Una partición es una división física del disco duro. Una vez que el disco ha sido formateado físicamente, se puede dividir en particiones separadas (después de lo cual se efectúa el formateo lógico)
¿Por qué usar múltiples particiones?
Muchos discos duros se formatean como una sola partición grande. Esto no permite proteger los datos de la mejor manera, ni organizar los archivos de manera que sean fáciles de encontrar, ni utilizar el espacio de disco de la forma más eficiente.
Si desea instalar más de un sistema operativo en un disco, o usar el espacio de disco de la forma más eficiente posible, o hacer que sus archivos estén tan seguros como sea posible, o separar datos físicamente de manera que sea fácil encontrar los archivos y hacer copias de seguridad de los datos, deberá entender cómo usar múltiples particiones de diferentes tipos.
Tipos de partición
Existen dos tipos principales de particiones: primaria y extendida. Además, las particiones extendidas se pueden subdividir en particiones lógicas.
Se pueden crear hasta cuatro particiones principales en un disco duro, una de las cuales puede ser una partición extendida. De esta manera, se pueden tener como máximo cuatro particiones primarias o tres particiones primarias y una partición extendida.
Particiones primarias
Una partición primaria puede contener cualquier sistema operativo, así como archivos de datos, como por ejemplo, archivos de aplicaciones y del usuario. Una partición primaria se formatea lógicamente para usar un sistema de archivos compatible con el sistema operativo instalado en ella.
Si se crean múltiples particiones primarias, sólo una de éstas puede estar activa a la vez.
Cuando una partición primaria está activa, los datos en las demás particiones primarias no son accesibles. De esta manera, se puede acceder a los datos en una partición primaria (para todos los fines prácticos) sólo mediante el sistema operativo instalado en dicha partición.
Si es necesario instalar más de un sistema operativo en el disco duro, probablemente necesite crear múltiples particiones primarias debido a que la mayoría de los sistemas operativos sólo pueden arrancar desde una partición primaria.
Particiones extendidas
La partición extendida se inventó como una manera de superar el límite arbitrario de cuatro particiones. Es esencialmente una división física adicional del espacio de disco, que puede contener una cantidad ilimitada de particiones lógicas (subdivisiones físicas del espacio de disco).
Una partición extendida no contiene datos directamente. Se deben crear particiones lógicas dentro de la partición extendida: estas particiones son las que contienen los datos.
Las particiones lógicas deben formatearse lógicamente; cada una puede tener un sistema de archivos diferentes. Después del formateo lógico, cada partición lógica es un volumen de disco separado.
Particiones lógicas
Las particiones lógicas pueden existir sólo dentro de una partición extendida y deben contener sólo archivos de datos y sistemas operativos que pueden arrancar desde una partición lógica (por ejemplo, OS/2, OS/2 Warp, Linux y Windows NT). Los sistemas operativos que pueden arrancar desde una partición lógica, como OS/2, en general deben instalarse en una partición lógica; esto permite reservar las particiones primarias para otros usos.
En la Figura A.3 vemos un disco duro que contiene cuatro particiones principales: tres particiones primarias y una partición extendida. La partición extendida se ha dividido en dos particiones lógicas. Cada partición primaria se ha formateado para usar un sistema de archivos diferente (FAT, NTFS y HPFS). Las dos particiones lógicas se han formateado para usar el sistema de archivos FAT.
Aunque la Figura A.3 muestra todas las particiones en una sola cara del plato, en realidad las particiones probablemente queden distribuidas en ambas caras de varios platos.