Fue el período de mayor desarrollo artístico. Desde las dinastías XVIII a la XX se levantaron más monumentos y construcciones que en el resto de la historia de Egipto. Se alcanza gran perfección técnica y artística en todos los campos artísticos.
17.1 Arquitectura
i) El templo clásico
Fue el mayor logro del Reino Nuevo. Es la construcción nacional más representativa, con propaganda politica controlada por los sacerdotes. Es el canon de la arquitectura sagrada. Aparecen en las paredes grandes relieves de batallas. La decoración se realiza con elementos terrestres característicos de la naturaleza egipcia y formas exclusivamente nacionales.
Se construían según el plano clásico, como los templos de Ramses II en Abu-Simbel, los santuarios de Deir el-Bahari y de Mut y los grandiosos complejos de Karnak y Luxor. El plano constaba de:
- Pequeño muelle a orillas del río.
- Avenida con esfinges que conducía hasta los pilonos, desde el muelle. Delante se colocaban las estatuas de los reyes y los mástiles para estandartes.
- Un patio tras los pilonos, rodeado de columnas por tres lados.
- Salas hipóstila (cerrada) e hípetra (abierta), con dos filas elevadas de columnas.
- A veces, al fondo, una abertura conduce a una sala hipóstila menor, y ésta a la sala de la barca sagrada.
- El “Sancta Santorum”, la capilla donde estaba la estatua del dios. A veces había una capilla principal y otras menores.
ii) Tumbas y templos funerarios
La preocupación por la vida de ultratumba la demostraron los faraones con las grandes tumbas rupestres, que eran verdaderos laberintos, con cámaras y capillas e importantes pinturas y bajorrelieves.
Los templos funerarios más importantes eran el de Sethi I en Gurna, de Hatshepsut en Deir el-Bahari y las ruinas del templo funerario de Ramses II, todos frente a Tebas en la orilla occidental del Nilo.
iii) Arquitectura civil
Destaca el Palacio real, a veces conectado con el templo funerario, aunque no era la residencia habitual, ya que el faraón residía allí solo para las fiestas religiosas. Se diferencia de las residencias de grandes funcionarios en sus dimensiones, y estaba rodeado de jardines. Constaba de numerosas cámaras.
Las poblaciones urbanas eran casas de dos pisos, con la planta baja para talleres y las dos siguientes como hábitat.
El Cisma de Tell el-Amarna dejó su impronta en la arquitectura. El templo de Aton tenía pilonos y sala hipóstila, pero carecía de techo, y las columnas sostenían simples arquitrabes aislados.
17.2 Escultura y pintura
Conocen su edad de oro. La representación humana se hace más esbelta y llena de gracia y ligereza. Tendencia marcada hacia lo bello. La obra del artista se individualiza, liberado de los esquemas tradicionales. Gran parte de las obras pictóricas están en las tumbas de notables de Gurna y Deir el-Medina y en las tumbas reales del Valle de los Reyes.
i) Etapas
· Hasta Tutmosis III
Los artistas se siguen inspirando en los maestros de los Reinos Antiguo y Medio, con cierto arcaismo. De este tiempo son los bajorrelieves del templo de Hatshepsut y de Tutmosis III en Deir el-Bahari, así como las estatuas cubo de Senmut y la estatua de Tutmosis III en granito negro. En pintura destacan las de la tumba de Meneperreseneb, gran sacerdote de Amon.
· Amenofis II y Tutmosis IV
Triunfa un nuevo estilo lleno de gracia y elegancia. En escultura destacan los relieves muy planos. Rompe la evolución de este estilo el episodio de Tell el-Amarna. En pintura están las escenas de los escribas Nakt y Menna. En escultura, los relieves muy planos de la tumba de Ramosé.
· Periodo de Tell el-Amarna
Amenofis IV exige al artista que represente lo que ve, sin embellecer su persona ni glorificar su majestad. Escoge a los artistas más dotados de Tebas para la nueva capital. Se muestran las imperfecciones físicas del faraon frente a la belleza de la reina. Las mejores creaciones son los relieves y las pinturas con escenas íntimas de la corte.
Este arte acaba en un manierismo, perdurando tan sólo en el reinado de Amenofis IV. Posteriormente sobrevivirá su naturalismo y elegancia, que rejuvenecen las formas clásicas, así como el dibujo de los pliegues de la ropa.
· La XIX Dinastía
Se vuelve a las representaciones clásicas, pero impregnado con la ligereza y naturalidad amarniense. Una buena muestra está en el bajorrelieve de Seti I en el templo de Abidos.
· Los Ramésidas
Unas obras siguen teniendo un alto nivel de ejecución (esculturas de Ramses II y su esposa Nefertari), aunque hay otras de baja calidad debido a la gran cantidad de edificios y obras que se hacían, al producir mucho y deprisa.
En las paredes de las tumbas reales y en las mastabas se plasma con gran maestría la naturaleza, con animales y plantas. Prueba de ello son los bajorrelieves de la “Sala de fiestas” de Tutmosis III, en el recinto de Amón en Karnak.
17.3 Artes menores
El arte decorativo, de gran tradición, alcanza su mayor esplendor en esta época, con una mayor perfección y belleza. El mejor ejemplo es el mobiliario de la tumba de Tutakamon.
Los objetos suntuarios eran patrimonio de toda la poblacion incluso de los más humildes. Este amor nació por el contacto con los pueblos asiáticos desde los inicios de su historia. Destacan las piezas de tocador en madera, metal y piedra, las joyas, los bastones labrados de los faraones, los collares, etc.