La actual reforma educativa reconoce el concepto de escuela como un elemento más de la sociedad, generador de nuevas ideas, soporte y factor transformador. También se hace eco de la existencia de los llamados ejes transversales, como la educación del consumidor, la educación ambiental, la educación para la salud, que se consideran especialmente relevantes para la sociedad, y se caracterizan por su poderoso contenido en elementos relacionados con la actitud. En realidad, no se define ningún contenido específico, sino que se señala la necesidad inexcusable de que impregne el conjunto de la actividad educativa.