101.- Independientemente de las ecuaciones que regulan la masa, las energías en juego y la distancia que recorre una órbita, la secuencia de efectos que la Tierra experimentó durante su trayectoria de aproximación al Sol repercutió en el calentamiento del Núcleo, de donde vino la fusión del Manto, y la consecuente fusión de la Baja Litosfera. En otras circunstancias el calentamiento hubiera debido alcanzar al anillo litosférico externo, pero el hecho de estar bajo la Capa de Hielos mantuvo su estructura en estado sólido, si bien sujeta la Corteza Secundaria a la física de la elevación de la temperatura dentro de una olla a presión.
102.- Es de comprender que la temperatura en el interior de aquella olla a presión en que Dios había convertido el cuerpo geofísico no podría seguir subiendo ilimitadamente. La liberación del calor que se estaba acumulando entre la Corteza y el Manto de no encontrar una salida acabaría provocando una explosión astronómica, lo que significaría la desintegración del edificio geofísico. Esto es, sin destruir la Litosfera Dios tenía que proceder a romper aquella enorme barra de Hielo bajo cuya masa las reacciones termonucleares que crecían en el cuerpo del Manto amenazaban con reventar el Núcleo. La solución estaba en el tirón gravitatorio que el campo magnético solar ejecutó sobre el cuerpo geofísico al cruzar la Tierra en dirección contraria la franja de dominio de interacción entre los respectivos campos eléctricos. (El origen de la cadena de reacciones termonucleares que mantienen activo el Manto es un asunto a estudiar desde la perspectiva de la Arquitectura Geofísica que estamos desarrollando. Por ejemplo, cómo una serie en cadena de reacciones termonucleares puede extender su frente de onda hasta la Litosfera y abrir vías de flotación por las que el calor magmático es liberado. También este otro, la relación entre el Núcleo y la forma de geoide irregular de la Corteza. Asunto éste que nos conduce a ver la Pendulación del Núcleo dentro del Manto en cuanto origen del abultamiento de la región ecuatorial. Y por consiguiente a introducir entre la zona externa del Núcleo y la interna del Manto un anillo geofísico en estado cromosférico singular, sobre cuya singularidad no voy a entrar ahora).
103.- Vimos –recapitulando- que yendo la Tierra en dirección al Sol cruzó la franja de interacción entre los campos eléctricos respectivos. Lo que provocó la reacción eléctrica natural entre dos campos del mismo signo. (La misma ley operativa que configura las órbitas estacionarias de las partículas alrededor de un núcleo atómico en función de los campos eléctricos es la ley que debemos aplicar a la estructura del Sistema Solar. Aunque demasiado sencillo para ser verdad, en breve demostraremos que la configuración planetaria obedece a las leyes de la electrodinámica. La órbita de la Tierra es una consecuencia natural). De manera que dirigida la trayectoria terrestre hacia su órbita estacionaria por efecto de la repulsión eléctrica entre campos del mismo signo, en términos de trabajo podemos comparar este efecto al de una fuerza centrífuga acelerada. Sujeta a este efecto de no haber frenado el campo magnético las consecuencias la Tierra, arrastrada por la tempestad eléctrica, hubiera sido disparada contra la órbita de Marte, por ejemplo. El tirón gravitatorio que el enganche entre los campos magnéticos respectivos produjo cuando la Tierra cruzó la franja eléctrica que le correspondía en el Sistema fue el freno que la estacionó en su órbita. Este tirón repercutió en la Baja Litosfera arrancando del Manto Superior los pies de las grandes cordilleras. La acción del martillo contra la barra de hielos ya estaba hecha. Resquebrajado de esta manera el Manto de Hielo el calor acumulado en el cuerpo geofísico interno encontró la espita por la que liberarse, en forma de gases y lavas, obteniendo Dios por efecto final la transformación del hielo en agua. Esta es la secuencia en el origen del Agua y del Aire. Pero recordemos cómo reaccionó el Manto de Hielo al acercamiento de la Tierra al Sol.