Vemos en este fragmento del libro “Por qué soy masón”, que el iniciado debe de perder ciertas cosas que vienen del mundo “profano”, para poder ingresar entonces en lo que es considerado como un nuevo mundo. En diversas descripciones del rito de iniciación Masónica se dice que la Masonería trata de remarcar en su ceremonial de ingreso “la muerte o desaparición de la existencia pasada para renacer a una vida de experiencia y dedicación más compleja”(24). Esto es algo fundamental, ya que la Masonería entiende que está dejando de ser la persona que era para comenzar otra nueva era dentro de su vida. Esto, sumado a los secretos o misterios de los que muchos hablan, hacen que se pueda ver a la Orden como un submundo, y esa es una posible causa por la cual las personas se integran o desean a la Masonería. Incluso, esa “muerte” de la persona se refleja cuando en el Gabinete de Reflexiones (pequeño cuarto en donde el iniciando reflexiona por un momento frente a determinados símbolos) entre muchos símbolos, como harina, un vaso de agua, un plato con azufre y un reloj de arena, se encuentran huesos humanos y una calavera, que representa la muerte del individuo para comenzar una nueva vida.
Las ideas impulsadas por la Masonería son consideradas de gran importancia, sobre todo porque si uno integra una sociedad, Orden, partido político, o cualquier tipo de organización es porque comparte sus ideas. Ya fueron mencionadas las de Igualdad, Libertad y Fraternidad. Pero hay una serie de ideas que aparecen en diversos textos sobre Masonería y entre ellos se encuentran: la búsqueda de la verdad a través de la reflexión y la razón para lo cual se apoyan en muy diversos símbolos (a través de esa búsqueda de la verdad, buscan el perfeccionamiento humano), el combate contra el vicio, respeto a la Declaración de los Derechos Humanos, a las libertades y a las leyes de cada país. También persiguen la unión y la armonía entre los integrantes por lo que evitan mantener debates o deliberaciones sobre asuntos políticos o religiosos, bregan por un estado laico (por lo que envían a sus hijos a colegios laicos) y luchan por la paz y la fraternidad entre los pueblos del mundo(25). Hay otras varias ideas, pero éstas reflejan de manera bastante fiel cuáles son los objetivos de la Orden, y cual es el pensamiento de un masón.
Antes de comenzar a sacar conclusiones, quisiera agregar que el Sr. Roberto Viola, Maestro de la Logia Fraternidad, de la ciudad de Pelotas, en Brasil, escribe en “O Templario”, periódico mensual de su logia, que es masón porque le gustan las ceremonias, le gusta meditación, le gusta dar opiniones y no tomar parte de discusiones estériles, le gusta “el terreno fértil ofrecido por la Orden para el estudio de la verdad, también le gusta estar con sus “hermanos”. También termina confesando “soy feliz por ser masón”(26). En este caso vemos a un individuo que es feliz por pertenecer a la masonería, y que, según su testimonio, integra esta Orden por razones espirituales y de sentirse libre dentro de la Orden. Creo que lo escrito por el Sr. Viola es un sustento para la segunda hipótesis.
Entonces creo que esta hipótesis de que las personas integran la Masonería por motivos más profundos, donde entran las ideas y también el deseo de fraternidad está sustentada por el hecho de que si es eso lo que están buscando, aparece la Masonería como una fraternidad en la que impera un fuerte sentimiento de hermandad, que tiene ideas liberales, que es humanista y busca un perfeccionamiento del ser humano. Entonces muy probable que muchas personas quieran integrarse (siempre y cuando comparta esas ideas).
Según Enrique A. Morra, las personas buscan con las iniciaciones “una apertura de conciencia a niveles superiores”. Dice también que las personas tienden a unirse con personas que comparten sus ideales, para con ellos luchar por los ideales que comparten y por anhelos no cumplidos, distinguiéndose además del resto de la sociedad, la que a veces se encuentra en estado de crisis, y por lo tanto la persona decide refugiarse en ella. Eso estaría claramente sustentando la segunda hipótesis(27).
También, desde un punto de vista psicológico, se dice que el hombre necesita muchas veces sentirse diferente, y la Masonería es algo muchas veces desconocido por la mayor parte de la sociedad. El sentido de pertenencia y de saber que lo debe ocultar, y a la vez el sentirse apoyado por estar agrupado junto con sus hermanos lo ayuda en sus convicciones más íntimas. También el hecho de pertenecer a una hermandad de carácter universal donde hay gente de diversas ideas políticas o religiosas lo hace sentir en una situación particular, y como portador de una misión. Esto creo que también avala o sustenta la segunda hipótesis, ya que no hay menciones a posibles causas tales como la creencia en la Masonería como una sociedad de ayuda mutua, o de poder(28).
Según el Monseñor Luis Gastón de Ségur, quién piensa que la Masonería busca el exterminio de la religión y el desquiciamiento del orden social por medios pérfidos, piensa que el lema Libertad, Igualdad y Fraternidad esta hecho para “electrizar a la imbécil multitud con el hechizo de estas palabras seductoras”. Incluso, el eclesiástico dice asombrarse de la estupidez humana debido a la cantidad de personas que quieren iniciarse en la Masonería. El Monseñor cita la carta a la Venta Piamontesa, del 18 de enero de 1822, en la que se dice que el pertenecer a una logia secreta, y guardar el secreto por toda la vida escondiéndolo incluso a su familia (en el pasado los masones ocultaban incluso a su familia el hecho de ser masones) hace atractivo el pertenecer a la Masonería(29). Si bien tampoco se tiene a la Masonería como una sociedad elitista, de poder, alguna causa debe de haber por la cual se le tenga tanta aversión hacia ella. Con este mensaje del Monseñor uno se pregunta si es solo aversión o si quizás hay algún miedo hacia la hermandad, quizás por su constante proclama a favor de la laicización del estado y de la sociedad, defendiendo a ultranza la racionalidad.