149.- Las cosas son lo que son, no lo que parecen; aunque a veces lo que parezcan sea lo que son. Estamos hablando de una cantidad indefinida de millones de años, tiempo durante los cuales el sistema biosférico exigía su integración en una estructura astrofísica estable. Hasta el momento las cantidades de tiempo para las secuencias geofísicas descritas no han entrado en el relato. Dejé estos números a los desafíos que uno a uno Dios fue venciendo. Y creo haber dicho que una vez relacionada la Omnipotencia Creadora con el concepto físico de potencia los cálculos naturales se queman en el Fuego, se congelan en el Hielo, se ahogan en el Agua y se evaporan en el Aire. ¿En cuántos millones de años redujo Dios la sublimación y descongelación del Manto de Hielos al integrar la Tierra en el Sistema Solar mediante la parábola boreal? ¿De haber quedado expuesta la descongelación del Manto de Hielo a la distancia correspondiente a la tercera órbita cuántos millones de años hubiera durado la descongelación?
150.- El objetivo y meta de la creación de los Cielos y la Tierra, el Hombre al final del túnel del tiempo, estamos viendo cómo Dios trazó la arquitectura general de los Cielos y la especial de la Tierra pensando en los millones de años que el Nacimiento y Crecimiento del Árbol de la vida exigía para dar su fruto. Porque podía y sabía hacerlo Dios creó un Plano de relación entre los elementos de la Biosfera, con dos focos termorrefrigeradores principales a los extremos de la Ecosfera, y focos puntuales distribuidos por los continentes, que son las Cordilleras de nieves perpetuas. Cómo desde los focos polares las corrientes atmosféricas y oceánicas se reciclan y mantienen estable el termómetro biosférico es una obra de ingeniería geofísica tan maravillosa como sorprendente que implicaba a la morfología de la propia litosfera. Porque tenía que mantener el termómetro ecosférico estable tenía que dotar a la Ecosfera de un ángulo de rotación perenne. Y porque podía y sabía levantó el Sustrato Ecosférico Autónomo, gracias al cual, como ya he dicho, el ángulo de incidencia de la energía solar se mantendría constante durante los millones de años que el Árbol de la vida necesitaría para dar su fruto. Pero había aún más, porque el Sistema Solar no está aislado del resto de la Creación, y estando en movimiento y sujeto a las leyes generales del Universo la interrelación había y podía causar interferencias que echasen a perder el trabajo de tantos millones de años. Porque podía y sabía Dios no dudó en desplegar su inteligencia y dotar al Sistema Solar de un mecanismo de control remoto de su velocidad sideral, que he llamado Sistemología Astrofísica Aplicada. Y sin embargo todo esto no era suficiente.
151.- El Universo local, la Vía Láctea, se mueve en el seno de un Cosmos en el que el movimiento es la nota visible más característica. Puede que entre las galaxias existan diferencias cualitativas y cuantitativas, pero en todas ellas existe un denominador común, se mueven. Decir se mueven significa decir que interaccionan, se multiplican, se dividen, se suman, se restan. La Creación es movimiento constante, arrollador, maravilloso, sorprendente. Es más, el Cosmos retratado en las teorías del siglo XX y el Cosmos del Hubble se parecen el uno al otro lo que una foca a una golondrina. En el real, el del Hubble, no hay movimiento homogéneo, no hay distancias estándares, no hay patrones. El reino de las galaxias es pura diversidad, pura armonía en el descubrimiento de lo desconocido, éxtasis en la apoteosis de la capacidad infinita de la materia cósmica para reproducirse en el espacio y entretener sin aburrir jamás. Genio desplegado a los cuatro vientos, belleza que se manifiesta alegre y no reclama el último grito. Desarrollo de estrellas en cúmulos de cúmulos de billones de astros que no se destruyen ni se colapsan sino que son como faros en las distancias oceánicas. Galaxias que como criaturas submarinas viajan por las corrientes cósmicas y como águilas abren sus alas y se dejan llevar por los vientos intergalácticos. ¿Dónde está el Cosmos del Siglo XX?
152.- De hecho la estructura celeste que observamos a nuestro alrededor inmediato presenta unas características muy típicas. Para al final resolverse el conjunto en una arquitectura constelacional de defensa del corazón astrofísico desde cuyo centro se resuelve su configuración especial óptica. Pues tal y como podemos contemplarlo con nuestros ojos telescópicos el universo está recorrido por poderosas corrientes gravitatorias desplazando grandes masas de nubes de un lado a otro, origen de las Nebulosas. De manera que al revelarnos Dios que “creó las estrellas del Firmamento para separar la Luz de las Tinieblas” nos dice mucho sobre cómo le afectaría al Sistema Solar el paso de la Tierra por una de esas corrientes nebulares. Y nos descubre la naturaleza de los escudos constelacionales.
153.- El Texto Bíblico es claro como el agua. “Dios creó las estrellas para separar la luz de las tinieblas” dice. En el Primer Día se nos dice que Dios creó la Luz y la separó de las Tinieblas. En este Cuarto Día de la Primera Semana de la Historia del Género Humano se dice que, hecho, separada la Luz de las Tinieblas, Dios creó los Cielos para separar la Luz de las Tinieblas. El Texto no puede ser más directo. Que las conclusiones que se derivan resulten apasionantes y por maravillosas totalmente opuestas a la mentalidad del siglo XX no significa nada. La opinión del hombre moderno sobre la Naturaleza del Universo no cuenta. No fue mirando al hombre moderno que Dios le redactó su Revelación a Moisés. Quien no contaba para Dios tampoco puede contar para sus hijos. Las conclusiones a la que llegaron no le interesan a este libro ni sus opiniones al autor. Así que sigamos adelante.
154.- La estructura del Universo de la Revelación y su resolución en el espejo de la Realidad nos da por igualdad lo siguiente. A saber: El Universo del Génesis es la Vía Láctea. Y es sobre la Creación de esta Vía Láctea -ahora con mis palabras-: “que creó Dios los Cielos para separar la Tierra del reino de las Galaxias”. Necesidad física que se infiere del estudio de los Cielos, y de cuyos fenómenos se ve que al otro lado de los Cielos poderosas corrientes y vientos recorren el Cosmos. Ahí están las imágenes astronómicas para hablar con el poder de mil palabras por foto. Su belleza sin embargo no debe empañar la claridad de nuestra inteligencia a la hora de interpretar los acontecimientos que son su causa. La función física que cumplen los cúmulos estelares que nos rodean es la de la red que atrapa todo lo que la corriente arrastra y le corta a las nubes intergalácticas el paso al interior del sistema constelacional alrededor del cual están distribuidos. Sentemos ahora sobre bases científicas la declaración divina de haber sido creados los Cielos para levantar entre la Tierra y el mundo de las galaxias un muro de protección.