Extraído del libro "Teoría de los finales de partida" de Yuri Averbach. Este texto es uno de los mejores textos técnicos que se han escrito en toda la historia del ajedrez, no sólo por la calidad de sus contenidos sino por la claridad con la que se explica el autor. Imprescindible para cualquiera que quiera iniciarse en los finales de partida.
La edición que yo tengo es de la editorial Martínez Roca, colección Escaques, no llega a las cien páginas y su compra es altamente recomendable para el aficionado medio.
LAS PROPIEDADES DE LAS PIEZAS
En el final la fuerza de cada pieza cebra mayor relieve que en las demás fases de la partida. Por esta razón es útil recordar lo que sabemos sobre las propiedades de las piezas.
El caballo.
No siendo una pieza de largo alcance, ataca casillas que están relativamente cerca de él. Ocho casillas quedan bajo el fuego simultáneo del caballo cuando está colocado en el centro del tablero, pero a medida que se aproxima al borde, disminuye el número de las casillas a las que puede atacar al mismo tiempo, o, como se expresa corrientemente, se encoge su "capacidad de dominio". En el rincón del tablero, el caballo sólo puede atacar dos casillas; en otras palabras, su capacidad de ataque queda disminuida a la cuarta parte. Es evidente que la centralización capacita al caballo para desplegar su fuerza hasta el máximo. El caballo difiere de todas las demás piezas por el derecho que tiene a saltar sobre piezas y peones.
Debido a esto, sus facultades no disminuyen en posiciones cerradas.
La siguiente propiedad del caballo es interesante: si está, por ejemplo, en una casilla negra, sólo puede atacar a otra casilla negra, a la que se proponga llegar, haciendo un número par de movimientos, y a una casilla blanca, sólo con un número impar.
El alfil.
Esta es una pieza de largo alcance. Su poder ofensivo varía de trece casillas, cuando está en el centro, a siete cuando está en el borde del tablero. La centralización aumenta las posibilidades del alfil. Gracias a su acción de largo alcance, es mejor que el caballo para desarrollar el Juego por dos flancos. Si su esfera de acción está restringida por peones, su fuerza disminuye. El alfil necesita diagonales despejadas.
La torre.
Pieza de largo alcance, ataca exactamente catorce casillas desde cualquier punto del tablero. Por tanto, su poder ofensivo no depende de su colocación. Para desplegar su fuerza hasta el máximo, la torre necesita espacio, líneas abiertas (Hileras y filas).
La dama.
Esta es la pieza de mayor alcance. El poder ofensivo de la dama varía de veintisiete casillas cuando está en el centro, a veintiuna en el borde del tablero. La centralización aumenta sus cualidades combatientes. Para desplegar sus poderes del todo, la dama necesita también espacio abierto (hileras, filas y diagonales).
Esto, brevemente, es todo lo que es necesario saber sobre las piezas individuales antes de empezar a estudiar el final de partida.