Vignola nace cerca de Bolonia en 1507, donde inicia sus primeros trabajos en el Palacio Bocchi y un proyecto de fachada para San Petronio que no se llevó a cabo. Por encargo de la Academia Vitrubiana realiza una serie de mediciones de monumentos romanos que se traducen en su Regole delli cinque ordine d’arquitectura de 1562. Su gran creación en el campo de la arquitectura religiosa fue la iglesia del Gesú en Roma proyectada en 1558, que será modelo de las iglesias jesuíticas, San Francisco de Borja solicitó una iglesia que se adaptara a los propósitos de la orden, con amplio salón sin obstáculos columnarios que permitiera la visión absoluta del altar y que éste recibiera la mayor claridad para lucimiento de las ceremonias litúrgicas. Apoyado en el precedente de Alberti en San Andrés de Mantua, ordena una gran nave cubierta de cañón con lunetos, con capillas laterales y amplio crucero coronado por una luminosa cúpula apoyada sobre pechinas que parten de pilares no achaflanados y un alto tambor, cilíndrico al interior y ochavado externamente. El ábside es de planta semicircular. De decoración desnuda de extraordinaria sobriedad, su aspecto actual corresponde a un período posterior. La fachada fue encargada a Giacomo della Porta.
Anteriores al Gesú son sus villas, aportación al manierismo palaciego, ligado al urbanismo de los jardines, donde aúna vegetación y arquitectura en mansiones suburbanas o lejos de las ciudades. Notable es Villa Julia, encargada por Julio III, inspirada en el Palacio Farnesio de Sangallo el Joven, con portada principal almohadillada y cornisa terminal. Villa Caprarola de 1559-1564 preside la población y tiene jardines a su espalda. Su planta es pentagonal, se accede a la almohadillada puerta por medio de rampas curvas y escaleras bramantescas. Sobre el 1er piso de ventanas con tímpanos alternos se dispone entre pilastras una galería de cinco vanos y cadenas almohadilladas en los ángulos. Otra singularidad es su patio redondo con escalera helicoidal.
Andrea Palladio nació en 1508 en Padua, viajó a Roma para estudiar los monumentos de la antigüedad y los alzados de Bramante y Rafael. Sus estudios le proporcionaron diseños que con creaciones propias se reprodujeron en su obra “I quatro libri d’Architettura” que imprimió en 1570, con ideas y estética próximos a Alberti, cuya influencia se observa en la actividad arquitectónica de Vicenza, denominada ciudad de Palladio. En la Basílica, edificio gótico, comenzada en 1546, Palladio resolvió como Alberti la conversión de iglesia gótica con techo de madera, dispuso en torno a las 4 fachadas del rectángulo una armoniosa envoltura de pórticos en dos plantas, las arcadas se voltean entre dinteles en la disposición de arcos serlianos, denominadas desde entonces “motivo palladiano”. La cabalgada de arcos con el claroscuro de los vanos entre columnas toscanas y jónicas, mismo orden que aplica a los soportes gigantes. El éxito del artista en la Basílica propició que las familias adineradas de Vicenza solicitaron palacios y mansiones campestres.
Una de sus 1as mansiones el Palacio Chiericali 1551-1553 sobre un ancho pórtico adintelado de columnas toscanas tiene la novedad está en sus tribunas en los extremos y la alternancia de acróteras geométricas y esculturales. La villa más admirada es Villa Capra de 1567-1569 o Villa Rotonda, adaptación de 4 próstilos de templos romanos con escalinatas a un salón central redondo cubierto por cúpula. Frontones y estatuas como acróteras junto con la decoración pictórica del interior contribuyen a la santificación pagana de la vida campestre.
Vicenza también el debe el Teatro Olímpico, sobre sus análisis de Vitrubio de 1580. Resucita el esplendor y la monumentalidad de los teatros del mundo grecorromano, tanto en la cávea por su suntuosa tribuna con columnas y estatuas como el lujoso escenario, grandioso arco triunfal poblado de estatuas, por cuyos 3 vanos es visible la perspectiva de 5 calles flanqueadas por nobles mansiones.
En Venecia realizó algunos templos bien insertados en el paisaje y las islas de la ciudad. La iglesia de San Jorge el Mayor, con claustro, de tres naves y crucero con cúpula más baja que el campanile y la iglesia del Redentor, en la Guideca de 1577, de limpio diseño de fachada con tres tímpanos clásicos alzados sobre columnas de orden gigante y una luminosa nave con capillas hornacina y crucero con cúpula flaqueada por campanarios cilíndricos.
Es de señalar la gran influencia de sus obras en Inglaterra y en el Nuevo Mundo.