14.1 El Faraón
El faraón estaba en la cúspide de gobierno central. Su poder evolucionó durante todo el Reino Nuevo. La solidez del poder del faraón en todo el Reino Nuevo se expresa por:
- Su intervención en los asuntos administrativos y militares.
- La continuada política de expansión egipcia.
- La gran fuerza económica, reflejada en las grandes construcciones.
A partir de las dinastías XIX y XX hay un cambio gradual por las relaciones cambiantes con el gobierno civil y el ejercito. Aunque a finales del Reino Nuevo no se derrumbó la estructura gubernamental, constituyendo la base del tercer Período Intermedio, se caracteriza por la tendencia a la hereditariedad de los cargos públicos, en relación con el gran desarrollo de las poderosas familias que ocupaban los altos cargos de la administración, de forma que el control del gobierno civil fue escapando del control real y más tarde el religioso. De esta manera:
- Aumenta el papel de los mayordomos reales.
- Se atribuyen al Gran Sacerdote de Amon funciones normalmente realizadas por civiles.
- Los sumos sacerdotes se representan al lado del faraón y a su misma altura.
- Hay un debilitamiento de la fuerza coactiva del faraón. Elementos nubios y libios continúan infiltrándose en Egipto.
- División de Egipto a partir de Ramses II.
- Concesión de poderes extraordinarios a personajes individuales. Importante papel de las mujeres en la corte.
14.2 Estructura del gobierno
i) Territorios Internos
· Gobierno civil
Se subdividía en Norte y Sur, en cada uno de ellos mandaba un Visir. Se ocupaba de:
- Regular la agricultura.
- Administrar justicia.
- Recaudar tributos.
- Mantener el orden ciudadano.
· Ejército: Norte y Sur
Estaba dirigido por el Almirante o Jefe de Flota, y dependía de un comandante en jefe que a veces era el príncipe heredero, y a las ordenes del faraón.
· Los Dominios reales
Muy extensos, administrados por el Gran Intendente. La Corte estaba dirigida por el Canciller y el Chambelán, encargados de la burocracia real y todos los asuntos del gobierno del faraón.
· Los bienes religiosos
Generados por las grandes posesiones de los templos. La administración era fragmentaria, ya que dependía de cada templo. El gran sacerdote de Amón era el más poderoso.
ii) Territorios conquistados
Dirigidos por Gobernadores del Sur y del Norte, que tenían bajo su mando a diferentes reyes y estados vasallos. Había dos factores de importancia para la estabilidad del gobierno:
- La eficacia de los vínculos entre el gobierno central y provincial.
- Los territorios y la administración estaban supervisados por el faraón y sus representantes.
Los principales problemas de la administración centralizada fueron:
- La gran extensión del país.
- La ineficacia de los sistemas de comunicaciones.
iii) Estructura del gobierno Provincial
· Clara jerarquía entre los diferentes asentamientos
Las grandes ciudades eran pocas, y eran las grandes capitales nacionales, residencias del faraón y grandes centros religiosos. Las capitales de provincias eran pueblos más o menos grandes. La mayor parte de la población vivía agrupada en aldeas.
El Gobierno central intervenía en las demarcaiones provinciales en casos importantes y cuando su actuación y arbitraje se hacía necesario.
· Claves de la administración en los diferentes asentamientos
a) El alcalde
Era el delegado del gobierno en la faceta administrativa de cada asentamiento.
b) Los consejos
Estaban divididos en:
- Los grandes consejos kenbet: con carácter judicial y administrativo. Presididos por un Visir en Menfis y Tebas.
- Los consejos provinciales: sometidos al gobierno central,. Estaban constituidos por personas de elevada condición.
- Consejos menores: trataban problemas menores, como perseguir criminales y resolver disputas de propiedades.
c) Funcionarios
Encargados de organizar la vida economica y recaudar y almacenar los impuestos del estado. Destacan:
- Intendente del dominio real.
- Director de los graneros.
- El director del ganado.
d) Otros cargos
Mensajeros de los Visires e Inspectores, que comprobaban el comportamiento de los funcionarios locales.