En relación con las personas con accesos especiales, existen tres tipos principales de peligros que pueden facilitar el espionaje corporativo.
Soborno: Es posible que los empleados reciban ofertas directas de agentes de inteligencia de otras corporaciones, que ofrecen dinero en metálico a cambio de información confidencial o protegida.
Ingeniería Social: La manipulación de un administrador de redes o de otras personas del departamento de sistemas (ya sea por parte de personas de la propia corporación o por parte de terceros) para que divulguen información, como datos de inicio de sesión u otros datos de autentificación, que pueden usarse a continuación para obtener el acceso a la información delicada.
Connivencia en Grupos: Cuando varios empleados se alían para usar sus conocimientos y privilegios colectivos para obtener el acceso a la información.
Entre los métodos utilizados para obtener los datos se incluye también el uso de los privilegios de acceso propios del empleado, que pueden facilitarle el acceso a información protegida o confidencial. Por otro lado, dado que los empleados tienen acceso físico a la organización, pueden iniciar sesiones con la computadora de otro empleado o robar una computadora portátil para tener acceso a otros recursos de la red. La intervención de las líneas de datos y la sustracción de cintas de copia de seguridad son métodos habituales de espionaje físico. Los espías pertenecientes a la organización pueden falsificar la información de otro usuario para solicitar y obtener a través de archivos adjuntos de correo electrónico la información que normalmente no recibirían nunca. Otras técnicas de ingeniería social, incluida la solicitud de cambios de información de inicio de sesión o contraseñas a través de los centros de soporte de sistemas, haciéndose pasar por otro usuario, o el uso compartido de información de inicio de sesión entre empleados, facilitan el espionaje por parte de las personas de la organización.