1a. TÉCNICA
En posición de pie. Los pies juntos y el cuerpo completamente recto. Junte las palmas de las manos a la altura del pecho y con los dedos hacia arriba.
VARIANTE 1. Inhale lenta y profundamente. Simultáneamente se pare las palmas de las manos, llevando los brazos completamente rectos hacia abajo, continuando el movimiento hasta formar una cruz con el cuerpo. Exhale luego lentamente y al mismo tiempo vuelva a colocar las palmas de las manos en la posición inicial. Repita el ejercicio diez veces.
VARIANTE 2. El mismo ejercicio anterior. Cuando los brazos están en cruz, las palmas de las manos se voltean hacia arriba. Los brazos permanecen rectos y se retiene la respiración. En esta posición los brazos se lanzan hacia atrás y a la altura de los hombros. Luego se vuelven a colocar las palmas de las manos hacia abajo y se exhala como en la variante 1. Repita el ejercicio diez veces.
VARIANTE 3 . El mismo ejercicio anterior. Al subir los brazos, se suben simultáneamente los talones y se bajan simultáneamente con la exhalación. En este ejercicio la mirada debe estar dirigida al frente y a un punto fijo para poder mantener el equilibrio.
BENEFICIOS: Este ejercicio nos enseña a respirar. Desarrolla en nosotros la armonía, base fundamental del proceso de Yoga. En la variante 11 se ejercitan los hombros. En la variante 111 se ejercitan los músculos de la pantorrilla y los talones. Aumenta nuestra capacidad de concentración.
2a. TÉCNICA
En posición de pie. Los pies juntos y el cuerpo completamente recto. Los brazos estirados a lo largo del cuerpo con los dorsos de las manos juntos. Inhale lentamente y profundamente. Simultáneamente levante los brazos por encima de la cabeza formando una V. Doble el tronco y trate de tocar el piso con las palmas de las manos. Exhale en tres tiempos al tocar el piso. Procure no doblar las rodillas. Sin embargo, si se le dificulta ejecutar el ejercicio sin doblar las rodillas, podrá hacerlo hasta que sus músculos estén suficientemente flexibilizados. Repita el ejercicio diez veces.
BENEFICIOS: Este ejercicio amplía los pulmones, desarrolla en nosotros armonía, flexibiliza la cintura y los músculos posteriores de la pierna. Elimina y previene las dolencias estomacales o abdominales. Reduce el exceso de grasa en el abdomen y mejora la digestión. Flexibiliza la columna.
3a. TÉCNICA
En posición de pie. Los pies juntos. Los brazos cruzados y tocando el pecho. Inhale lenta y profundamente. Simultáneamente levante los brazos cruzados hasta la altura del mentón. Retenga el aire y doble las rodillas hasta quedar en cuclillas. Procure no levantar los talones. Vuelva a poner las piernas rectas y exhale mientras baja los brazos cruzados hasta el pecho. La mirada al frente y a un punto fijo para facilitar el equilibrio. Repita el ejercicio diez veces.
BENEFICIOS: Este ejercicio aumenta nuestro equilibrio físico y espiritual, amplia nuestra capacidad respiratoria, aumenta nuestra coordinación motora, disminuye el estreñimiento, flexibiliza los músculos de la pantorrilla y los tobillos y desarrolla nuestra concentración.
4a. TÉCNICA
En posición de pie. Los talones juntos y las puntas de los pies separados. El cuerpo recto. Los dedos pulgares se juntan en la base de la columna. Inhale lenta y profundamente. Simultáneamente levante los talones. Retenga el aire y asuma la posición de cuclillas, abriendo al máximo las piernas pero sin separar los talones Vuelva a la posición de pie y exhale luego, bajando los talones simultánea mente. La columna debe permanecer recta, la mirada al frente y a un punto fijo para no perder el equilibrio. Repita el ejercicio diez veces.
BENEFICIOS: Este ejercicio nos enseña a mantener la columna recta, amplia nuestra capacidad respiratoria, aumenta nuestra capacidad de coordinación, disminuye el estreñimiento, flexibiliza los músculos de la pantorrilla y los tobillos y desarrolla nuestra concentración.