Hemos examinado las costumbres que regulan la propiedad y el control del software de código abierto. Hemos visto como implican una teoría de derechos de propiedad homólogos a la teoría lockeana de tenencia de tierras. Hemos relacionado eso con un análisis de la cultura hacker como una cultura del don en el que los participantes compiten por prestigio cediendo tiempo, energía y creatividad. Hemos examinado las implicaciones de éste análisis para la resolución de conflictos en la cultura.
La siguiente pregunta lógica es preguntarse: “Por qué importa esto?”. Los hackers desarrollaron éstas costumbres sin análisis consciente y (hasta ahora) las han seguido sin análisis consciente. No queda inmediatamente claro que el análisis consciente sea algo práctico. A menos que, quizás, nos podamos mover de la descripción a la prescripción y deducir formas de mejorar el funcionamiento de esas costumbres.
Podemos encontrar una analogía cercana para las costumbres hackers en la teoría de tenencia de tierras bajo la tradición de la ley común anglo-americana. Históricamente, las culturas tribales europeas que inventaron ésta tradición mejoraron sus sistemas de resolución de disputas moviéndose de un sistema de costumbres semi-conscientes a un sistema de ley consuetudinaria memorizada por los hombres sabios, y eventualmente escrita.
Quizás, a medida que nuestra población ascienda y la aculturación de nuevos miembros se vuelva más difícil, es tiempo que la cultura hacker haga algo análogo. Para desarrollar código para resolver los varios tipos de disputas que pueden surgir en conexión con los proyectos de código abierto, y una tradición arbitraria en la cual los miembros más experimentados de la comunidad puedan ser consultados para mediar disputas.
El análisis en éste ensayo siguiere como debe ser ese código, haciendo explícito eso que antes era implícito. Esos códigos no pueden ser impuestos desde arriba; tienen que ser adoptados voluntariamente por los fundadores o propietarios de los proyectos. No pueden ser completamente rígidos, ya que las presiones de la cultura tienden a cambiar con el tiempo. Finalmente, tienen que reflejar un amplio consenso de la comunidad hacker.
He empezado a trabajar en ese código, titulado tentativamente “El Protocolo Malvern”, en honor a la pequeña ciudad donde viví. Si el análisis general en éste ensayo se vuelve suficientemente aceptado, haré “El Protocolo Malvern” públicamente disponible como un código modelo para la resolución de disputas. Las partes interesadas en criticar y desarrollar éste código, o simplemente ofrecer sugerencias, están invitados a contactarme por e-mail (mailto:esr@thyrsus.com).