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El Imperio Romano durante el siglo I - Los Julio-Claudios

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CopyLeft Curso gratis de Creative Commons - 18 de Febrero de 2006
Temas Relacionados: Historia
1. Los Julio-Claudios

1.1  El gobierno de Tiberio (14-37 d.C.)


i)  Introducción


La figura política de Tiberio ha sido deformada por la historiografía antigua, que para resaltar las relaciones distantes y tensas de Tiberio con el Senado durante los últimos años de su gobierno no han dudado en atribuir al emperador los tópicos de maldades.

El estado del Imperio que recibió Tiberio no era tan saludable como Augusto pretendió presentar en el memorial triunfalista escrito al final de su vida (Res Gestae). Prueba de ello son las revueltas de las legiones de Panonia y de la frontera renana, el inicio de revueltas en África y otros muchos desajustes en las provincias.

Todo indica que los últimos años del gobierno de Augusto estuvieron marcados por una fuerte dosis de inoperancia en la administración del Estado y una ausencia de medidas políticas destinadas a enderezar la economía.

ii)  Administración y sociedad


Cuando Augusto adoptó a Tiberio le impuso la obligación de que éste adoptara a su vez a Germánico, su sobrino e hijo de su hermano Druso. Con esa fórmula podía quedar garantizada la continuidad del régimen. Los autores antiguos han introducido sombras en las relaciones entre Tiberio y Germánico, haciendo suponer que Tiberio estaba receloso del prestigio de Germánico ante el pueblo y los senadores.

Pero la realidad fue más compleja. Tiberio encomendó a Germánico las misiones militares y diplomáticas más difíciles y lo apoyó a pesar de sus errores. No dudó en condenar al supuesto asesino de Germánico, así como en atribuir a éste los mayores honores fúnebres.

Tiberio, al menos hasta el 27 d.C., mantuvo buenas relaciones con el Senado, considerándolo no sólo como cámara administrativa sino como grupo al que reconocía capacidad de decisiones políticas.

·  La retirada de Tiberio a Capri. Los abusos de Sejano

El año 27 d.C. Tiberio abandonó Roma para residir en Capri, y no volvió a entrar en la ciudad. Esta prolongada ausencia ofreció las condiciones favorables para que sus detractores organizaran una intensa campaña de desprestigio del emperador.

Al retirarse Tiberio a Capri, el jefe del pretorio, Sejano, tuvo una gran libertad y autoridad al ser visto como el representante del emperador en la ciudad. Desde el 27 d.C., Sejano aplicó un régimen de terror en Roma. El 31 d.C., informado Tiberio del comportamiento y proyectos políticos de su prefecto, lo mandó ajusticiar, pasando Macro a ocupar su lugar.

·  Recuperación de la economía y política de provincias

Tiberio heredó las arcas del Estado vacías, y después de sanear la economía, esas arcas tenían un abundante superávit al final de su mandato. Esa buena administración de las finanzas se corresponde con otras favorables gestiones de política interior y exterior o de fronteras.

Se mantuvo la división de las provincias entre senatoriales e imperiales, pero son frecuentes los procesos contra gobernadores de provincias senatoriales acusados de corrupción. Otro tipo de intervenciones contra algunos senadores evidencia sus deseos de sanear las maltratadas finanzas públicas más que un odio o enemistad sistemática contra los senadores.

·  Defensa de la dignidad de los órdenes

Tiberio siguió la política de Augusto de defender la dignidad de los órdenes. Intervino impidiendo que los hijos de senadores y caballeros se contrataran como gladiadores o artistas, y prohibiendo la libertad de relaciones sexuales de algunas matronas. El consumismo de la época y el deseo de exhibición de riqueza exigían la búsqueda de esos ingresos extraordinarios a miembros de familias de los órdenes económicamente más débiles.

El propio Tiberio, con múltiples gestos, quiso influir en los órdenes las viejas virtudes de ahorro y austeridad. Para Tiberio, como para Augusto, los responsables del gobierno del Imperio debían ser un ejemplo de las virtudes exigidas a los gobernadores.

·  Diversidad de opiniones sobre el populismo de Tiberio

Cuando Tiberio murió hubo voces del pueblo de Roma que querían que su cuerpo fuera arrojado al Tíber en señal de condena (Tiberius ad Tiberim). Ese estado negativo de opinión refleja los valores políticos del pueblo de Roma, habituado a la vida parasitaria y a vivir de donativos del emperador. Tiberio, en su política de ahorro, se vio obligado a gastar poco en costear espectáculos de juegos que solían ir acompañados de donativos extraordinarios.

Pero resulta abusivo acusar a Tiberio, como lo hace Tácito, de demostrar desprecio hacia las capas más bajas de la población, porque:

-  Se tomaron medidas para librar a Italia de bandas de ladrones.

-  Se llevaron a cabo obras públicas para desviar ríos y lagos e impedir las inundaciones del Tíber.

-  Se garantizó un abastecimiento regular de la ciudad tomando medidas contra los especuladores.

-  Se llevó a cabo el reparto regular de alimentos que recibía la plebe alimentaria de Roma.

Todo ello demuestra que Tiberio no fue un político populista. En todo caso, la opinión del pueblo de Roma no era necesariamente la del resto del Imperio, que no tuvo tantos motivos de queja contra su emperador.

Un hecho significativo revela la preocupación de Tiberio por la mejora de las condiciones del pueblo de Roma. El 36 d.C. un gran incendio arrasó la parte del circo contigua al Aventino y el propio Aventino, y Tiberio gastó una gran cantidad de dinero en restaurar lo destruido. Para salvar la crisis del 33 d.C., en la que hubo una enorme escasez de numerario en circulación, lo que amenazaba a los patrimonios familiares y facilitaba el abuso de los usureros, Tiberio intervino para ayudar repartiendo dinero por las bancas con el fin de servir préstamos sin intereses.

iii)  Tiberio y la religión romana


Tiberio fue el máximo responsable de la supervisión de la religión romana desde el cargo de Pontifex Maximus, quien garantizaba la cohesión entre la religión y el poder político.

Uno de los rasgos particulares de la política religiosa de Tiberio se constata en su falta de permisividad ante la práctica de cultos extranjeros en la ciudad de Roma. Persiguió a magos y adivinos, prohibió el culto a Isis y expulsó a los judíos de la ciudad.

Destinó escasos fondos para la restauración o construcción de templos. Las noticias de Tácito sobre la revisión hecha por Tiberio de los derechos de asilo y de otros privilegios concedidos a templos de Oriente son indicativas de su doble preocupación por la administración y por el respeto a las tradiciones religiosas de otros pueblos.

iv)  Política de fronteras y defensa del Imperio


·  Revuelta de legiones en Panonia y Germania

A la muerte de Augusto se produjo una revuelta de las legiones de Germania y de Panonia, que se quejaban de las malas condiciones de vida que los soldados estaban soportando. Druso, el hijo de Tiberio, tuvo el encargo de aplacar a las legiones de Panonia, mientras Germánico llevó a cabo la pacificación de las legiones asentadas en la frontera renana.

La revuelta de estas legiones, aplacada por Germánico con métodos diversos y simultáneos, no hubiera tenido tanta trascendencia a no ser por la peculiar forma aplicada por Germánico para hacer olvidar. Sin previa declaración de guerra y sin motivos aparentes, el ejército romano cruzó el Rin y comenzó a devastar todo lo que encontraba a su paso hasta llegar al río Elba. Germánico actuaba además contra las decisiones de Augusto y Tiberio de fijar la frontera en Rin. Resultó una campaña militar infructuosa, y tras dos duros años se terminó volviendo a la frontera del Rin.

·  La actuación de Germánico en Oriente

A pesar de todo, Tiberio concedió a Germánico la celebración de un triunfo sobre los germanos y le encomendó otras misiones de gran responsabilidad en Oriente. Renovó allí el pacto con los partos y coronó a Zenón como rey de Capadocia, reino cliente que protegía la frontera romana. De nuevo Germánico, sobrepasándose en sus competencias, visitó Egipto sin permiso del emperador, y tomó medidas como la de bajar el precio del trigo para la población local.

El 19 a.C. Germánico muere envenenado en Antioquía. El gobernador de Siria, Cn. Calpurnio Pisón y su mujer, fueron acusados y condenados por tal muerte, mientras el Senado, a instancias de Tiberio, decretaba los mayores honores para Germánico.

Tiberio introdujo matizaciones sobre la línea marcada por Augusto en Oriente. Aplicó la medida de anexionarse la Comagene y Capadocia, hasta entonces pequeños reinos clientes.

·  La intervención romana en Tracia

La intervención romana en Tracia es otro testimonio de la situación ambigua en que se encontraban estos pequeños Estados vasallos. Augusto había dividido Tracia en dos pequeños reinos al frente de los cuales puso a dos príncipes locales. Los conflictos entre éstos bajo el gobierno de Tiberio se resolvieron con la intervención romana, que puso al frente de uno de ellos a un persoonaje romano, Trebeleno Rufo.

Para incrementar el control, Tiberio refundó una ciudad con su nombre. Las protestas locales fueron aplacadas con la intervención del ejército romano. Con Calígula se volvió a la organización prerromana, pero bajo Claudio, Tracia fue anexionada y pasó a formar parte del territorio romano.

·  Otros frentes de inestabilidad: el norte de África y las Galias

Los otros frentes de inestabilidad estuvieron en el norte de África, con la revuelta de Tacfarinas y con otra de menor entidad en las Galias. Las dificultades económicas creadas al final del gobierno de Augusto fueron utilizadas para estimular los descontentos locales y las aspiraciones nacionalistas. Aplacadas militarmente ambas revueltas, Tiberio puso unas bases más sólidas para la pacificación del Imperio y la implicación paulatina de los provinciales en la defensa del Estado.

Bajo el gobierno de Tiberio se llevó a cabo una intensa labor constructuva en muchas ciudades provinciales, lo que refleja la mejora económica resultante de la nueva política imperial.

1.2  Calígula


i)  La sucesión de Tiberio y el nombramiento de Calígula


Tiberio no tomó las previsiones de Augusto para preparar una transmisión anunciada de su poder. Macro, el prefecto del pretorio, depositó su confianza en Calígula y consiguió, con el apoyo de sus tropas, que el Senado reconociera al nuevo emperador concediéndole el imperium maius y la potestas tribunicia, además del título de pontifex maximus.

Cayo César Augusto Germánico ha sido conocido por el apodo cariñoso de caligula que le dieron los soldados de su padre, Germánico. Con la forma de su elección se había sentado un precedente que se repetiría en otras ocasiones, comenzando por su propia sucesión: la guardia pretoriana apoyaría al emperador dispuesto a concederle mayor autoridad y mejores compensaciones económicas. Se inclinaron por un joven de poco más de veinte años, sin experiencia de gobierno.

Calígula ha pasado a la posteridad como ejemplo de tirano que se sirve del poder caprichosamente y como el autor de los mayores delitos y locuras imaginables: relaciones incestuosas con su hermana, autor de todo tipo de depravaciones, loco al pretender que lo consideraran divino, etc. A la creación de esa imagen ha contribuido la historiografía antigua, ante todo la biografía de Suetonio.

ii)  La búsqueda de nuevas bases del poder imperial


·  Las dos imágenes de Calígula según Suetonio

Según Suetonio, habría que hablar de dos Calígulas:

-  El primero, recién llegado al gobierno, que se presenta como un restaurador de la libertad y estrecho colaborador del Senado, al que reconocía la máxima autoridad sobre cuestiones políticas. Se presenta como contraste de la imagen del gobierno de los últimos años de Tiberio y como el emperador aceptado por ser el restaudor de la libertad (liberación de presos, retorno de exiliados y libertad de expresión).

-  Poco tiempo después de tomar el poder, Calígula sufrió una grave enfermedad, y una vez restablecido de la misma, comenzó a desvelar la imagen del perverso tirano.

·  Visiones actuales del comportamiento político de Calígula

En las últimas décadas de investigación se ha logrado entender mejor el artificio literario de Suetonio y se intenta comprender el grado de racionalidad o coherencia que pudo haber en el comportamiento político de Calígula:

-  Algunos, como Levi, opinan que el gobierno de Calígula se correspondería con el de un emperador políticamente maduro y rodeado de un buen equipo de consejeros. La obra de Calígula sólo tendría el defecto de haber intentado conseguir un modelo político poco apropiado para su tiempo.

-  Otros relacionan sus intervenciones en política como consecuencia de sus recuerdos y relaciones familiares.

Cualquiera de estas dos últimas vías explicativas tiene visos de responder parcialmente a la realidad, pero tampoco se pueden olvidar hechos como los de su juventud y falta de experiencia administrativa, y tratarse de un personaje que poseía cierta dosis de inmadurez y tal vez desequilibrio psicológico.

·  Ruptura de relaciones entre Emperador y Senado

Bajo Calígula se rompió el equilibrio de las relaciones entre el emperador y el Senado. La ley de lesa majestad, que servía para proteger al Estado de conjuras o sediciones, fue aplicada caprichosa e indiscriminadamente. Los condenados perdían sus bienes, que iban a parar al Fisco.

Llegó a resultar peligroso el disponer de una fortuna desahogada, por los riesgos de caer en desgracia ante el emperador. Los senadores eran tratados como miembros de una corte oriental y fueron obligados a presentarse con humildad, respeto y distancia ante su emperador.

A raíz de la conjura fracasada del 39 d.C., ese distanciamiento se profundizó aún más. De un emperador que inició su mandato invitando a comer al palacio a senadores y caballeros, se pasó a otra cara del mismo que concedía un trato marcado por el odio y persecución, especialmente seguros ante senadores distinguidos.

·  Búsqueda de la popularidad ante la plebe. Obtención de fondos para los despilfarros

En la línea de Augusto y en la de su padre, Germánico, Calígula prestó una gran atención a la búsqueda de popularidad ante la plebe de Roma (distribuciones habituales de alimentos gratuitos, repartos extraordinarios de dinero y organización de juegos y espectáculos). Esos despilfarros eran posibles contando con los fondos de las arcas del Fisco y con las fortunas obtenidas de los senadores y caballeros condenados. Cuando esos fondos se iban terminando, se sirvió de diversas artimañas para ampliar las fuentes de ingresos:

-  Los funcionarios del Fisco podían declarar nulos los testamentos que no dejaban un legado para el emperador

-  Vendió los dominios que sus hermanas poseían en las Galias.

-  Dió banquetes a invitados por los que éstos debían pagar.

-  Aplicó impuestos por juicios, por los juegos de dados, etc.

-  Llegó a permitir la instalación de un prostíbulo en el Palatino, cuyos regentes debían pagar impuestos.

Mantuvo una política de liberalidades con el ejército, lo que ayuda a entender las dificultades encontradas por los senadores que deseaban terminar con ese régimen. También los pretorianos recibían más paga que en época anterior.

iii)  Política religiosa


·  La divinización del emperador en vida

El viraje religioso promocionado por Calígula se puede relacionar con una parte de su programa político. Desde César se había aceptado la divinización de los emperadores difuntos. Calígula pretendió presentarse como divino en vida, comenzando por la propia Roma, lo que chocaba con la mentalidad y tradiciones occidentales, así como con la del pueblo judío.

Se presentaba a veces ataviado con barba dorada, atributo de los dioses, o vestido con atuendos propios de dioses. Un poder político de origen divino no podía ser compartido por humanos ni someterse a las críticas de los senadores.

·  Las referencias a la monarquía helenística de Egipto en sus actos

La pretendida divinización del emperador vivo era una de las ideas que más repugnaban a la mentalidad occidental. Contra ese modelo de rey oriental se había movilizado todo el Occidente al lado de Augusto antes de la batalla de Accio. Calígula volvió a permitir el culto de Isis en Roma, que no sería suprimido a su muerte y, años más tarde, terminó teniendo una gran difusión por todo el Imperio.

En los comportamientos anteriores se constata la referencia a la monarquía helenística de Egipto. La acusación de mantener relaciones incestuosas con su hermana Drusila se explica igualmente desde la incomprensión occidental de la propaganda del modelo político del Egipto helenístico.

iv)  Política de fronteras


Otro de los rasgos más novedosos del gobierno de Calígula reside en su peculiar política de fronteras. Augusto y Tiberio continuaron las líneas marcadas por Marco Antonio de mantener un entramado de reinos clientes en los bordes del territorio romano. Tiberio se vio obligado a una intervención más directa, como la que condujo a la anexión de los reinos de Capadocia y Comagene.

Calígula deshizo la labor de Tiberio. Entregó Comagene de nuevo al descendiente del antiguo rey y le amplió el territorio a costa de la provincia de Siria, devolviéndole de nuevo todos los impuestos cobrados por Roma. Tales comportamientos con los reinos clientes de Oriente pueden responder a relaciones personales de amistad con los hijos de los antiguos dinastas, educados en Roma junto a Calígula, más que a una auténtica actuación política bien meditada.

En Mauritania aplicó distintas medidas. Juba II se había adaptado a todas las variantes del programa romano. Su hijo Ptolomeo siguió igualmente siendo un rey cliente de Roma, pero Calígula lo mandó asesinar, decidiendo la anexión de Mauritania al Imperio Romano.

Preparó una expedición militar contra los germanos sin razones objetivas que justificaran tal campaña, que resultó totalmente inútil. A pesar de todo, se hizo conceder por el Senado los honores del triunfo.

Su posterior proyecto de conquistar Britania se quedó en la concentración de tropas en la costa de las Galias para devolverlas a sus cuarteles después de firmar un pacto con uno de los reyes de las Islas Británicas.

v)  La caída de Calígula


La conjura del 41 d.C. tuvo más éxito. Calígula fue asesinado por miembros de la guardia pretoriana de conformidad con un amplio grupo de senadores. Los pretorianos tomaron a su tío Claudio para proclamarlo emperador, a lo que accedió el Senado.

El gobierno de Calígula había sido un cúmulo de despropósitos: vació las arcas del Estado y ensayó un modelo de despotismo oriental que sólo podía ser aplicado marginando las más arraigadas tradiciones del Occidente.

El sistema era más fuerte que el propio emperador, aunque éste fuera un personaje despótico. Se manifiesta la solidez del régimen organizado por Augusto: las estructuras básicas del aparato administrativo no sufrieron modificaciones.

Calígula reunía todas las dotes del político suicida que piensa que, desde el ejercicio máximo del poder y en unos años, es posible modificar mentalidades, comportamientos y estructuras políticas por el simple deseo de uno sólo.

1.3  Claudio (41-54 d.C.)


i)  Introducción


A pesar de su edad (51 años) y de sus relaciones familiares (hijo de Druso, hermano de Germánico, sobrino de Tiberio y tío de Calígula), Claudio había tenido una escasa participación en la política. Algunos defectos físicos (tartamudez y cojera) debieron contribuir a que orientara la mayor parte de su actividad al estudio del pasado de Roma, de Cartago y de Etruria.

Los autores antiguos no fueron muy benévolos al referirse a Claudio por las innovaciones introducidas en la administración pública y por otros comportamientos políticos que condujeron a una relativa marginación de los senadores.

La historiografía moderna nos muestra una línea coherente en su política destinada a conseguir una sustancial mejora de la administración y a resolver serios problemas pendientes de la política exterior y provincial. Algunos autores opinan que el modelo político de Claudio fue Augusto, aunque otros prefieren ver la imitación de la figura de César.

El modelo augusteo de su gobierno se hace presente en muchas de sus intervenciones políticas:

-  Frente a los componentes ideológicos de orietnalismo presentes en Calígula, Claudio se mantuvo apegado a las tradiciones occidentales.

-  En su política religiosa hizo desaparecer los restos del druidismo en las Galias, expulsó de Roma a los judíos, persiguió a los astrólogos y protegió la tradición romana. Tampoco admitió que le concedieran honores divinos en vida.

-  Augusto fue el modelo de su política militar, de su labor municipalizadora y de su política exterior, salvo la campaña destinada a la anexión de Britania, que recuerda al proyecto de César, pero que admite explicaciones desde la lógica interna de su política de fronteras.

ii)  Acceso de Claudio al gobierno


·  La actuación de pretorianos y Senado

El asesinato de Calígula fue el resultado de la decisión de un amplio grupo de conjurados, entre los que estaban implicados los pretorianos. Se habría incluido a Claudio como sustituto, aunque resulte aventurado sostener que el propio Claudio formara parte de la conjura.

La forma de sucesión revela que nadie intentó volver a la República ni dudó sobre la continuidad del gobierno en manos de una persona vinculada familiarmente a Germánico y a los emperadores anteriores. La práctica del gobierno instaurada por Augusto había resaltado la solidez del sistema burocrático sin exigir que al frente estuviera una persona de amplios conocimientos.

El grupo militar de élite de los pretorianos reclutados en Italia había hecho una segunda demostración de fuerza: pretorianos y Senado se habían convertido por propia iniciativa en los electores de los nuevos emperadores y en los portadores del consenso del Imperio sobre la obra política de cada emperador. La elección de Claudio vino acompañada de la promesa de una paga extraordinaria para cada soldado pretoriano y de una cantidad equivalente para las cohortes urbanas.

·  Restablecimiento de las relaciones con el Senado

El nuevo emperador elegido gozaba aún de un amplio margen de decisión. Impidió que fuera condenado el recuerdo de Calígula y aplicó penas capitales a los responsables directos de su muerte. Las primeras decisiones de Claudio iban dirigidas a restablecer las buenas relaciones con el Senado:

-  Aministió a todos los perseguidos políticos.

-  Permitió volver a los desterrados.

-  Contó con él para la toma de decisiones políticas.

-  Renovó las reglas de Augusto para conseguir una estrecha colaboración con la Cámara.

·  Las intrigas familiares

La buena disposición ante los senadores iba acompañada del lastre de sus dependencias familiares y también de su peculiar política administrativa. Los juegos personales y políticos de sus mujeres, aliadas con libertos de su confianza, hicieron de la corte de Claudio un entramado de intrigas políticas antes desconocido, como consecuencia de las cuales sufrieron severas condenas algunos senadores que se interpusieron a las mismas.

·  La inclusión de libertos y provinciales en la gestión administrativa

Las innovaciones de Claudio en la gestión administrativa condujeron a un distanciamiento mayor de los senadores. Bajo Claudio, los libertos ocuparon todos los cargos de mayor responsabilidad en las oficinas centrales de Roma. La inclusión de provinciales en el Senado no fue del agrado de muchos senadores, y el propio emperador tuvo que defender la necesidad de incorporar a personajes distinguidos de las Galias en el Senado romano. Con tales medidas, Italia perdía el privilegio de ser la cantera de los responsables del Imperio.

iii)  Innovaciones en la administración del Imperio


·  Objetivos

Claudio había heredado unas finanzas públicas deficitarias como consecuencia de los despilfarros de Calígula y de la gestión administrativa de los senadores. Su objetivo principal fue dotar a la administración de personal especializado y reforzar los mecanismos de control.

·  Intervencionismo en las finanzas

La caja central del Tesoro dirigido por el Senado ya se había manifestado deficitaria bajo Augusto, que resolvía estas situaciones con transferencias de fondos desde la caja imperial. Claudio optó por una política intervencionista. Aceptaba seguir siendo el protector del Erario, pero comenzó a interesarse por el nombramiento de los cuestores responsables del mismo.

Los ingresos de las provincias eran mayores y ello justificaba el necesario intervencionismo del emperador en el Erario, al que libró también de compromisos económicos para asignarlos al Fisco, como fue el importante capítulo de gastos necesario para la distribución de alimentos a la plebe de Roma.

Para agilizar los trámites administrativos, Claudio reorganizó todos los servicios centrales, ampliando el número de secciones con funciones específicas.

·  La administración financiera

En la administración financiera de Claudio se distinguían las finanzas de carácter público dependientes del Fisco de la administración del patrimonio particular del emperador (patrimonium). Al ser ambos gestionados por esclavos y libertos imperiales, y ante la gran libertad del emperador en todas las cuestiones relacionadas con el Fisco, siempre fue tentador el confundir los fondos del fiscus con los del patrimonium, y tal tipo de confusiones comenzó a ser frecuente en épocas posteriores.

·  La administración de la justicia

Siguiendo el modelo de Augusto, también Claudio intervino activamente en la administración de la justicia. Hay dos rasgos característicos de su comportamiento en este campo:

-  El propio emperador actuaba de juez en procesos extraordinarios.

-  Sin suprimir los jurados de Roma ni los existentes en las ciudades del Imperio, consiguió que se concediera capacidad jurídica a los procuradores para resolver pleitos menores

Ambas medidas limitaban los campos de actuación de los senadores, aunque sirvieron para hacer una administración de justicia más ágil y exenta de viejas corruptelas.

iv)  Política municipal y derechos de ciudadanía


·  Concesión de privilegios de municipio

La concesión de los privilegios de municipio siguó ritmos distintos en las diversas provincias del Imperio. Mientras en Hispania hubo dos momentos significativos en el avance de la municipalización (el de César-Augusto y el de los Flavios), en las provincias de África fueron muchas más ciudades las que obtuvieron el estatuto de municipio durante los Antoninos y los Severos.

El emperador concedía privilegios de ciudadanía a particulares o a comunidades sin exigir que siempre fueran inscritos en una sola tribu. Claudio contribuyó al desarrollo de muchas ciudades provinciales, y hay testimonios que ponen de manifiesto la creación de colonias y municipios.

·  Los derechos de ciudadanía

Los soldados de tropas auxiliares al ser licenciados y otros muchos provinciales recibier
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