos que produce.
- Al dejar de consumirla, aparece el síndrome de abstinencia.
Fases de la adicción
Cuando el uso de una droga es habitual y rehusar al consumo resulta muy difícil, se llega a la adicción.
El paso de tomar drogas de forma esporádica a padecer adicción es un proceso que se desarrolla en las siguientes fases:
1. En primer lugar aparece la tolerancia, que consiste en la disminución progresiva del efecto que la droga produce en el organismo. Es decir, que es necesario ingerir mayor cantidad de sustancia para obtener la misma estimulación.
2. El aumento progresivo de las dosis da origen a la dependencia o adicción, que pueden ser, de dos tipos:
- Fisiológica. Aparece cuando el sistema nervioso se ha habituado a funcionar bajo los efectos de la droga, es decir, ésta se ha convertido en indispensable para su normal funcionamiento.
- Psicológica. Se alcanza ésta fase cuando el individuo necesita para vivir el falso bienestar que le proporciona la droga, y es incapaz de desarrollar su actividad normal sin consumirla.
3. Cuando cesa la administración de droga, se inicia el síndrome de abstinencia. En ésta etapa, el sistema nervioso acusa el déficit anterior con trastornos que van desde el deseo de nuevas dosis hasta un malestar intenso o incluso la muerte (si se padecen alteraciones patológicas graves).
Factores desencadenantes de la adicción
Teniendo en cuenta que son múltiples los factores que pueden dar lugar a que se produzca la adicción de una persona a una droga, vamos a clasificar los más importantes en dos grupos:
1.- Entre los que afectan al propio individuo destacamos los siguientes:
- Las alteraciones genéticas.
Las características de su personalidad.
Los estados psicopatológicos.
La curiosidad.
2.- Entre los que se refieren al entorno social en el que se integra el individuo como persona, cabe citar:
- La facilidad con la que se puede adquirir la droga.
La popularidad que tiene su consumo entre ciertos grupos sociales.
Las situaciones de crisis o de cambios de valores que someten a las personas a estados de grandes tensiones y conflictos internos.
Efectos de las drogas sobre la salud
Las drogas se pueden analizar según diferentes criterios; presentamos la clasificación que se suele establecer considerando el tipo de acción que estas ejercen sobre el sistema nervioso:
1.- DEPRESORAS:
Son un tipo de drogas que producen cierto estado de relajación, disminuyendo la ansiedad y tranquilizando al individuo, aunque es frecuente que algunas inicialmente causen cierto estado de euforia, como por ejemplo los opiáceos y el alcohol. Las drogas depresoras más importantes son:
- Los fármacos. En este grupo se incluyen los tranquilizantes, que disminuyen la tensión nerviosa, los analgésicos que alivian la sensación de dolor, las anfetaminas y los barbitúricos.
- El alcohol. Este producto de consumo generalizado, daña gravemente el hígado y el sistema nervioso.
- Los opiáceos. Son compuestos, como la morfina y la heroína,. Que pueden causar la muerte por sobredosis ó por adulteración, debido a su manipulación.
2.- ESTIMULANTES:
Son compuestos que alivian la sensación de fatiga y de sueño, y facilitan la actividad muscular e intelectual. Como contrapartida provocan insomnio, falta de apetito e intranquilidad. Algunos, además producen un deterioro mental irreversible, como las anfetaminas. Las drogas estimulantes de mayor consumo son las siguientes:
- La cafeína. Se encuentra en productos de consumo habitual como el café.
- La cocaína. Este compuesto, procede de la planta de la coca del Perú, y se utiliza en medicina por sus efectos anestésicos.
- Las anfetaminas. Son drogas de usos medicinales.
- Los alucinógenos. Son sustancias que originan una fuerte distorsión, en la percepción de los objetos y también de las sensaciones. En este grupo se incluye el LSD.
El tabaco
El tabaco es la hoja de la planta Nicotiana tabacum que, después de un proceso industrial, se hace apta para ser fumada en forma de cigarrillo, cigarro o pipa.
La diferencia entre el tabaco y el resto de las drogas es que el tabaco no modifica el comportamiento de las personas que lo consumen. Por ese motivo está socialmente aceptado. Pero sigue siendo una droga, capaz de crear dependencia psicológica y física.
Desde el punto de vista del fumador, este consumo es placentero, relajante, reafirma su personalidad y, adicionalmente, está socialmente tolerado.
Desde el punto de vista de la salud, los problemas más graves que provoca el tabaco se deben al alquitrán, que afecta principalmente el aparato respiratorio y puede producir o favorecer la aparición del cáncer.
Las enfermedades pulmonares obstructivas crónicas (enfisema, bronquitis crónica...) y las enfermedades cardiovasculares (infarto, hipertensión, angina de pecho...) se deben a los efectos del monóxido de carbono y las sustancias irritantes que se encuentran en el humo del tabaco. Concretamente, el riesgo de sufrir un infarto de miocardio es triple en los fumadores respecto a los no fumadores.
Debido a la dependencia que les ha creado la nicotina, los fumadores no consiguen dejar este consumo tan fácilmente, aun siendo conscientes de los efectos nocivos del tabaco.
Además de ser perjudicial para quienes lo consumen, el tabaco es una droga que afecta incluso a quienes no la consumen directamente: los fumadores pasivos. Son aquellas personas que, no siendo fumadoras, aspiran el humo del tabaco de los fumadores. Estas personas están expuestas, también, a sufrir algunas de las enfermedades producidas por el tabaco.
Las enfermedades más frecuentes debidas al tabaco son:
- Cardiopatía isquémica-coronaria.
Arteriosclerosis.
Enfermedades respiratorias, agudas y crónicas.
Cáncer del aparato respiratorio, digestivo y urinario.
PROPORCIÓN DE FUMADORES EN LA COMUNIDAD EUROPEA 1
En 1987 se realiza en España la primera Encuesta Nacional de Salud con una muestra de 40.000 personas, de la que se extraen los siguientes resultados:
El 39% encuestados afirma fumar tabaco.
El 12% se declara ex-fumador.
El otro 49% no ha sido nunca fumador.
Por sexos:
Fumadores Ex-fumadores
Hombres 55% 18%
Mujeres 23% 6%
En todas las categorías de edad, fuman en mayor proporción los hombres que las mujeres, aunque en el grupo de 16-24 años las diferencias son escasas, observándose también en las mujeres hoy una mayor proporción entre los de un nivel de estudios más alto, cosa que no ocurre en los hombres.
Los estudios según los niveles de ingresos muestran resultados similares: en los hombres no hay apenas diferenciación al respecto, mientras que son precisamente las mujeres con mayor nivel de ingresos familiares las que en mayor proporción fuman. En cuanto a las comunidades autónomas, las diferencias no son muy marcadas.
En relación con los demás países de la CE, España ocupa una posición intermedia, según un reciente estudio publicado por la Comisión Europea.
En 1990, las ventas de tabaco en España, superaron a las del año anterior en un 3,23%, por lo que si es cierto que la proporción de fumadores está disminuyendo en nuestro país, ello significaría un aumento del número medio de cigarrillos diarios consumidos por parte de los que continúan fumando, o de los que se inician. En otras palabras, se estaría fumando más cigarrillos para ingerir la misma cantidad de nicotina. Los últimos datos disponibles de la Encuesta Nacional de Salud de 1993, reflejan un descenso en el número de fumadores de un 3% respecto al de 1987.
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|| HOMBRES || MUJERES || CONJUNTO DE LA POBLACIÓN || MÉDICOS MEDICINA GENERAL2 ||
PROFESORES3 ||
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|| 15-24 || T% || 15-24 || T% ||
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Bélgica Dinamarca Alemania Grecia España Francia Irlanda Italia Luxemburgo Holanda Portugal Reino Unido Com. Europea || 38% 33 31 59 51 51 32 31 28 38 52 30 39 || 44 46 43 61 53 44 38 39 38 47 46 40 44 || 32% 44 26 35 49 46 31 24 37 41 26 29 34 || 28 45 27 26 28 29 31 26 30 37 12 32 28 || 36% 45 34 43 40 36 35 32 34 42 28 35 36 || 29% 38 25 39 45 31 20 41 36 29 39 10 36 || 18% 34 21 30 34 16 14 26 17 24 21 13 21 ||
El alcohol
El alcohol es una sustancia que se encuentra en las bebidas alcohólicas.
Consumido de forma habitual, puede producir diversos trastornos.
La intoxicación alcohólica va desde la euforia hasta la embriaguez.
El consumidor habitual de alcohol puede convertirse en dependiente del alcohol, en enfermo alcohólico.
El alcoholismo es una drogodependencia como cualquier otra. Y puede generar también un síndrome de abstinencia, que se manifiesta en pequeños temblores por la mañana (que cesan al ingerir alcohol), náuseas, vómitos y ansiedad.
Las enfermedades más frecuentes debidas al alcohol son:
• Enfermedades hepáticas.
• Enfermedades del aparato digestivo.
• Enfermedades del sistema nervioso central y periférico.
• Cardiopatías.
• Accidentes de tráfico y laborales.
• Suicidios.
Además, la dependencia de alcohol, no solamente es sufrida por el consumidor directo: sus cambios de carácter, problemas familiares, sociales, de trabajo, etc. afectan a todas aquellas personas que lo rodean.
El alcohólico representa también un riesgo para otras personas, pues bajo los efectos del alcohol, el alcohólico puede tener conductas de riesgo como conducir temerariamente. En el caso de mujeres alcohólicas embarazadas, el alcoholismo puede producir graves lesiones en el feto, como la subnormalidad.
El alcohol, igual que el tabaco, goza de mayor aceptación que el resto de drogas, al considerarse un hábito de consumo frecuente y extendido. No por ello, tabaco y alcohol dejan de ser drogas y comportan elevados riesgos de dependencia.