Los consumidores pueden optar por hacer sus compras en diferentes tipos de establecimientos; cada uno de ellos ofrece ventajas y desventajas que es necesario valorar previamente.
Además de los supermercados y los hipermercados, el consumidor puede dirigirse a otros tipos de establecimientos como los grandes almacenes, las superficies especializadas, las galerías, los centros, recintos y parques comerciales, los almacenes de fábrica y los mercados municipales.
El Supermercado
Es el establecimiento de venta al detalle con una superficie de venta que oscila entre los 400 y los 2499 m2; su superficie determina la cantidad de referencias ó productos a ofrecer.
Los supermercados ofrecen, en régimen de autoservicio, productos de consumo frecuente; donde predomina la oferta de productos alimenticios y de limpieza pero también de forma complementaria de artículos textiles y menaje.
El carácter normalmente urbano de estos establecimientos es uno de los elementos que les permiten competir con los hipermercados, debido a la facilidad de acceso que supone para el consumidor su proximidad.
El Hipermercado
Los hipermercados son establecimientos que ocupan una gran superficie, ofrecen principalmente productos básicos de consumo, alimenticios o de limpieza, aunque también pueden ofrecer otros; suelen estar situados en zonas urbanas o periféricas.
Son los establecimientos del tipo de venta al detalle con una superficie de venta superior a los 2500 m2, y que ofrece, en régimen de autoservicio, productos de consumo frecuente, pero también de artículos de menaje, textil, calzado y juguetes.
Las características más importantes de este tipo de establecimiento son, la disponibilidad de un gran aparcamiento, unos precios competitivos, un surtido extenso, y un horario comercial continuado y más amplio que el que ofrecen los demás comercios.
LA TENTACIÓN DEL HIPERMERCADO
Muchas veces entramos en un gran almacén a comprar un cepillo de dientes y salimos con el carro lleno de productos. Según un estudio realizado por la Unión de Consumidores de Aragón, la persona acude a un establecimiento de este tipo para ahorrar –los precios son más bajos- pero, como compra más cosas, al final el gasto es mayor de lo previsto.
Otras formas comerciales
1.- El gran almacén, es el establecimiento de venta al detalle de productos de calidad, caracterizado por su carácter urbano; su distribución en departamentos y secciones y un surtido amplio y diverso, especialmente en equipamiento de la persona y del hogar. La superficie de este tipo de establecimientos, no supera normalmente los 10000 m2.
2.- El almacén popular es un establecimiento de venta al detalle de bienes de consumo a precios económicos. Tiene carácter urbano y su superficie no supera los 10000 m2.
3.- La superficie especializada es el establecimiento de venta al detalle dedicado a una gama determinada de productos, con un surtido amplio y variado, y que tiene como régimen de venta el autoservicio. Su superficie no supera los 4000 m2.
4.- La galería comercial consta de un edificio donde se integran un conjunto indeterminado de tiendas y servicios especializados de venta al detalle; su atractivo depende de su localización.
5.- El centro comercial es el conjunto de establecimientos comerciales y de servicios independientes de venta al detalle que, normalmente, forman parte de una única edificación. Se caracteriza por tener una gestión centralizada, una imagen propia y una oferta diversificada. Dispone de una gran zona de aparcamiento y cuenta con un componente de restauración y ocio.