>El <strong><span style="FONT-FAMILY: "Trebuchet MS>proyecto original de Horkheimer aparece formulado, entre otras obras, en
>Teoría tradicional y teoría crítica </span></em>y en <em><span style="FONT-FAMILY: "Trebuchet MS>Materialismo, metafísica y moral. Horkheimer no transformó sustancialmente el proyecto originario del Instituto para
la Investigación Social. Pero sí que se puede decir, que la orientación predominantemente sociológica dio lugar a un enfoque más filosófico. Así una de las ideas centrales seguirá siendo la
>interdisciplinariedad</span></strong>. Si de transformar la sociedad se trata, si “introducir razón en el mundo” es uno de los objetivos de la escuela, un conocimiento lo más científico posible de la misma será una condición indispensable. Esta interdisciplinariedad se concretará en tres disciplinas fundamentales, que podrán verse complementadas por otras secundarias. <p /></span></p><p class="MsoNormal" style="BACKGROUND: white; MARGIN: 0cm 0cm 0pt; mso-outline-level: 5"><personname w:st="on" productid="La Sociolog■a"><b><span style="COLOR: black; FONT-FAMILY: "Trebuchet MS>La Sociología
> <p /></span></b></p><p class="MsoNormal" style="BACKGROUND: white; MARGIN: 4.8pt 2.4pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-SIZE: 11pt; COLOR: black; FONT-FAMILY: "Trebuchet MS>Así, en primer lugar, la
>sociología </span></strong>sigue siendo un instrumento indispensable. Esta ciencia, desarrollada desde presupuestos marxistas, deberá buscar líneas de investigación que muestre precisamente “lo otro” de la sociedad. Desde los presupuestos dialécticos asumidos con la escuela, totalizar un objeto de estudio tan complejo como la sociedad es falsearla. Por eso los proyectos concretos se centrarán en las formas de opresión o marginación presentes en la sociedad. Un buen ejemplo de todo esto lo podemos encontrar en los estudios sobre el antisemitismo llevados a cabo por Adorno y Horkheimer. Además de su valor sociológico, son una crónica excepcional de los mecanismos utilizados por el nacionalsocialismo en la construcción de un “sentimiento social” y de todo un sistema destinado a la marginación y exterminio de un grupo determinado. La sociología, por tanto, debe mantener la crítica de la sociedad. No es su función simplemente describir el todo social, sino precisamente impulsar su transformación al sacar a la luz lo que los instrumentos ideológicos pretenden esconder. Lo negativo de la sociedad deberá apuntar aquello que debe cambiar. Con el paso del tiempo, esta concepción de la sociología sería el centro de la llamada Disputa de <personname w:st="on" productid="La Sociolog■a">la Sociología</personname> alemana, en la que la teoría crítica de los frankfurtianos (Adorno-Habermas) se enfrentó con el racionalismo crítico (K. Popper-H. Albert). Los puntos de vista de estos 4 autores aparece en un libro ya convertido en clásico: <em><span style="FONT-FAMILY: "Trebuchet MS>La disputa del positivismo en la sociología alemana.
>El psicoanálisis <p /></span></b></p><p class="MsoNormal" style="BACKGROUND: white; MARGIN: 4.8pt 2.4pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-SIZE: 11pt; COLOR: black; FONT-FAMILY: "Trebuchet MS>Como complemento a esta perspectiva crítica de la sociedad, se hacía también necesario lograr una comprensión adecuada del individuo. Para ello, se tomó a Freud como referente y se encargó a
>Erich Fromm </span></strong>la tarea de armonizar las ideas esenciales del psicoanálisis con los presupuestos marxistas. La elección del <strong><span style="FONT-FAMILY: "Trebuchet MS>psicoanálisis no fue, a este respecto, casual. Si una de las críticas más importantes del marxismo denunciaba la alienación que sufría el proletario dentro de las sociedades capitalistas, el psicoanálisis también apuntaba la función represiva de la sociedad sobe los impulsos del individuo. El psicoanálisis y el marxismo se complementaban a nivel teórico en su dimensión crítica, tal y como supieron ver los frankfurtianos. Con todo, ambos pensamientos eran también divergentes, y estas diferencias fueron las que, con el tiempo, provocaron la salida de Fromm del Instituto para
la Investigación Social. La interpretación de Fromm, influida quizás por prejuicios de tipo religioso o moral, restaba importancia a conceptos como el de libido y presentaba una visión del psicoanálisis que a los ojos del resto de frankfurtianos no era fiel a los textos de Freud, por lo que Horkheimer y Adorno se fueron distanciando de Fromm. Para ellos, el potencial crítico del psicoanálisis había sido sustituido por una divagación cuyos resultados no eran nada claros.
>La economía <p /></span></b></p><p class="MsoNormal" style="BACKGROUND: white; MARGIN: 4.8pt 2.4pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-SIZE: 11pt; COLOR: black; FONT-FAMILY: "Trebuchet MS>Con la psicología y la sociología, se había logrado una visión adecuada del individuo y la sociedad. Sin embargo, era necesario encontrar una forma de enlazar ambas perspectivas, encontrando algún objeto de estudio en el que individuo y sociedad interactuaran. Tal y como aparece en el proyecto de Horkheimer, esta ciencia debía ser la
>economía</span></strong>, disciplina en la que los frankfurtianos contaban con la colaboración de Friedrich Pollock. En la economía individuo y sociedad establecen relaciones entre sí, de modo que es un lugar idóneo para estudiar las relaciones entre ambos. El individuo influye en la sociedad a través de la economía, y a la vez la sociedad afecta a la vida de los individuos también por medio de la economía, por lo que su estudio completa este proyecto interdisciplinar que animó a los frankfurtianos desde el principio. <p /></span></p><p class="MsoNormal" style="BACKGROUND: white; MARGIN: 4.8pt 2.4pt; TEXT-ALIGN: justify"><span style="FONT-SIZE: 11pt; COLOR: black; FONT-FAMILY: "Trebuchet MS>Aunque las tres disciplinas de las que hemos hablado son el hilo conductor de
la Teoría Crítica , tal y como la entiende Horkheimer, no se puede olvidar que se abre también la posibilidad de que intervengan otros enfoques que siempre pueden servir como complemento. Así, los
>tratados teológicos </span></strong>de P. Tillich, o los <strong><span style="FONT-FAMILY: "Trebuchet MS>estudios musicales de Adorno, eran también incluidos dentro de este proyecto. De hecho, el IIS siempre estuvo abierto a la participación de más autores, entre los que cabe destacar, por citar un solo ejemplo, a
>Walter Benjamin</span></strong>, cuyos estudios sobre estética y sobre filosofía de la historia ejercieron una influencia notable sobre el pensamiento de Adorno. <p /></span></p><img hspace="0" src= "imagescc/w_1997_1.jpg" align="baseline" border="0" />""