1.1 La época de los antoninos
Es el período comprendido entre 96 y 193 d.C. Aunque el nombre incluye propiamente a los últimos emperadores (Antonino Pío, Marco Aurelio y Cómodo), tradicionalmente también se usa para los primeros Antoninos (Nerva, Trajano y Adriano), por ser aconsejable para referir a todo este siglo. Su estudio unitario se justifica porque hay suficientes rasgos comunes en la política de todos estos emperadores, sobre todo si se comparan con las épocas anterior y posterior.
Asímismo, en varios aspectos políticos y sociales esta época tiene muchas analogías de situaciones y también de respuestas con la época flavia.
1.2 El sistema de la adopción
La crisis del 68-69 d.C. y el modelo de transmisión de poder imperial, inaugurado por Vespasiano, contando con miembros de su familia, sirven de experiencia para aplicar ahora una fórmula estable de sucesión. Tras el asesinato de Domiciano, que no había asociado a nadie a su gobierno, se crea un nuevo modelo basado en la adopción. Cada emperador va asociando a su trono al que será el siguiente emperador.
La adopción producía análogos efectos a la asociación al poder de los Flavios, en cuanto equivalía a un anuncio público del sucesor, frecuentemente consensuado en el consejo privado de cada emperador. Además, permitía hacer una aplicación más correcta del principio de elegir a los mejores aunque no pertenecieran a la misma familia. Este sistema tuvo validez durante un siglo, y evitó las crisis sucesorias.